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Fallece Carlos de Borbón-Dos Sicilias, el último infante, mientras Zarzuela mantiene silencio sobre quién asistirá al funeral en representación de la casa real

Octubre 7, 2015
don carlos

No por menos esperada ha impactado menos la muerte de don Carlos de Borbón-Dos Sicilias, infante de España, duque de Calabria, caballero del Toisón de Oro, y primo hermano de don Juan Carlos, pues la noticia de su fallecimiento generó gran consternación en la tarde del pasado lunes comenzando a expandirse en círculos concéntricos desde los circuitos más íntimos de la familia real de las Dos Sicilias. El infante, que padecía desde largo tiempo atrás una severa patología de naturaleza neuronal degenerativa que le había ido alejando del mundo y de la realidad, falleció en su finca La Toledana, en la provincia de Ciudad Real, escenario de incontables cacerías, reuniones familiares y bodas muy frecuentemente compartidas con sus primos los reyes de España a quienes le unían no solo un estrechísimo parentesco sino también un afecto de toda la vida.

Porque don Carlos fue compañero de aulas de don Juan Carlos en su paso por sus Colegios de Las Jarillas y de Miramar, se enamoró de su futura esposa, la princesa Ana de Orleans, en la boda de los reyes de España en Atenas en 1962, y desde siempre ha sido  hombre de confianza y depositario de las confidencias del rey emérito que en 1994 quiso agraciarle con el título y rango de Infante de Gracia de España. Le fue así reconocida su posición como miembro de la familia real española, en tanto que hijo de otro infante, don Alfonso de Borbón, y bisnieto de Alfonso XII, al margen de que el ahora difunto siempre defendió su posición de jefe de la casa real de las Dos Sicilias, titulándose duque de Calabria, oponiéndose a sus primos los príncipes Rainiero, Fernando y Carlos que sucesivamente le fueron contestando esa pretensión. Todo un conflicto dinástico al que el palacio de la Zarzuela prefirió permanecer ajeno, sin que por ello don Carlos perdiese su cercanía a don Juan Carlos y a los suyos, y que se zanjó finalmente en 2014 en Nápoles con una muy necesaria concordia familiar.

Hombre afable, de trato sencillo y salpicado por escándalos de corrupción

Hombre afable y de trato sencillo, y personalidad más amiga de los bajos perfiles por el gran celo que siempre puso en no dañar en modo alguno ni a la monarquía, ni a la familia real, ni su relación con ella, le vimos por última vez en la entronización de don Felipe en momentos en los que su mente ya había olvidado su momento más difícil, cuando en 2010 su nombre se vio vinculado en la quiebra de Viajes Marsans como miembro que había sido del consejo de administración de la empresa de Gerardo Díaz Ferrán.

Pero dado el muy escaso conocimiento popular de la figura de este infante de vida tan exenta de escándalos, y cuya posición institucional fue siempre bastante imprecisa, los medios han recogido poco su fallecimiento sobre cuyos particulares las informaciones, a veces muy distintas, se han ido expandiendo en los dos últimos días a través de las redes sociales. Así hemos podido saber que a pesar de haber expresado el deseo de ser enterrado en una institución religiosa en Ciudad Real, su cuerpo será trasladado por deseo expreso del rey don Felipe hoy miércoles a las 13 horas directamente desde su finca manchega al panteón antiguo del monasterio de El Escorial, donde será velado por la familia para procederse al entierro en el panteón de infantes, que le corresponde por derecho, mañana jueves tras una misa corpore insepulto que carácter estrictamente familiar a la que posiblemente asistan los reyes, que ese día no tienen agenda oficial, y los reyes eméritos aunque por el momento no hay nada confirmado.

Decisiones tomadas con cierta premura por la cargada agenda de los reyes, pues ayer martes desde el palacio de la Zarzuela no se daba información alguna sobre el más que esperable gran funeral por su eterno descanso, si bien se prometía hacerlo en breve hecho que hace pensar en un reconocimiento institucional de la figura de don Carlos teniendo en cuenta que desde Casa Real nunca se informa de aquellas cuestiones que se consideran como del estricto ámbito privado de la familia.

Sus hijos, íntimos de Don Felipe VI y Doña Letizia

Sus hijos fueron amigos de infancia de don Felipe y de sus hermanas, que siempre han compartido con ellos su mayor intimidad, siendo Cristina y su esposo, Pedro López-Quesada, unos de los grandes amigos de la infanta Cristina y también personas particularmente cercanas a don Felipe y doña Letizia en la actualidad. Juntos los hemos visto en momentos importantes de sus vidas, y tan solo hace unos meses el rey Felipe ejerció de padrino en el bautizo de la última hija del primogénito de don Carlos, el príncipe Pedro, duque de Noto y ahora jefe de la casa real de las Dos Sicilias, a quien el óbito sorprendió en el momento álgido de la temporada de caza en su finca.

Por tanto, es de esperar que en próximos días -don Felipe tiene una cargada agenda encontrándose ayer en Galicia-, tenga lugar un solemne funeral en el Monasterio del Escorial, al que sería de esperar que asistiese la familia real al completo acompañada de la mayor parte de los miembros de la extensa “familia del rey” (Gómez-Acebo, Zurita, Borbón-Dos Sicilias, Moreno Borbón, Morales Borbón, Baviera, Zamoyski, Czartoryski, Orleans-Braganza, Orleans-Borbón, Marone), y al que no faltarán muchos miembros del Gotha europeo que llegarán a Madrid en próximos días.

¿Quién presidirá el funeral?

Un funeral que podría ser presidido ya sea por don Felipe con asistencia de don Juan Carlos, o bien por el propio rey emérito a quien su hijo podría ceder de la presidencia por una cuestión de deferencia había cuenta de la larga e intensa relación de amistad entre ambos primos.

Don Carlos se ha marchado, nos quedamos sin infantes varones, y con él se va uno más de los príncipes de otros tiempos pasando la jefatura de su casa y el gran maestrazgo de sus órdenes dinásticas a su hijo el príncipe Pedro, que desde hace ya algunos años ejercía esas funciones y que cuenta con enormes simpatías. Y aquí quedan su esposa la duquesa de Calabria, y su madre la infanta doña Alicia que, a punto de cumplir los 98 años dentro de un mes, “continúa espléndida”, según declaraba hace unos días su propia nuera, y es ya una de las decanas de la realeza europea.

Ricardo Mateos