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Hace justo un año sus palabras contra Rijkaard y Ronaldinho hundieron la nave azulgrana y acabó costando la Liga

Etoo se erige de nuevo en el enemigo público número uno del Barcelona, en vísperas del Manchester

Abril 21, 2008

Con la Liga perdida, tirada en los ocho últimos partidos -7 puntos de 24 posibles y a 11 del líder-, el FC Barcelona vuelve a tropezar en la misma piedra que hace un año. Samuel Etoo, fichado como estrella en ciernes y sospechosamente desahuciado por el Real Madrid, detonó el vestuario hace doce meses y lo ha vuelto a reventar esta semana. Hace un año sus palabras contra el técnico Rijkaard y la estrella Ronaldinho llevaron al equipo a la zozobra y a la pérdida progresiva de Champions, Copa y Liga. Rijkaard y el vestuario pidieron su cabeza, que Laporta prometió pero nunca entregó.

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Ahora, un año después, con Copa y liga perdida y ante el partido más importante de la temporada y de la historia reciente azulgrana, el mismo individuo ha vuelto a hablar para desestabilizar los cimientos del Camp Nou. Samuel Etoo dice que se va el año próximo si no se ganan títulos, ya lo han oído todos. Supongo que ya saben también la respuesta de compañeros y público blaugrana: esta noche salen muchos aviones con destino a todas partes.
Ha sido Vilafranca, tercera parte. Si hace un año los misiles fueron teledirigidos a Ronaldinho o Rijkaard, esta vez han sido granadas de mano, sin un destino concreto, sin dar nombres. Hoy saltará al Camp Nou y protagonizará la ceremonia de la falsedad como cada encuentro, abrazando y besando a sus compañeros, a los que no respeta y en algunos casos odia y envidia. El camerunés dijo en mayo pasado que “el día que piense que soy un problema me marcharé, porque novias no me faltan“, apuntó. Pero no se fue y menos de un año después se ha cargado otro proyecto. ¿Se acuerdan que dijo que en el vestuario su mejor amigo era el utilero? Igual ya ni ese le queda.
Si no ganamos nada el año próximo, me iré a otro equipo”, han sido sus últimas estupideces, sin pensar que la nefatas temporada aún tiene arreglo si son capaces de eliminar al Manchester y luego ganar la final de la Champions. Pero por las palabras del camerunés, que los seguidores se vayan olvidando, que no hay nada que hacer. ¿tendrá Rijkaard los cojones de dejarle en el banquillo esta noche, para que aprenda el bocazas? Posiblemente no, porque Rijkaard es una de las víctimas de la situación, lo mismo que Ronaldinho, Deco y todos los demás que no forman parte de la lista de ‘amigos’ de Samuel.

Laporta, el gran culpable

Etoo decía hace un año que la gente se metía con él y le pegaban por defender a Joan Laporta, el artífice de su llegada al Barça. “Por defender a Laporta la gente me pega, porque con él no pueden“, decía el pobre. Una tontería más, porque los problemas de Laporta se los ha buscado él solo con su cambio radical en la gestión y en su propio comportamiento. Endiosado, por encima del bien y el mal, tildando de anticulés a todos los que no son de su cuerda. Y a todo esto tienen al mejor futbolista del mundo de los últimos tiempos, Ronaldinho, lesionado, simulando lesiones o hasta las narices de las promesas incumplidas. Supuestamente su lesión le impedirá regresar a vestir la camiseta del Barça. ¿Se imaginan que el brasileño se recupera milagrosamente, el Barcelona juega la final de la Champions y Rijkaard decide darle la titularidad y dejar a Etoo en el banquillo? Al día siguiente, con el título conquistado, Laporta anunciará la destitución del holandés. Hagan apuestas.
Un presidente al que lo deportivo se le ha ido de las manos, por meterlas, que lo social va de mal en peor, con ultras que rompen las cristaleras del palco, y que lo económico es un misterio por descubrir, se entretiene en dictar normas de obligado cumplimiento para profesionales que ganan el que menos cien millones de las antiguas pesetas. ¿Quién las va a cumplir? ¿Los cuatro de la cantera? Mejor estar lesionados, claro.
I. Los jugadores deben saltar al campo diez minutos antes de iniciar el entrenamiento. Como en el cole.
II. Las órdenes del entrenador deben seguirse a rajatabla. Toda una declaración. O sea, que hasta ahora no se seguían.
III. Realizar declaraciones siempre respetuosas hacia el rival y hacia los compañeros de equipo. Con la excepción de Etoo, se entiende.
IV. Moderación en los ágapes. No abusar del alcohol y prohibición de sustancias dopantes o estupefacientes. Eso y decir que la plantilla son una banda de borrachos viene a ser lo mismo.
V. Las concentraciones son sagradas y en las habitaciones de los jugadores no pueden entrar invitados o invitadas. Adivinen por qué.
VI. Se debe llegar a la hora al autocar que traslada al equipo al aeropuerto, donde se debe dar una imagen ejemplar. Esto debió ocurrírsele cuando él se bajó los pantalones.
VII. Dos jugadores deberán comparecer cada día ante los medios de comunicación. Señor, sí señor.
VIII. Se debe utilizar la vestimenta oficial del club y frenar el abuso de gorras, adornos o auriculares de grandes dimensiones. ¿Esta tampoco iba contra Ronaldinho?
IX. No se permiten actividades como el esquí o montar en moto. Pero sí que algunos usen el puente aéreo más que el gimnasio.
X. En caso de no cumplir con las normas habrá castigos que oscilarán desde una multa de 50 euros a la suspensión de empleo y sueldo. Como el del chiste al que multaron con 50 euros por un guantazo y le dio 150 al alguacil. –Le he dicho 50 euros. –Ya, pero es que le voy a dar otras dos.
Etoo dice que ha tocado techo en el Barça. Que Iniesta es el mejor, pero como es canterano no se le reconoce. Que Messi es un jugador de playstation. Y que Ronaldinho era la alegría del vestuario y ahora está triste. Cada día que pasa admiro más a Florentino Pérez. ¡Qué listo era el tío!