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Fernando Torres está tocado después de su expulsión en el Camp Nou; su renovación sigue en el aire

Abril 8, 2016
Torres

El rictus de Fernando Torres cuando se dirigía al vestuario tras ver la segunda amarilla en el Camp Nou no era el de un hombre indignado. Más bien se parecía al de un tipo consternado, que se había dado cuenta de las funestas consecuencias que podían tener esas dos acciones (las faltas sobre Neymar y Busquets).

Y ese cambio se vio reflejado también en el postpartido. Sus declaraciones ante la prensa evidenciaron, es cierto, enfado, pero también mostraron su preocupación: “La UEFA está más preocupada de elegir las camisetas que de poner a un árbitro que esté a la altura; ha sido uno de los días más tristes de mi vida como futbolista, me siento muy responsable”. Más tarde, el fuenlabreño, realizando un ejercicio de honestidad ejemplar, hizo extensible su arrepentimiento a todos los aficionados colchoneros vía Twitter: “Me siento responsable de la derrota, pero ahora más que nunca todos al Calderón a remontar”.

Antes de todo eso, ‘El Niño’ ya se preocupó de pedir perdón a sus compañeros, que no tardaron ni un segundo en arroparle en privado, como también han hecho de manera pública. Es verdad que Torres no estuvo afortunado en esas dos faltas (innecesarias e ilógicas a todas luces), pero el sentir generalizado en el Manzanares es que la segunda tarjeta nunca hubiese sido mostrada a un jugador del Barça (como se comprobó después). Se puede decir, en definitiva, que el Atlético ha perdonado a Torres.

Futuro incierto

Pero ahora mismo eso no es suficiente para el delantero. El Atlético está poniendo a prueba la paciencia del veterano ariete, que fue recibido en olor de multitudes en su regreso a la que él mismo considera su casa. Torres (que acaba de cumplir 32 años), es actualmente propiedad del Milan, que a su vez lo tiene cedido en el cuadro rojiblanco hasta el próximo mes de junio. Antes de esa fecha, la entidad rojiblanca debe decidir si finalmente lo ‘ficha’ de manera oficial.

Profesional de los pies a la cabeza, el atacante nunca ha presionado verbalmente al Atlético ni a Simeone. Torres se limita a recordar la situación: “La decisión no es mía”. Y así es. La última palabra la tiene el Cholo, que a pesar de ser la persona que pidió expresamente su regreso, no está convencido de que tenga el nivel para continuar en una plantilla que aspira a seguir siendo igual de competitiva.

Y es que la vuelta de Torres supuso, sobre todo, una inyección de motivación más ligada al plano emotivo que al meramente deportivo. Después, el mal papel de Jackson Martínez, por un lado, y el buen hacer del delantero oriundo de Fuenlabrada por otro, han hecho que la situación haya cambiado sensiblemente. También la afición, que hasta hace no mucho prefería en su mayoría decir adiós a su niño si así lo decidía Simeone (según diversas encuestas), ha vuelto a tomar partido a favor del futbolista. Los porcentajes, pues, estarían de la siguiente forma: 60% a que Torres se queda, 40% a que se va.

¿Último partido de Champions con el Atlético?

Fernando Torres es una persona coherente y realista (lo demuestra en cada entrevista que concede) y sabe que hay opciones de que finalmente no continúe en el Atlético la próxima campaña. Por eso asistirá con nerviosismo al partido de vuelta de los cuartos de la Champions ante el Barcelona (miércoles 13 abril, 20:45, Vicente Calderón). Si los del ‘Cholo’ no consiguen remontar al cuadro culé, el del Camp Nou sería el último choque del fuenlabreño en la máxima competición continental. Sus compañeros han sido claros al respecto: “Queremos ganar por Fernando”.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99