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Fernando Alonso y Carlos Sainz disputarán este fin de semana un Gran Premio de España con una atmósfera deportiva enrarecida

Mayo 10, 2016
Fernando Alonso (ESP), McLaren Honda, Carlos Sainz (ESP), Scuderia Toro Rosso and Max Verstappen (NL), Scuderia Toro Rosso 
12.04.2015. Formula 1 World Championship, Rd 3, Chinese Grand Prix, Shanghai, China, Race Day.
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Lo más importante de la quinta cita del calendario, primera en el suelo de la Vieja Europa tras Sochi, es lo que no se va a ver. La mayoría de los pilotos de calado o de interés local se enfrentan a situaciones interiores confusas, difíciles de asumir o que van definir lo que ocurrirá durante el resto de la temporada.

Fernando Alonso llega a Montmeló como el mejor español tras los ocho valiosos puntos recaudados en la carrera previa en territorio ruso. Un manejo excepcional por parte del asturiano, un coche que le funcionó sin problemas mecánicos y el abandono de otros pilotos le abonó a la sexta plaza, a pesar de que sus tiempos durante los entrenamientos nunca indicaron que estuviera a esa altura. El de Oviedo llega a una pista que se le ha dado tradicionalmente bien, no en vano su última victoria en la Fórmula 1 llegó justo aquí hace tres años. Tres temporadas sin victoria alguna es demasiado tiempo para un corredor de su calidad, maniatado con coches poco dotados en los últimos años, y es por ello que en buena lógica y ante su público desea ofrecer un resultado brillante. Su mecánica, dotada con el motor menos poderoso de la parrilla, sufrirá en la larga recta catalana de 1.047 metros pero se comportará dignamente en la muy aerodinámicamente exigente curva 3 —la curva Renault— y en la llamada ‘zona de El Estadio’, donde las bondades de su chasis le permitirán mantener el ritmo.

Carlos Sainz ve cerrar una puerta en su carrera hacia Red Bull

Distinta es la situación de Carlos Sainz, sensaciones encontradas tras el inesperado ascenso de su compañero Max Verstappen al primer equipo de Red Bull en sustitución de Daniil Kyvat. Uno de los puntos de interés de este 2016 es —era— observar la pelea y avance de los dos pilotos de Toro Rosso en una lucha fratricida en pos de un asiento en el equipo de mayor presupuesto de toda la parrilla. La incruenta guerra ha sido breve y tras un desacertado concurso por parte del piloto ruso en la última cita, los rectores deportivos del equipo azul decidieron devolver a Kyvat a la  escudería junior que le ofreció su debut para otorgar el volante de sus mejores coches al último niño prodigio de la Fórmula 1 Max Verstappen. A cambio dejan en su puesto a un cariacontecido Sainz que ve alejarse la posibilidad de recalar en Red Bull al ver ocupado el asiento al que aspiraba, aunque no tiene la puerta cerrada del todo. Se rumorea hace tiempo que Daniel Ricciardo podría salir de la formación con dirección Ferrari y en ese caso, el madrileño lo tendría hecho. Pero para ello necesita obtener resultados contundentes, y superar con claridad al degradado Kyvat. Todo esto ha disparado la rumorología acerca del patrocinado de la marca cervecera Estrella Galicia, al que algunos sitúan en Ferrari para el año que viene, otros en McLaren para 2018, pero nadie habla de la posibilidad de seguir vestido de azul, o que salga hacia uno de los equipos con los que sus representantes ya han contactado. Hay Carlos para rato.

Tampoco son fáciles las cosas en casa del líder. Nico Rosberg encabeza la tabla de pilotos tras cuatro victorias consecutivas y poco a poco se va escapando del vigente Campeón, su compañero Lewis Hamilton, al que parece haber mirado un tuerto. A pesar de su buen hacer al volante, una cascada de averías y problemas le están alejando del liderazgo y recortar la diferencia con su socio de box le va a resultar complicado. Si en el GP de España no empieza a trocar su suerte es muy posible que Lewis no pueda alcanzar su cuarta corona y ésta cambie de propietario. Tan visible es su mal fario que los más suspicaces ya han empezado a ver mano negra tras los abandonos y fallos del Mercedes de Hamilton. De tal calibre han sido algunas afirmaciones que no sólo la escudería ha tenido que emitir una carta abierta para dejar claras sus deportivas intenciones, sino que hasta el propio Lewis ha tenido que salir a la palestra a remachar su confianza en que no veremos nada de esto por parte de su escudería, y en los que tiene una confianza ciega.

Ferrari, conscientes de que tampoco  este año lucharán por el Mundial

En Ferrari comienzan a ser conscientes de que este año tampoco van a luchar por el Mundial y el presidente de la compañía, Sergio Marchionne, comienza a impacientarse en lo tocante a resultados netos. Ni una sola victoria en cuatro carreras le sabe a poco, y en Italia Sebastian Vettel comienza a recibir algunas críticas.

Los ‘nuevos’ del barrio, Renault, han vuelto sin excesivo brillo. No han decepcionado, pero tampoco han vuelto a la más alta competición haciendo el ruido que se esperaba de ellos. El egresado de McLaren, el danés Kevin Magnussen, defiende con dignidad la plaza mientras que al novato Jolyon Palmer, hijo del ex piloto Jonathan Palmer, se le empezaron a exigir resultados desde antes de empezar la temporada. Además se le añade presión extra tras su flojo inicio, subiendo a su coche este viernes al francés Esteban Ocón, lo que ha sido leído por muchos observadores como un cambio de rumbo de la nueva dirección ante decisiones tomadas por la anterior (el año pasado el equipo era Lotus)

En Williams ya empiezan a ganar dinero tras años de perderlo, pero deportivamente dan pasos hacia atrás a pesar de tener los mismos motores que los líderes, Mercedes. Se nota que la conexión con Toto Wolff, responsable del equipo campeón, ya no funciona como lo hacía cuando era propietario de un paquete accionarial que vendió en marzo.

En Force India van a ocurrir cosas fuera del asfalto. El 85% de la compañía de está en manos a partes iguales de un hindú que lleva dos años en la cárcel, y otro, director de la formación, que está reclamado por la justicia de su país y tiene retirado su pasaporte.

Este fin de semana algunas de las incógnitas expuestas irán encontrando su respuesta en lo extradeportivo, y todos los ojos puestos en Lewis y su intento de revertir la situación, cómo se enfrenta Carlos Sainz a su nuevo compañero, y la suerte que pueda correr Alonso tras un buen fin de semana difícil de igualar. En todo caso, no vamos a ver muchas procesiones de esas que van por dentro, pero sí que las va a haber.

José M. Zapico

@virutasf1