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EXCLUSIVA

La Policía ya tiene identificados a los asesinos del triple crimen de Usera, unos sicarios pertenecientes a un violento cártel de México huidos a su país

Octubre 10, 2016
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Extraconfidencial.com ha podido constatar de fuentes de toda solvencia –a pesar del secreto de sumario existente-, que la Justicia y la Policía ya tienen identificados a los asesinos del triple crimen del barrio madrileño de Usera. Se trata de sicarios de uno de lo más violentos cárteles de México. Según las fuentes consultadas, estos sicarios llegaron a España para intentar asesinar al abogado Víctor Joel Salas Cobeñas, de 35 años, natural de Perú de donde había huido por otras cuestiones muy diferentes. Estos sicarios llegaron a España para realizar exclusivamente su trabajo contratados por unos clientes, también mexicanos, y relacionados con el narcotráfico que habían tenido serios problemas con el abogado. Todo indica que Víctor Joel Salas Cobeñas había cobrado unas importantes cantidades por trabajos que no había realizado o cumplido, tal y como se había comprometido a hacer con sus clientes mexicanos, que sí, en cambio, residían en España. Asuntos de narcotráfico que nada tenían que ver con los llevados por el abogado Cobeñas en su país de origen, Perú.

Una vez perpetrado el crimen -aunque todo apunta a que solo uno de ellos fue el autor material del asesinato-, los sicarios huyeron a su país, de donde habían llegado sólo para materializar el encargo. Según las investigaciones, los sicarios creyeron que, cuando ejecutaron el triple asesinato, habían matado al abogado Salas, que se encontraba en aquel momento fuera del despacho, cuando en realidad habían asesinado a un cliente de nacionalidad ecuatoriana (Pepe), que esperaba en el citado despacho para arreglar unos papeles de su mujer. Fue luego, a posteriori, cuando se percataron que no habían materializado el crimen para el que habían sido contratados y huyeron rápidamente de la zona. Normalmente cuando un encargo de este tipo no es materializado por los sicarios estos vuelven de nuevo para intentar finiquitarlo. Por eso, a día de hoy, el abogado Víctor Joel Salas Cobeñas goza de protección policial las 24 horas impuesta por el Juez en todos sus movimientos. Ya antes del triple crimen, una de las trabajadoras del Despacho había alertado a sus familiares de que estaba muy asustada por las amenazas que recibía a menudo Víctor Joel y por todo lo que pasaba en el bufete de Usera.

Confidente activo de la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional Superior de Policía

Fuentes de la investigación señalan que el abogado peruano era confidente activo de la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional Superior de Policía y que, por eso, antes no se había materializado el intento de asesinato, ya que los clientes mexicanos conocían las dificultades que acarrearía el crimen. El secreto de sumario se mantiene en la actualidad ya que faltan todavía las pruebas necesarias y contundentes para poder tramitar la orden internacional de arresto. “Una cosa son indicios y otras las pruebas para incriminar en un juicio ante jurado a estos sicarios”, afirman fuentes de la investigación. Los indicios han sido claros del mismo inicio de la investigación por los rastros que encontró la Policía en su registro del despacho del abogado en el distrito madrileño de Usera, donde se encontraron documentos, manuscritos y papeles relacionados con este cártel de México.

Más de tres meses desde el asesinato

Fue el pasado 22 de septiembre cuando se cumplieron ya tres meses de este triple crimen que conmocionó a la sociedad española. Hacía una década que Madrid no era escenario de un triple homicidio. Y aunque las familias de las víctimas han expresado su preocupación por el hecho de que no haya noticias, la investigación policial avanza, nunca se ha detenido, y se espera resolver el caso muy pronto judicialmente. La Brigada de Homicidios de la Policía ha recibido diferentes chivatazos y gente que ha querido colaborar dando pistas, unas verdaderas y otras que finalmente no lo eran.

El titular del Juzgado de Instrucción nº 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado, lleva el caso con el más absoluto recelo y sólo en colaboración directa con la Policía, por lo que los abogados de los fallecidos siguen sin tener acceso a los detalles de la pesquisas y al desarrollo de las averiguaciones policiales. Fue el pasado 22 de junio cuando al parecer estos sicarios, en concreto uno de ellos, acabó con la vida de estas tres personas: una joven abogada cubana del bufete de nombre Elisa (31 años), de la secretaria Maritza, también cubana de 46 años, y de un cliente, Pepe, de nacionalidad ecuatoriana y de 42 años. Por ahora, el Juez Peinado ha prohibido a las tres familias repatriar los cadáveres para que fueran inhumados en sus países de origen en aras la investigación, por lo que están enterrados en España.

El abogado Víctor Joel Salas Cobeñas era muy conocido entre la comunidad extranjera que residía en Usera, chinos y sudamericanos fundamentalmente, ya que les tramitaba documentos y les asesoraba en materia de extranjería, reafirmando su presencia en el barrio a través, incluso, de publicidad que repartía su secretaria asesinada. Su despacho, de nombre Euroasia, una vivienda alquilada del barrio de Usera, donde ocurrieron los crímenes, está ahora vacío y sin inquilino alguno. El abogado Salas, que sigue ejerciendo a pesar de tener sus despachos oficialmente cerrados, está advertido de que, como distorsione la investigación con declaraciones a medios de información o a diferentes familiares, será llamado al orden por la Justicia, por lo que se mantiene en completo silencio.

Estaba fuera del despacho y no lo sabían los sicarios

Víctor Joel se encontraba fuera del despacho cuando ocurrió el crimen. Fue cuando llegó al bufete en torno a las 18.15 horas en su moto y abrió el portal a unos clientes porque nadie respondía al telefonillo, cuando subió con ellos y al ver el humo por debajo de la puerta huyó despavorido. Salió corriendo hasta por dos veces. Los bomberos entraron en el despacho y al apagar las llamas hallaron los tres cadáveres: una mujer degollada, otra con la cabeza aplastada y el hombre con el cráneo fracturado. Tras el crimen los sicarios trataron de quemar los cuerpos para borrar las huellas, pero huyeron precipitadamente. Según las investigaciones, emplearon una barra de hierro o palanqueta y un puñal para cometer los homicidios. Además, llevaban gasolina para acelerar el fuego.

Aunque inicialmente se habló de que la principal sospecha era que alguien relacionado con su trabajo anterior en Perú intentase matarle, no hay nada de cierto en eso. Tanto como que Víctor Joel nunca ejerció de fiscal en su país como se dijo, sino que era funcionario administrativo. Se publicó que en 2006, una jueza peruana le pidió al abogado Salas, que entonces que ejercía de asistente de actas de la jueza, manipulara un proceso judicial contra un narcotraficante de origen israelí. A raíz de dicho proceso, fue apartada de la judicatura la jueza Ana Luzmila Espinoza, acusada de cambiar el tipo penal por el que se juzgaba al narcotraficante Zeev Chen para rebajar la pena impuesta, de modificar la sentencia con el fin de reducir la indemnización que debía pagar de 500.000 a 50.000 soles y de modificar la fecha de un recurso de nulidad para que entrase en plazo.

Sus problemas en Perú le llevaron en el año 2008 a emigrar a España y a ejercer en España como abogado en extranjería. Pero fueron esos turbios negocios relacionados con el narcotráfico mexicano lo que llevaría a perpetrar este triple crimen por parte de sicarios de unos de los cárteles más violentos de México, que sin embargo no cumplieron con su objetivo: matar al abogado. Ahora, la investigación ya esta muy definida y solo faltan las pruebas definitivas para su apresamiento y puesta a disposición judicial. La Policía sigue con sus pesquisas en una investigación cuyo final se antoja ya muy cercano.

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

 @jlgaliacho