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Ferrari vuelve a fallar

Fernando Alonso adornará su repisa con un nuevo título: campeón del mundo de la paciencia

Marzo 16, 2014

No todo esta perdido, la suerte no esta echada, y en el horizonte lejano hay un título que aún no tiene dueño, pero visto lo visto en el GP se Australia, y tal y como las pistas mostraron en pretemporada, todas las papeletas de ser campeón las tiene cualquiera que lleve un motor Mercedes en su monoplaza y raramente será otro. La marca de la estrella ha copado -descalificación de Daniel Ricciardo mediante- el primer pódium de la temporada en Melbourne y el panorama, aunque algo prematuro, no invita a pensar que Ferrari de pasos de gigante en lo tocante al rendimiento de su propulsor, pieza clave este año. Más de medio segundo de déficit en el ritmo comparado con sus enemigos en el inicio del año es un muro de piedra berroqueña que masticar.

Fernando Alonso parece ser el llamado a liderar el dúo rojo, no en vano se ha impuesto a su compañero Kimi Raikkonen en todas y cada una de las sesiones, tanda clasificatoria, carrera, y con anterioridad en los tests de pretemporada. El asturiano empieza su quinta temporada en Maranello y es un hombre de equipo; los técnicos valoran su capacidad de trabajo y es el que mejor conoce el Ferrari F14T, un monoplaza que parece resistírsele a su compañero, tanto que se estrelló durante los entrenamientos clasificatorios. Adujo que se despistó mientras trasteaba en su complejo y multifuncional volante. Muy de agradecer su honestidad, moneda poco común en un mundo repleto de intereses y afirmaciones diseñadas para salir bien en la foto. En cuanto a Alonso, acabar quinto en carrera, cuarto en la clasificación final, debió saberle a poco y sólo pudo decir al acabar la prueba que “no podían estar contentos la actuación” y que tendrían que mejorar.
 
Ferrari de perseguir a Red Bull a ir detrás de Mercedes
 
Luca di Montezemolo, presidente de la escudería italiana llevaba años bramando en favor de una era en la que la aerodinámica quedase relegada a un segundo plano y la fuerza bruta de los motores impusiera la experiencia de la marca en este plano. El momento ha llegado y Ferrari sigue relegada a perseguir a una liebre que ha pasado de ser Red Bull a Mercedes. A los italianos les toca apechugar, seguir en lugar de liderar y confiarse a mejoras durante la temporada porque no la han empezado como les hubiera gustado: mandando.
 
Las redes sociales arden pidiendo dimisiones y la marcha del piloto hacia cualquier equipo donde sean capaces de darle un coche mejor compuesto, pero ¿a dónde iría si tuviera un asiento libre? En la puerta de McLaren estaría esperándole su declarado enemigo Ron Dennis de nuevo en la cabeza y un rookie -como en su momento Hamilton– que ha quedado segundo en su debut superando a su compañero Button. En Mercedes tendría muy posiblemente que desplazar a Nico Rosberg, alemán, en un equipo emblemáticamente germano ¿Red Bull? Con Vettel allí, o en un hipotético cambio de cromos, Sebastian se tendría que marchar de la formación que le hizo tetracampeon a uno que no logra un título de pilotos desde hace una década. O la pregunta que muchos observadores empiezan a hacerse ¿aguantaría Alonso una sexta temporada vestido de rojo sin tener al alcance de su mano su posible tercer título? Hay quien piensa que una retirada a tiempo no es una victoria pero tampoco una derrota más. Evidentemente la culpa no es suya, sino de un equipo desnortado y que se encuentra en plena transformación, y tradicionalmente los cambios le sientan mal a Ferrari. Es muy fácil cambiar de rumbo de una lancha Zodiac, pero la Scuderia es el Queen Mary. Uno de los mayores talentos de la F1 en años, desperdiciado y preso de la habilidad de sus ingenieros. ¿Será campeón Alonso este año? Si el resto de la temporada es una prolongación de lo visto hasta ahora… no. Lo único que puede hacer es acumular todos los puntos que le sean posible, y esperar mejoras en su coche. Seguir siendo galgo percherón y no liebre huidiza. Otro año.
 
José M. Zapico
@VirutasF1