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Fernando Alonso alcanza por fin los primeros puntos del año justo cuando sus representantes agitan el mercado como nunca

Junio 26, 2017
Alonso Azerbaian

Contra todo pronóstico y de manera completamente inesperada Fernando Alonso alcanzó sus primeros puntos en el Gran Premio de Azerbaiyán disputado el pasado fin de semana. El equipo McLaren-Honda llegaba a la república ex-soviética con la cabeza gacha a sabiendas de que en la interminable recta de más de dos kilómetros sufrirían lo indecible con carencias que rondan los cien caballos con respecto a los mejores propulsores de la parrilla. El director operativo de la escudería, Eric Boullier, se mostraba pesimista antes de la prueba y sin embargo han sido capaces de recabar los primeros puntos de la temporada. Han tenido que pasar siete carreras, un tercio de la temporada, para que llegue este momento.

Fernando Alonso y su compañero Stoffel Vandoorne cerraban la parrilla en el momento de la salida, y con ello dejaban a las claras el escaso rendimiento de sus monoplazas el sábado. Los MCL32 no sólo mantenían diferencias en velocidad punta de hasta 30 Kms/h con los más rápidos en la llamada Speed Trap durante la carrera anterior en Canadá, sino con cronos de entre tres y cuatro segundos de diferencia en algunos momentos con respecto a los mejores en los entrenos previos a esta prueba. Con estas diferencias en McLaren ya estaban preparados para sufrir como nunca en la pista urbana de Bakú. En una carrera alocada, divertida y repleta de dramatismo, Alonso fue avanzando lenta y silenciosamente hasta llegar a ir sexto, aunque en el cómputo final llegó noveno. No sólo acabó la prueba, segunda ocasión en que esto ocurre en lo que va de año, sino que recabó dos valiosos puntos que podrían ayudarles a abandonar el farolillo rojo con Sauber a solo tres por delante.

La sorpresa de Lance Stroll

La explicación del resultado estuvo más fuera de su concurso, que, en sus manos, que también. La prueba estuvo repleta de adelantamientos, accidentes, golpes inintencionados e intencionados como el que le arreó Vettel a Hamilton en periodo de Safety Car y que tuvo sanción. Ocurrieron más cosas, como esa pieza que se le soltó a Lewis y que le obligó a parar para realizar una reparación rápida y le hizo perder la prueba, y un soberbio Daniel Ricciardo que saliendo décimo acabó venciendo contra todo pronóstico. Otra de las sorpresas fue ver en el pódium al canadiense Lance Stroll, el segundo visitante del cajón más joven de la historia. El corredor de Williams empezó la temporada con menos experiencia de la habitual, con su padre abonando cantidades ingentes para favorecer su llegada y causando más accidentes de lo normal debido a su falta de experiencia. Muy discutido por observadores y aficionados, hace unos días protagonizó una tanda extraordinaria de pruebas fuera de la temporada en el circuito de Austin con un Williams antiguo, algo absolutamente fuera del alcance de un piloto normal y que ya hizo en pretemporada, pero que salta a la vista que le ha venido bien.

De vuelta a los españoles no sólo Alonso alcanzó la zona de puntos, sino que justo delante de él acabó la carrera Carlos Sainz. Los dos corredores se encuentran en un momento importante: los dos andan planificando su futuro. Si Carlos Sainz tiene complicado realizar una jugada importante y poco posible, lo del asturiano tiene un color muy distinto. Sainz tiene contrato con Toro Rosso hasta 2019, pero si repite en su actual puesto el año próximo será, de forma inédita, el cuarto año consecutivo con el mismo coche. Esto no es malo en sí, aunque impide su crecimiento a la hora de tener vetado, al menos para el año que viene tal y como ya han anunciado en Red Bull, su progresión hacia la escudería senior. Carlos no tendrá un coche ganador el año que viene, a menos que salga de una formación de donde no tienen previsto dejarle escapar. Se encuentra en una postura incómoda a pesar de que sean varios equipos los que le cortejan, de hecho, se sabe que Haas y Renault le han ofrecido ya contratos listos para firmar, y en McLaren no ocultan su interés.

Los desatinos de Honda y el futuro de Fernando Alonso

Distinta es la situación de Fernando Alonso. El entorno del bicampeón anda loco en las últimas semanas, y el tono general de su común discurso ha cambiado de manera espectacular. Flavio Briatore, Luis García-Abad y el propio piloto se han sabido mover siempre en las sombras con habilidad, pero desde el abandono de Canadá todos ellos han cambiado su actitud. Alonso se encarama en el graderío y se da baños de multitudes ante las cámaras, se muestra en sus encuentros con la prensa locuaz, sonriente y relajado en lugar de lo dubitativo y sombrío que aparecía hasta poco, y afirma de manera tajante que ‘el año que viene ganará, esté donde esté’ sin aportar dato alguno sobre su destino. De forma paralela la actividad de sus representantes parece más agitada que nunca con fotos distribuidas por redes sociales de Briatore en la carrera de Indianápolis, charlando de forma pública con los directivos de Mercedes, y del español Luís García-Abad departiendo amigablemente con los directivos de Renault, Alain Prost incluido… pero que sea vea, que sea visible, nada de secretos.

Los desatinos de Honda, la más que posible salida de los japoneses de la escudería McLaren, y el grisáceo paso del ovetense por McLaren le invitan de manera casi forzosa a cambiar de aires y se acaba de poner en el mercado de facto. Su gente no sólo maneja las negociaciones bajo la mesa sino también las connotaciones políticas y la que se juega con los medios de comunicación como campo de batalla. A su atronador paso por la Indy 500, una imagen revalorizada gracias a una mayor presencia en medios, y una nada dudosa eficacia al volante a pesar de los mimbres que tiene le mantendrá en el mercado durante un buen tiempo y su valor no parece estar dañado a pesar de sus resultados netos. Se sabe que hasta hoy sólo en Red Bull le han dicho que no, en Ferrari dan la callada por respuesta, en Renault salivarían por recibirle y en Mercedes guardan silencio o lo niegan sin demasiada energía con un Valtteri Bottas que liquida un contrato a finales de este año. Mercedes a su vez tiene un as en su manga: venderle sus motores a McLaren, y no es absurdo pensar que Alonso fuera una de las piezas de una posible negociación. De que esta posibilidad se esté negociando o al menos hablando, deja la pista Briatore. Cuando se le pregunta por la posibilidad de ver a Alonso al lado de Hamilton y su tumultuoso 2007 salta con rapidez a aclarar que entre ellos nunca hubo problemas y que todo lo lio Ron Dennis; Le echan la culpa al “muerto”, el directivo británico que trajo de vuelta al piloto de Oviedo ya no está en la escena. Hábil.

Fernando Alonso disputa a día de hoy dos mundiales: el de Fórmula 1 y el de los contratos, y es muy posible que si el último fue por un valor abultado y que se dice supera los 100 millones de euros por las tres últimas temporadas, el siguiente sea aún mayor.

José M. Zapico

@VirutasF1