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Mantuvo una estrecha relación con la Familia Real española

Fallece la Princesa María de Baviera, madre del Jefe de la Casa Imperial del Brasil

Mayo 15, 2011
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El pasado viernes día 13 falleció, a los casi 97 años, en su apartamento del Jardín Botánico de la ciudad brasileña de Vassouras, la Princesa María de Baviera, viuda del Príncipe Pedro Enrique del Brasil, y conocida en los medios monárquicos locales como “emperatriz madre” en su calidad de madre del actual Jefe de la Familia Imperial. La muerte de la Princesa María, que desde hace ya algún tiempo llevaba una vida casi vegetativa a causa de su avanzada edad, ha sorprendido por coincidir con las celebraciones que ese día tenían lugar en Brasil por el 123 aniversario de la abolición de la esclavitud por parte de la hija del último emperador, Don Pedro II, conocida en todo el país como “La Redentora”.

Declarada anti-nazi

La noticia pronto corrió por todo Brasil donde la Princesa recibió sepultura al día siguiente en el panteón familiar de la misma localidad de Vassouras, junto a su esposo y a su nieto, el Príncipe Pedro Luis de Orleáns-Braganza, trágicamente fallecido en el accidente del Airbus A330 de Air France, cuya muerte ya no le fue notificada. Entre tanto, para el próximo viernes día se preparan grandes funerales y multiplicidad de misas en su recuerdo. Reverenciada por su familia y por los numerosos grupos monárquicos de Brasil, Doña María era, como el resto de su familia, persona de extrema religiosidad dentro de los más puros cánones católicos hecho que explica el que cortase la relación con uno de sus hijos, el Príncipe Eudes, tras su divorcio.

María de Baviera nació en 1914, poco después del estallido de la Primera Guerra Mundial, en el Palacio de Nymphenburg, en Munich, en su calidad de hija del Príncipe Franz de Baviera y nieta del último Rey bávaro, Luis III. Sobrina nieta de la Reina María Cristina de España siempre mantuvo una gran vinculación familiar con la Familia Real española y conoció a su futuro esposo en 1936 en Viena con ocasión de la boda del Infante Alfonso de Borbón con su prima la Princesa Alicia de Parma. Su matrimonio en 1937 con el Príncipe Pedro Enrique, Jefe de la Casa Imperial de Brasil, fue todo un acontecimiento en Munich y contó con la asistencia excepcional del Rey Alfonso XIII.

Vendió patrimonio para subsistir

Declaradamente anti nazi como toda la Familia Real bávara, nunca ocultó su aversión por los príncipes protestantes alemanes que se afiliaron al partido nazi y ella y los suyos se vieron forzados a huir de Alemania viviendo en Francia (donde fueron perseguidos por el Gobierno colaboracionista de Vichy), Suiza, Italia y Hungría hasta su marcha definitiva a Brasil en 1945. Se inició entonces una disputa dinástica entre su esposo y su primo el Príncipe Pedro de Orleáns-Braganza, cuñado de la Condesa de Barcelona, que dejó a la Princesa y a su esposo desprovistos de los bienes patrimoniales de la Familia Imperial que el estado brasileño devolvió en su práctica totalidad a Don Pedro.

Finalmente, en 1965 el matrimonio y sus doce hijos se establecieron de forma definitiva en el lugar de Santa María, en la ciudad de Vassouras, una población del interior del Estado de Paraná donde ella se dedicó al trabajo social como profesora de artes plásticas para enseñar a la población local a utilizar el arte como medio de vida. Buena pintora de acuarelas, tras la muerte de su esposo en 1981 se vio obligada a desprenderse, para atender a su sustento, de la valiosa tiara de diamantes que en su día heredó de su madre la Princesa Isabel de Croy. Su hijo primogénito, don Luis Gastón, es el actual Jefe de la Familia imperial y un hombre políticamente muy cercano a la derecha más católica del Brasil.

Con la muerte de la Princesa María desaparece una de las decanas de la realeza internacional quedando como representantes de la más vieja generación de príncipes europeos la Princesa Margarita de Thurn und Taxis, viuda del Príncipe Cayetano de Parma, con 101 años, la Infanta María Adelaida de Portugal, con 99 años y el Archiduque Otto de Austria, con 98 años.

 

Ricardo Mateos