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Mientras el número de cotizantes sigue desplomándose

Fátima Báñez, entrega 240.000 euros a una empresa privada para el reconocimiento médico de los trabajadores del Ministerio de Empleo

Octubre 31, 2014

La adjudicataria, tras un procedimiento negociado sin publicidad, Medycsa, tiene una facturación de “más de 200 millones de euros”
El Ministerio de Empleo justifica esta decisión por ser “la única proposición recibida” a pesar de no haberle dado publicidad al procedimiento
Los seguros de salud privados se afianzan como alternativa ante el deterioro de la sanidad pública


En un mes en el que las primeras espadas del Gobierno se han empecinado en sacar lustre a los datos aún incipientes de la recuperación económica -con varios procesos electorales en el horizonte-, uno de los pilares básicos del Estado de Bienestar, el empleo, parece no correr la misma suerte. El paro sigue siendo el principal caballo de batalla del país: con una tasa de desempleo del 23,67%, según los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA), y una tasa de actividad que alcanza el mínimo (59,53%) de lo que llevamos de milenio, España sigue siendo noticia por las largas colas que se producen a las puertas del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) cada mañana. La Seguridad Social también se resiente y pierde 488 cotizantes extranjeros en septiembre, un 0,03% en relación al mes anterior. En este ámbito, la Seguridad Social encadena ya tres meses consecutivos de caída.

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social -el de la ministra Fátima Báñez que nunca ha trabajado-, no hace honor a su nombre y se encuentra diezmado por los dos grandes sectores que configuran su nombre. Soluciones para erradicar la situación faltan. En su defecto, el Ministerio opta por denigrar el sistema público en favor del privado. Solo así se entiende la adjudicación del “servicio de reconocimientos médicos para el personal del Ministerio de Empleo y Seguridad Social que engorda las arcas de la empresa privada con una cuantiosa suma de 240.000 euros.

Una única oferta

El procedimiento que se ha seguido en esta adjudicación no han sido los más legítimos. A través de un proceso negociado sin publicidad, se ha otorgado el contrato a la sociedad Medicina de Diagnóstico y Control, S.A. (Medycsa), por ser “la única proposición recibida”, algo que parece obvio al no haberle dado publicidad a la licitación, y que “cumple todos los requerimientos establecidos en los Pliegos de Cláusulas Administrativas Particulares y de Prescripciones Técnicas”.

Medycsa es una empresa privada “constituida en 1986 con un gran equipo de profesionales” e “integrada en un Importante Grupo Empresarial Asturiano, Grupo OREJAS, con más de 100 años de historia, más de 1.500 trabajadores y más de 200 millones de euros de facturación”, según datos encontrados en su página web.

Empeora la sanidad pública

A la vista de este nuevo contrato parece que las necesidades de la sanidad privada no son tan acuciantes como las de la pública, que cuenta ya con más de medio millón de pacientes en las listas de espera españolas y el plazo medio de espera para intervenciones quirúrgicas es de tres meses.

Estos datos han llevado a poner en cuestión -de modo general-, la calidad de la sanidad pública. A esta crisis del modelo sanitario, se le ha unido el escándalo del ébola que ha puesto de manifiesto la escasa preparación con la que cuenta las infraestructuras sanitarias españolas y un manifiesto atraso en la política internacional de cooperación.

El resultado de la ecuación es sencillo: los seguros de salud privados se afianzan como alternativa ante el deterioro de la sanidad pública. Según unas recientes declaraciones del director de operaciones de la comparadora de seguros Acierto.com, Carlos Brüggemann,  “hoy día existen seguros de salud privados por especialidades que pueden cubrir tanto las consultas de medicina primaria, como la atención de especialistas y las urgencias médicas desde solo 8 euros al mes”. Motivos que ha entendido la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, como más que suficientes para reforzar la sanidad privada en detrimento de la pública, que agoniza.