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Fallece el padre de su compañera sentimental, Mar García Vaquero

Felipe González, de luto

Mayo 8, 2011

El funeral de mañana martes en Madrid reunirá a la jet set y a toda la elite empresarial y política. El ex presidente del gobierno de España, Felipe González Márquez, está de luto. El pasado día 6 de mayo falleció el padre de su compañera sentimental desde hace ya varios años, Mar García Vaquero.

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El empresario Francisco García-Vaquero Molina ha dejado en vida a su viuda María Vela y a sus hijas Mar, vinculada sentimentalmente a Felipe González; Begoña, casada con el conocido empresario de la noche y del ocio, Pedro Trapote; Carmen, casada con un magnate mexicano con grandes haciendas en España; y su único hijo, Francisco. La misa funeral que se celebrará mañana martes día 10 de mayo en la Parroquia de Santa Gema, en la calle de Leizerán de Madrid, reunirá a la jet set y a toda la beautiful people empresarial y política española ligada a Felipe González, dada la gran unión que existe en estos momentos entre el ex presidente del Gobierno español y su compañera sentimental Mar García Vaquero, donde su apoyo en el último año ha sido constante.

Dicen que Mar García Vaquero ha logrado superar su enfermedad, que está cada día más delgada y guapa. Parece que desde que está con Felipe González ha rejuvenecido y está más atractiva, comentan sus amigas a la salida del centro de Pilates, muy cercano a su domicilio en la madrileña calle Velázquez, donde hasta hace unos meses cada tarde acudía a poner su cuerpo en forma.

Una mujer rejuvenecida

Mar García Vaquero, cincuenta años, divorciada de un médico, madre de dos hijas veinteañeras, trabajadora en una entidad bancaria de la Caixa, intenta ser cada día lo más discreta, pero a veces no lo consigue. La presión mediática le agobia. Sus más cercanos aseguran que es una mujer sensata, seria y responsable, que nunca quiere figurar en nada por lo que la popularidad le crea cierta tensión, que procura evitar con clases de relajación. O intentando apoyarse en su familia, que ahora ha sufrido un serio revés.

Actualmente se ha unido en la amistad más sincera a la modelo Mar Flores, con la que comparte confidencias. Se da la circunstancia de que Mar García Vaquero es hermana de Begoña, la mujer del empresario de hostelería Pedro Trapote, amigo a su vez de Javier Merino, marido de Mar Flores y dueño de la conocida sala madrileña de ocio Fortuny. Su amistad es tal que las dos Mar, acompañadas de Felipe González, estuvieron hace unos meses en el majestuoso hotel Le Mirage, en la localidad marroquí de Tánger, un emplazamiento que el ex líder socialista le gusta ir a descansar varias veces al año, y donde se dice que tiene una gran mansión que le cedió en su día el constructor Luis García Cereceda, también fallecido hace unos meses. Bajo este Hotel donde descansa González se encuentra el balneario privado del Rey alauita Mohamed VI, amigo personal del ex presidente español.

Mar y Felipe, una relación viento en popa

Desde que en noviembre de 2008 González se separó de la mujer de toda su vida, Carmen Romero, con la que ha tenido tres hijos (Pablo, María y David), y mantuvo casi de cuarenta años de unión, todo ha sido un ir y venir sobre los éxitos y desavenencias con su nueva pareja. Tras haber sufrido un serio retroceso, hoy en día la relación entre Mar y Felipe sigue viva y estable. González está tranquilo. No para de viajar. De aquí para allá, sin límites ni fronteras. Ella, sin embargo, se queda normalmente en Madrid. A día de hoy la pareja continúa en la misma línea, compartiendo todo el tiempo que pueden sin olvidar que cada uno tiene su dedicación profesional.
La pareja prefiere aprovechar los viajes del ex presidente al extranjero, donde su presencia no llama tanto la atención, y pasar así desapercibidos a los objetivos de los periodistas del corazón. A los dos les gusta Marruecos; en concreto, Tánger (la Playa de Jbila), y Marrakech, ciudades donde tienen propiedades y amigos con “riads”, que les invitan los fines de semana. También son asiduos a la República Dominicana, donde su cuñado, Pedro Trapote, es propietario de una mansión en Punta Cana. Precisamente en esas playas se les fotografió por primera vez juntos.
Lo que nadie duda es, que ya sea en Marbella -donde Trapote también dispone de heredad-, Marruecos o el Caribe, González, abuelo de seis nietos, no dejará en abandono su principal hobby: pulir piedras, un trabajo que hace con el mismo esmero con el que años atrás cuidaba su colección de bonsáis. Como tampoco dejará su nueva afición: la restauración. Dicen que los pescados al horno y los asados son su especialidad. Lo que no le gusta mucho a González son las salidas nocturnas, prefiere los saraos privados los fines de semana en casas o fincas de sus influyentes amigos, antes que estar en locales de copas, como los de su cuñado, hasta altas horas. 
El domicilio conyugal, bajo vigilancia policial

Mar y Felipe se conocieron por primera vez a mediados de los años noventa a través del recientemente fallecido constructor  y dueño del restaurante Zalacaín, Luis García Cereceda, del que Mar formaba parte de su círculo más íntimo y Felipe era gran amigo. Pasarían muchos años hasta que formalizaron definitivamente su relación, lo que llevó a González a cambiar su chalé familiar adosado en la calle Timón, en Aravaca (Madrid), donde aún sigue manteniendo la sede social de su empresa Consultoría Ialcon, por una lujosa vivienda en la calle Velázquez en la que reside junto a Mar. No hay duda de que Felipe sigue allí, ya que varios policías de paisano cubren día y noche la entrada al inmueble.

A pesar de la ruptura traumática con Carmen Romero, el ex presidente mantiene con su ex mujer una buena relación y ambos coinciden en las reuniones familiares. Sus tres hijos tienen ya su vida organizada. Y los tres están casados. Algo que dicen que posiblemente hará su padre en breve con Mar García Vaquero, una mujer que desde que formalizaron su relación está dispuesta a ello y a la que ahora Felipe no para de consolar tras la reciente muerte de su padre, Francisco García-Vaquero Molina. Descanse en paz.

Juan Luis Galiacho