Menú Portada
Sainz, que acumula su tercera retirada consecutiva por motivos ajenos a su pilotaje se mostró contrariado por la estrategia de su equipo

Fernando Alonso logra el mejor resultado de la temporada en el circuito que le vio ganar por primera vez hace 12 años

Julio 26, 2015

A pesar del excelente puesto obtenido, el coche número 14 ya había sido doblado poco después de la mitad de la prueba. El circuito húngaro es sumamente corto y esto es relativamente fácil que ocurra, pero sigue siendo una diferencia de ritmo con respecto a los coches de delante insalvable no solo de aquí a fin de año, sino incluso con miras a 2016


Por fin llegó. No es el resultado soñado, pero si la última Coca-Cola del desierto para un satisfecho y sonriente Fernando Alonso que logró una notable quinta plaza en el Gran Premio de Hungría, décima carrera del calendario justo en el circuito que le vio ganar por primera vez una carrera de Fórmula 1 hace doce años.

El piloto asturiano y su equipo necesitaban de manera imperiosa una buena actuación que justificase su esfuerzo, y no solo el de Oviedo logró acabar por segunda vez en lo que va de año en los puntos, sino que también lo hizo su compañero Jenson Button, una jugada que seguramente va a aliviar tensiones en el momento en que el campeonato hace su parada veraniega. Tanto la formación británica McLaren como su socio motorista Honda se encuentran librando una dolorosa batalla contra su destino tras un inicio de temporada grisáceo y exento de resultados.

Son los pilotos de McLaren los que empujan al coche y no al revés

Tanto Alonso como Ron Dennis prometieron mejoras constantes, especialmente de aquí y hasta finales de año, y ciertamente comenzaron el fin de semana de manera esperanzadora con unos registros que colocaron al bicampeón decimoprimero, y octavo en los enteros libres del viernes. El sábado volvió a poner a su McLaren MP4/30 en ese mismo octavo puesto, y todo indicaba que en la tanda clasificatoria pudiera mantener ese ritmo para partir desde parrilla dentro de la zona de puntos. El problema llegó en el llamado “qualifying”, en cuya segunda eliminatoria -la Q2-, el monoplaza anglo-japonés se detuvo a escasos metros de la entrada de boxes. Alonso, viendo la posibilidad de no poder acabar la tanda se bajó del coche y demostró un pundonor y una deportividad fuera de lo común. Cualquier otro se hubiera apartado a un lado para mirarlo lastimeramente, pero él empujó su coche para poder llevarlo a boxes con la idea de salir en la Q3. Sencillamente, no pudo lograr su objetivo debido a que el coche tenía una falla eléctrica, pero dejó una estampa icónica de lo que está siendo esta temporada: son los pilotos de McLaren los que empujan a sus coches y no al revés, que sería lo lógico.

Tras una divertida y algo enrevesada carrera repleta de sanciones en directo, averías, abandonos, errores estratégicos, algún accidente y un safety car, Alonso supo reponerse precisamente tras la salida del coche de seguridad, montó neumáticos blandos y mantuvo un ritmo más que aceptable mientras que delante de él iban cayendo. Los Mercedes, debido a pinchazos y problemas diversos, deberían haber sacado rédito de su primera línea de parrilla y sin embargo cedieron puestos hasta quedar sexto y octavo. Kimi Raikkonen, que salió como un misil, abandonó. Los Lotus fueron sancionados varias veces y sus drive-trough los mandaron hacia atrás. El Force India de Hulkenberg perdió su ala delantera y acabó estrellado contra un muro de neumáticos; su compañero Checo Pérez tampoco acabó. Los Williams partían desde la zona de puntos y lo perdieron todo entre errores y sanciones. Carlos Sainz se quedó por el camino por avería, etc.

Sainz acumula su tercera retirada consecutiva, cuarta de la temporada, por motivos ajenos a su pilotaje

Alonso se encontró el Santo de cara, aguantó el tipo, y su experiencia en carreras complicadas le acabó llevando hasta una sorprendente quinta plaza a pesar de las limitaciones mecánicas de un monoplaza que mejora lentamente tanto en el plano de la fiabilidad como en el de las prestaciones. De hecho, y a pesar del excelente resultado obtenido, el coche número 14 ya había sido doblado poco después de la mitad de la prueba. El circuito húngaro es sumamente corto y esto es relativamente fácil que ocurra, pero sigue siendo una diferencia de ritmo con respecto a los coches de delante insalvable no solo de aquí a fin de año, sino incluso con miras a 2016.

La contenida felicidad el asturiano al acabar la prueba contrastaba con la profunda decepción de Sainz, que acumula su tercera retirada consecutiva, cuarta de la temporada, por motivos ajenos a su pilotaje. En este caso fue a causa de una avería en el turbo de su Toro Rosso, pero se mostró contrariado por la estrategia de su equipo, que consideró errada.

En el ecuador del campeonato Fernando Alonso se sitúa decimoquinto en la tabla clasificatoria con once puntos, uno menos que Pastor Maldonado, y dos más que Carlos Sainz. Próxima cita el 23 de agosto en la pista belga de Spa, el circuito del que dicen, “separa a los hombres de los niños”. 

José M. Zapico
@VirutasF1