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PARÉNTESIS DE LIBERTAD PARA EL "CHEF" DE MODA (I)
Las verdaderas claves del abandono del prestigioso cocinero catalán

Ferran Adría liquidó un día después del anuncio del cierre de El Bulli la sociedad Horbul SL

Febrero 6, 2010

Esta mercantil era la encargada de servir el catering en el prestigioso restaurante que ostenta tres estrellas Michelín, que perderá irremediablemente
  
El mes de julio pasado ya cerró su negocio de catering en Barcelona

La empresa, que facturó 1,35 millones en 2008, cerró ese ejercicio con pérdidas


Para muchos fue una gran sorpresa, aunque desde hace tiempo había síntomas de que las cosas no funcionan bien para el cocinero catalán Ferran Adrià y su socio Juli Soler. El 26 de enero, en una multitudinaria rueda de prensa durante el salón gastronómico Madrid Fusión anunció que su restaurante El Bulli estará cerrado al público los años 2012 y 2013, si bien esto no significa su retirada, ya que dedicará este tiempo para seguir trabajando en la creación gastronómica. Al menos eso dice.

 

A partir de este día, se han abierto una serie de incógnitas, desde el por qué hasta el cómo reabrirá sus actividades, el mismo Adrià no lo parecía tener claro o no quería desvelar puntos clave: “A partir del 2014 El Bulli va a ofrecer comida de alguna manera, seguro”, pero lo cierto es que es una decisión muy importante en cuanto el cierre le lleva a perder las estrellas Michelín que tanto tiempo les costó ganar.

 

Una de las razones que Adrià esgrimió es la personal, “también nos merecemos normalizar nuestras vidas después de 25 años” comentó, pero las económicas parecen imponerse aunque con grandes incognitas.

 

Adría ya comento desde hace tiempo que El Bulli no sirve para hacer caja. Las cuentas de los últimos años parecen corroborar este dato, pero lo que no nombra es los negocios paralelos construidos alrededor de la marca El Bulli y el propio nombre de Adría. La crisis dicen otros que es la culpable, como en el 2006 facturó 5,4 millones y en 2007 bajo a 4,18 millones pero en 2008 se mantuvo bajando sólo hasta los 4 millones, con un beneficio de apenas 74.993 euros y 63.704 euros respectivamente.

 

Mayor coste por empleado

 

Estas cifras espectaculares de ventas se difuminan por sus costes, tanto de aprovisionamientos, 2,15 millones y 1,85 millones en 2007 y 2008 aproximadamente y en gastos de personal, 1,36 millones en 2007 y 1,25 millones en 2008. Pero aquí lo que aparenta una reducción es todo lo contrario, ya que mientras que en 2007 mantenía una plantilla de 36 empleados en 2007 a 16 empleados a 2007, es decir de una media de 37.805,56 euros por empleado a nada más y menos 78.125 euros en 2008. ¿Preparando la huida?

 

Menos suerte tendrán los 4 trabajadores fijos de Horbul S.L., que a pesar de vender 1,35 millones en 2008 cerró con pérdidas, y a expensas de saber cuáles serán los resultados de 2009 un día de después de comunicar el cierre temporal de El Bulli la empresa filial al 100% del restaurante presentó su liquidación al BORME como pueden ver en el documento adjunto.

 

 

En julio de 2009 ya inició el cierre de sus negocios de catering en Barcelona, una semana antes de Madrid Fusión, el 21 de enero, Ferran Adrià y Juli Soler, propietarios de El Bulli, coincidieron en asegurar que el motivo del cese obedece a “un replanteamiento general del negocio” desvinculándolo de cualquier motivo económico y que no iba a afectar a su negocio madrileño domiciliado en el casino de Madrid de la calle Alcalá. La liquidación de la empresa con unos activos de 480.000 euros en 2008, nos hacen pensar lo contrario en todos los aspectos, que lo económico influye y que los puestos de trabajo eventuales que genera si corren peligro.

 

Vivir de la marca

 

¿De qué vivirá Adriá estos años? Además de sus investigaciones, su marca vende, no sabemos sin el futuro continuará viviendo, pero ha facturado de dos a tres millones de euros como consultor de empresas de alimentación, entre 200.000 y 400.000 euros por cada contrato publicitario con su imagen, entre cuatro y cinco millones de euros con sus libros y sus catálogos, que edita a través de su propio sello y otros grandes contratos con empresas como NH Hoteles, Diageo, Nestlé y Pepsico, incluyendo el diseño de utensilios de cocina como la empresa International Cooking Concepts que preside su hermano. Un gran negocio con movimientos de última hora de los que informará este medio.