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En el pasado mes de enero de 2014, la Seguridad Social perdió 184.031 afiliados

Fátima Báñez contrata un nuevo plan de comunicación para la Seguridad Social por 72.600 euros en plena quiebra

Marzo 2, 2014

El ejercicio 2014, el de la recuperación según Mariano Rajoy, será de nuevo un año más que complicado para la Seguridad Social. Otro año más, el Gobierno tiene previsto sacar dinero del Fondo de Reserva, en concreto, 11.029 millones de euros, según recoge la ley de Presupuestos. En este contexto, y después de una subida de las cotizaciones incluyendo en el pago mensual conceptos que hasta ahora eran exentos (seguros, cheques restaurantes, dietas…), Rajoy se sacó de la manga en pleno debate sobre el estado de Nación una tarifa plana de cien euros mensuales para todos aquellos empleadores que contraten a un trabajador con carácter indefinido. Con todo ello, las mermadas arcas de la Seguridad Social subvencionarán, según la base de cada trabajador, hasta más de las tres cuartas partes de la cuota de la Seguridad Social que tendría que pagar el empresario, sin discriminar en función de la edad, la empleabilidad o el tamaño de las empresas que contraten.

Y es que trabajadores, pensionistas y empresarios -los tres grandes segmentos poblacionales a los que mira la Seguridad Social-, ven con preocupación la situación de quiebra económica del sistema. Desde 2007, con el inicio de la crisis, el sistema de protección social en España no ha cesado de perder afiliados y con las cuotas de los trabajadores en activo no se cubren las prestaciones. En el pasado mes de enero de 2014, la Seguridad Social perdía 184.031 cotizantes (-1,1%), una tónica que se viene repitiendo en el primer mes del año debido a la estacionalidad de la época vinculada al descenso del número de ocupados. La paradoja la escribe la inmigración. Cientos de personas siguen dirigiéndose a España cada día para acogerse a un sistema de previsiones sociales del que cada día se dan de baja más españoles que salen fuera. España ya no es lo que era, nada queda ya de la tierra de las oportunidades. A la Seguridad Social, esa secretaría de Estado dentro del Ministerio de Empleo de Fátima Báñez, le tiemblan las piernas. 

Plan estratégico de comunicación

Donde no le tiembla el pulso a la ministra es a la hora de programar nuevos dispendios para la cartera de Empleo. El 21 de febrero, la Plataforma de Contratación publicaba el anuncio por el que se adjudicaba el contrato para el “servicio para la elaboración de un plan estratégico de comunicación de la Tesorería General de la Seguridad Social”. En total serán 72.600 euros (impuestos incluidos) que saldrán de las arcas del Estado -en un momento deficitario por la bajada de las cotizaciones- para recalar directamente en la sociedad anónima Servimedia, que ha resultado adjudicataria del contrato pese a no haber rebajado ni un céntimo el valor estimado del mismo. Un acuerdo de 12 meses que se ha decidido mediante un procedimiento negociado sin publicidad.   

Con estas características, todo parece indicar que la Administración General del Estado allanó el camino para conceder el contrato a una empresa venida a menos en los últimos años. Servimedia S.A. forma parte de la matriz del Grupo Fundosa. Su objeto social se centra en la “promoción laboral de trabajadores discapacitados, mediante la creación y explotación de una agencia informativa que proporcione habitualmente noticias, colaboraciones, fotografías, o cualquier otro elemento informativo, especialmente sobre material social y discapacidades, así como cualquier actividad que directa o indirectamente se relacione o complemente a las anteriores”, de hecho el 43% de su plantilla la conforman trabajadores con algún tipo de discapacidad. En su página se define como “la agencia de referencia en información y comunicación social a nivel nacional, así como la tercera agencia de noticias española de carácter general”. A pesar de sus buenas intenciones, Servimedia se ha visto golpeada por una crisis que ha mermado sus principales capacidades. Desde 2008 sus ventas han descendido en más de un millón de euros, pasando de 5,2 millones de euros a 4,1 millones en 2012. Este receso se ha cargado principalmente sobre sus empleados ya que Servimedia redujo su plantilla en 22 personas (de 102 en 2008 a 80 en 2012).

Gastos superfluos para una Seguridad Social que languidece

Incomprensibles se presentan estos gastos en los que incurre la Seguridad Social al observar la situación que ampara al organismo adscrito a Empleo, un ministerio que encuentra su mayor desafío en la reforma laboral aprobada hace exactamente dos años. Desde entonces, nada se ha sacado en claro y el resultado no ha sido contraproducente para los intereses nacionales, agravando aún más los males que aquejan a la Seguridad Social: los parados registrados aumentan un 4,6% y los afiliados a la Seguridad Social caen en un 4,5% en este bienio.  

Las decisiones tomadas desde el Ministerio, por orden de Fátima Báñez, no ayudan a enderezar el panorama. El 20 de diciembre de 2013 con la aprobación de la subida indirecta de cotizaciones de forma sorpresiva consiguió poner a todo el mundo en contra. Oposición, trabajadores, empresas y expertos afirmaron que esta decisión que sólo defendió la ministra y el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, es contraproducente, ya que condiciona tanto la renta disponible del trabajador como la contratación por parte de la empresa. Ahora quizá para prepararse si vienen noticias o decisiones más duras se gastan miles de euros en comunicación que se necesitan para pagar prestaciones.