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Fernando Alonso hace soñar a sus seguidores con un McLaren-Honda que funciona cada vez mejor mientras Rosberg aumenta su ventaja tras la rotura del motor de Hamilton

Octubre 3, 2016
alonso-mclaren

Lo volvió a hacer. Cuando Fernando Alonso tiene el arma adecuada no falla, y esto es lo que ocurrió en Malasia, uno de sus circuitos talismán. Trece años han pasado desde que el asturiano lograse su primera pole position y primer pódium en la pista de Sepang, y el número de la mala suerte parece haberle traído de la buena. Desde la vuelta del verano Alonso ha ido jaleando a su parroquia con mensajes positivos acerca de un avance sólido en los compases finales de la temporada, pero muchos agoreros no quisieron ver más que guiños a su equipo en un intento de lavar la cara de unos resultados impropios de una formación de su fuste e historial. Visto el panorama, en Woking no han hecho más que bajar la cabeza, olvidarse de declaraciones rimbombantes y promesas inalcanzables, y ponerse a trabajar como pocos saben hacer. A muchos les chocó que McLaren no se presentase en los test organizados por Pirelli para probar los anchísimos neumáticos que se usarán la temporada venidera a pesar de que todos los equipos fueron invitados, pero sólo los más pudientes acudieron en pos de ir adelantando trabajo para 2017 y ellos son unos.

Los datos obtenidos son de público conocimiento para todas las escuderías, aunque siempre es un añadido, un plus, el tocar la goma que se usará el año próximo, y sin embargo McLaren dijo no. “Necesitamos este tiempo y recursos para seguir mejorando nuestros coches”, adujeron, y a tenor de la imparable y notable mejora, lenta pero constante en sus resultados, todo parece indicar que su teoría era la acertada. El McLaren-Honda MP4/31 es el coche que más ha avanzado de toda la parrilla en lo que va de año, y reflejo de la constancia y seriedad de los hombres que lo hacen realidad. A estas alturas del año hay poco que decidir y muchas formaciones han abandonado el desarrollo de su coche actual para ponerse manos a la obra completamente y con todos sus recursos en el 2017. Los enormes cambios normativos que llegan la temporada venidera obligó a todos a empezar con sus diseños a finales del año pasado; algunos arrancaron en septiembre de 2015 como Williams, o los más rezagados como Renault de los que se saben van algo tarde tras toparse con problemas a la hora de fichar técnicos cualificados de alto nivel.

Desarrollando el coche actual sin olvidarse de las nuevas soluciones para el próximo año

Sin problemas financieros, McLaren decidió continuar investigando y desarrollando su coche actual e ir implementando soluciones aplicables al del año que viene. Uno de los cambios más importantes que sufrirá el futuro MP4/32 con respecto al MP4/31 y del que de momento se sabe poco vendrá de la mano su propulsor. El motor Honda ha acabado siendo poco a poco fiable, muestra cierta solidez en su sección térmica, el llamado ICE (Internal Combustión Engine) y sus carencias desde el punto de vista del empuje por recuperación de la energía va dando poco a poco resultados. Ayuda a deducir esto la enorme aceleración de que dispone a la salida de las curvas y cuando las carreras comienzan, ayudado a su vez con una depurada zona trasera, con un alerón que aprieta el coche contra el suelo y le permite traccionar y aplicar esa potencia como pocos. Su paso por curva lenta no es todavía tan bueno como el de los implacables Red Bull, pero resulta más eficaz que el de los Ferrari.

Una de las modificaciones más esperadas en el propulsor es la de mover el turbocompresor desde la V formada por el banco de cilindros, donde hay poco espacio, a partirlo en dos y colocar cada media mitad a un lado de ellos. Con ello se consigue que trabajen a menos temperatura y puedan usarse volúmenes mayores; la turbina será mayor y con más capacidad que la actual. El problema único vendría originado por el eje de transmisión de fuerza entre ambas partes, que tendría que girar a más de 120.000 RPM, un régimen de giro al límite (las turbinas de un reactor giran a menos de la mitad) Mercedes es el único motorista que usa esta configuración y como resultado llevan obtenidos dos títulos mundiales consecutivos y van camino del tercero.

A 65 segundos de Ricciardo, el ganador tras la ruptura del motor de Lewis Hamilton

Fernando Alonso encaró la cita malaya sabedor de que partiría en mal lugar. Debido al reglamento, estrenó un motor extra y recibió 35 puestos de castigo en parrilla: salió último. Sin embargo, su buen hacer, un renovado monoplaza, un poco de suerte y una estrategia acertada le llevaron hasta la séptima plaza, un lugar donde nadie esperaba verle. Sin duda una de las claves fue una fulgurante salida y un coche muy mejorado que le permitió adelantar a otros cuando hasta ahora defenderse de que le dejasen atrás era lo único que podía hacer. Alonso acabó la prueba a 65 segundos del ganador, Daniel Ricciardo, lo que le otorga un déficit teórico en carrera de poco más de un segundo; a principios de temporada esa diferencia pasaba ampliamente del segundo y medio. Si el resto de coches ha mejorado, el McLaren sin duda ha mejorado más que los demás.

En cuanto al GP de Malasia, ganó Ricciardo y le acompañó en el pódium Max Verstappen que le hizo acreedor de un lustroso doblete para Red Bull. Lewis Hamilton fue el más rápido casi todo el fin de semana, hizo la pole, y lideraba la prueba cuando a falta de apenas quince vueltas rompió su motor. El inglés se las prometía felices al verse de nuevo en la cúspide de la tabla de pilotos, pero esta avería no sólo permitió el triunfo del equipo azul, sino que Nico Rosberg, que a pesar de colisionar con Sebastian Vettel en la salida y quedar muy descolgado, remontó como si lo llevase el diablo para acabar en el pódium, tercero. Gracias a eso amplía su ventaja en persecución del que puede ser su primer título y el primero que pueda perder Hamilton si en las cinco carreras que faltan no es capaz de dar el zarpazo necesario. Lo tiene complicado, aunque no es imposible. Va a ser un fin de temporada electrizante, con choques verbales, mediáticos, y esperemos que no en pista, pero cuando se encierra a dos leones dentro de una misma jaula, siempre sale uno herido. Y en cuanto a Alonso, es posible que nos de alguna alegría más de aquí a fin de año. Vamos a divertirnos de aquí a Abu Dhabi.

José M. Zapico

@VirutasF1