Menú Portada
La ley concursal no pone límites
Ayer se inició la negociación del segundo ERE de la compañía

Fernando Martín, 75.000 euros de sueldo mensual para cubrir “sus necesidades”

Febrero 26, 2009

El fiscal y la administración concursal aprobaron esta medida
La ley establece que la cuantía debe cubrir las “necesidades básicas”, las del presidente de Martinsa-Fadesa las valoran en más 2.500 euros diarios
La mayoría de las retribuciones están entre 500 y 1.000 euros mensuales


Ayer fue un día triste para cientos de trabajadores de Martinsa-Fadesa. Desde el día 26 de febrero empezó a contar oficialmente el período de 30 días de negociación entre Martinsa-Fadesa y sus trabajadores de cara a acordar los términos de un nuevo Expediente de Regulación de Empleo, el segundo desde que la compañía entró en situación concursal. Esta fase llega después de que el juez haya admitido a trámite la propuesta de ERE presentada por la compañía ante el Juzgado de lo Mercantil de La Coruña este mes, que afectaría a 283 trabajadores en toda España (60% de la plantilla) y a más de 60 en su sede coruñesa (90%). El  más resultado será una indemnización máxima de 36 días por año trabajado con un máximo de 20 mensualidades y cobrar el paro, poco mas de 1.000 euros al mes, situación sangrante si tenemos en cuenta que su presidente, y máximo responsable de la debacle de la empresa cobrará 2.500 euros diarios, 75.000 euros mensuales.

Esta cifra desorbitada ha sido aprobada tanto por la administración concursal, como por el fiscal. El artículo 47 de la Ley Concursal, establece el ´derecho a alimentos del deudor persona física´ durante la tramitación del concurso, derecho que han valorado en esta cifra millonaria, que consideran prudente, considerando las “circunstancias del deudor”, buscando que el empresario no vea alterado su ritmo de vida. Los que si ven afectado su nivel de vida son los trabajadores de Martinsa-Fadesa, un expediente de regulación de empleo en abril de 2008 y otro en febrero de 2009 o los cientos de familias que después de haber entregado grandes cantidades de dinero a cuenta para pagar un piso, se ven sin lo primero ni lo segundo. ¿Es la justicia igual para todos?