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Fernando Alonso estalla contra su motor Honda aunque defiende a McLaren en una pretemporada que no muestra avances

Marzo 9, 2017
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Fernando Alonso sufre. Su coche no corre, en el equipo parecen perdidos, y el resto de las escuderías se alejan. Un piloto de su valía conduce un coche deficiente, es lento en recta, carece del agarre necesario en curva y lo que es peor de todo: no avanza a pesar de estar en el tercer año de matrimonio entre McLaren y Honda. El bicampeón asturiano intentó disimular su enfado en la primera tanda de tests de la semana pasada en el circuito de Montmeló, pero en su primer encuentro con los medios de esta ha estallado. Sin aspavientos ni palabras gruesas, pero con una cara marcada por la tristeza y la desesperación, culpa directamente a Honda, el fabricante de su motor, ante lo deficiente de un coche que debería estar a la altura de los mejores y no lo está. El corredor se duele de la falta de potencia y una ausencia de fiabilidad impropia de un proyecto aparentemente inmaduro. Las dos primeras jornadas de entrenos de la semana pasada estuvieron marcadas por las continuas goteras, y mientras que otros equipos alcanzaban el centenar de giros en el día de estreno, ellos apenas daban un par de ellas.

Pero si en esta primera tanda de pruebas los McLaren dejaron un sabor de boca agridulce en función de dos días repletos de problemas y otros dos ciertamente esperanzadores y exentos de incidencias, en esta segunda fase y con el mundial comenzando en un par de semanas han acabado por desesperar al piloto asturiano con cifras y declaraciones desasosegantes entre sus seguidores.

Velocidad para ser doblado dos veces en carrera

En la sexta jornada de tests y con sólo dos más por celebrarse antes de la primera carrera, el Mercedes de Valtteri Bottas marcó un estratosférico 1:19.310, mejor registro de pretemporada hasta la fecha y exactamente cinco segundos más rápido que el mejor tiempo logrado en la tanda clasificatoria del Gran Premio de España de 2015, curiosamente, con ese mismo coche. No es que fuera el mismo vehículo, sino que fue una marca lograda por Nico Rosberg, el corredor al que el finlandés ha sustituido y con el coche heredado. En el otro extremo, de forma contraria a lo que muchos esperaban, Alonso solo pudo marcar un 1:23.041 en toda la jornada a pesar de haber realizado cuarenta y seis giros al trazado catalán. Si la fiabilidad empezaba a dejar de ser un problema, el mejor registro del bicampeón quedaba a unos sonrojantes 3,7 segundos del líder. A esa velocidad podría ser doblado dos veces en carrera de correrse hoy. Otro de los datos que llaman la atención es la pobre velocidad punta desarrollada por su monoplaza. Si el W08 de Bottas alcanzó los 338.5 kms/h al final de recta de meta, al bólido del ovetense le costaba trabajo superar los 312, veinticinco kilómetros por hora menos que el coche al que pretenden. al menos, igualarse. La diferencia no ha sido tal en otras jornadas y todo apunta a que el motor se ha despotenciado para protegerlo debido a problemas de fiabilidad. El MCL32 no sólo se muestra débil cuando se trata de acelerar, también en el paso por curva, donde se muestra temblón y poco firme. Tanto es así que uno de los pilotos que mejor manejan la zaga de la parrilla, Alonso, ha sido incapaz de controlarlo y ha hecho un trompo en la curva uno, justo donde los fotógrafos y observadores apreciaban su escasa estabilidad. A más motor, más carga aerodinámica, y más agarre. Sin potencia, habrá menos velocidad, y el coche se sujetará peor en las curvas en una pescadilla aerodinámica que se muerde su alerón trasero. El rumor apunta a un posible cambio de propulsor, pero sería una jugada estratégica poco razonable si lo que se quite es ganar. Los tres proveedores existentes, Ferrari, Mercedes y Renault tienen equipo propio, y aspirar a superarles con su propio armamento es complicado. Por otra parte Honda no solo aporta sus motores sino la rumoreada cifra de 100 millones de euros anuales, abultada cifra que ayuda a completar un presupuesto que sufre en coches sin apenas publicidad ni anunciantes de referencia.

Algunos agoreros apuntan a la posible marcha de Alonso a tomarse un año sabático y alejarse de la competición, o incluso buscar calor en otras escuderías, pero el piloto se ha mostrado peleón ante la adversidad: “No dejaré de correr sin el resultado que creo que merezco. Si veo algún día que la gente lo hace mejor que yo, pararé, pero ahora veo lo opuesto”. Su contrato acaba el término de la temporada que ahora comienza y muchos rumores apuntan que podría salir de la categoría para recalar en Le Mans. En principio Alonso sólo quiere concentrarse en salvar dignamente este año y se muestra preocupado, pero al mismo tiempo mantiene ciertas esperanzas de que todo mejore. “La situación está lejos de la ideal. No podemos decir que estamos contentos. No hemos completado nuestro programa y tampoco estamos dando las vueltas que planeamos cada día. Nos falta información”, afirma. “No creo que estemos muy mal si miramos el chasis. Todo parece ir bien, pero no sabemos que puede ocurrir cuando alcancemos una velocidad normal. Necesitamos una reacción de todos, permanecer unidos y seguir trabajando”. A pesar de todo, deja caer algunas frases como “la fuga de aceite del otro día era algo propio de aficionados”, en clara llamada de atención a Honda. De la misma manera deja una frase lapidaria que indica sus ganas a pesar de todo: “Si todo va mal este año atacaré el año que viene con más fuerza. Me sigo viendo muy bien. Seremos competitivos este año, o no sé cuándo”. Hace mucho que no envía su mensaje favorito por las redes sociales, aquel “Lo mejor está por llegar”. Lo mejor sigue viniendo de camino, pero llega desde Japón… a pie.

José M. Zapico

@VirutasF1