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Primeras declaraciones del empresario después de que se asegurara que atravesaba problemas económicos

Exclusiva: Javier Merino: “Estoy igual que estaba: feliz y contento”

Marzo 31, 2008

En plena efervescencia mediática, Javier Merino y Mar Flores disfrutaron de una velada discotequera en compañía de la guapísima Concha García Campoy y su marido. Primeras declaraciones tras la polémica.

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Pasaban diez minutos de las dos de la mañana cuando el empresario Javier Merino y la modelo Mar Flores abandonaban uno de los reservados de la discoteca Fortuni, propiedad del empresario, en compañía de la periodista Concha García Campoy, más guapa y radiante que la última vez que la vi,  y su inseparable pareja. Los cuatro disfrutaron de una velada en la que no faltaron las risas y los comentarios jocosos, quién sabe si para intentar olvidar las informaciones que, desde hace algunos días, aseguran que Javier Merino está teniendo dificultades para conservar parte de su patrimonio. Aunque es habitual en empresarios de cierto relumbrón, lo cierto es que Merino no es el que era desde que uno de sus socios le dejó en la estacada. Eso sí, el posible daño es pecata minuta en comparación con el resto de sus inmuebles.
 
Javier Merino responde
 
“Mira, yo es que hace tiempo decidí no leer las revistas ni ver los programas que se dedican a hablar de nuestras vidas –continuó igual de vehemente- Estoy muy bien, igual que estaba: feliz y contento” y estalló en una sonora carcajada. A Merino parece no importarle las informaciones que apuntan a que, desde hace algún tiempo, atraviesa importantes problemas económicos: “Si te digo la verdad, me da exactamente igual lo que se diga, pero es rotundamente falso”, me espetó mientras bajaba las escaleras de su local para atender a varios amigos que se encontraban en una de las salas inferiores. No es habitual ver a Javier por las instalaciones de la discoteca, por lo que muchos de los que cada sábado bailan al ritmo de los ochenta ni siquiera imaginaban que, sentada en un cómodo sofá, se encontraba Mar Flores haciéndose divertidas fotografías con el resto de sus amigos. Javier y Mar se mostraron correctos, cómplices, aunque en ningún momento dejaron que brotara la pasión desgarrada que no sólo apetece en sábado, sino que es casi obligación en la ley del español. Sin embargo, clamó al cielo cuando la abogada Teresa Bueyes, de belleza intimidante, mantuvo una conversación “solidarizante” con Mar Flores. Ambas han sufrido en primera persona los arañazos de una Ana Obregón convertida en juguete roto. Teresa y Mar se apoyaron mutuamente y no dudaron en plantarse dos besos como demostrando que la una comprende a la otra: “A mi me ha hecho mucho daño” dijo una de las dos.   
 
Por Saúl Ortiz