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Esperanza, Alberto, Ignacio, los Osos también dejan huella en la vida

Mayo 2, 2013
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Soy Asunción (Chony),  Fernández del Amo. Nací el año 1922 y antes de que se me haga tarde quiero contaros cómo y por qué me hicieron coleccionista de Osos.

Era el año 1945 cuando se inauguró la librería EPESA, en la que entré a trabajar de cajera. Entre los clientes que en aquella época eran más amigos – confidentes por aquello de aconsejar y vivir el contenido del libro –, vino uno más que amigo, que seguiría mi trayectoria de trabajo. En el año 1952 me hicieron encargada y me dijo que era la persona más osada que había conocido y para reforzar su teoría me regaló una figurita de cerámica vestida con bata blanca. Mi amigo era médico y poeta y así, entre bromas y sonetos, yo -con alma de coleccionista-, puse toda mi ilusión y hoy tiene más de cinco mil piezas.

He buscado piezas nuevas en mis viajes a todos los países del mundo sobre todo en China, Japón, Canadá y Países Nórdicos y la familia y amigos son colaboradores. Son de distintos materiales: barro, marfil, plata, murano, cartón y de muy distinto valor, aunque yo sólo valoro el sentimental. Un viejecito de un asilo de Reinosa me regalaba uno tallado por él y moría quince días después. En ella he incluido la aventura de encumbrar en su altura de dos mil ciento noventa y dos metros un oso de piedra. Cuando me descubrieron, por el libro de la montería de Alfonso X que uno de los picos de la sierra de Guadarrama era “Peña del Oso”, no paré hasta conseguirlo. Subimos 19 amigos el dos de julio de 1978.

Una donación para nada

Soy de una familia de 11 hermanos, vivíamos en un piso muy grande en Columela 8 (Madrid). Con el tiempo cada uno organizó su vida, hasta que quedamos tres hermanas, y yo monté mi Museo. Conservo un video TDK y un inventario en fotografías. En el año 1996 nos echaron del piso porque iban a destruir la casa. Nos fuimos a un piso pequeño y los osos eran un problema.

Hice infinidad de gestiones para su uso o guarda. Mi ilusión era, pues había material, hacer un museo en Madrid. Por fin, de acuerdo con el Director del Museo de la Ciudad, Príncipe de Vergara 140, hice mi donación.

Seguí mis propuestas con Esperanza Aguirre cuando era Concejala de Cultura (21-abril-1995). Después con Alberto Ruiz Gallardón (14- mayo-2008). Los dos, muy amables, dicen que lo estudiarán pero mis cajas, cuadros y resto de la colección siguen durmiendo en los sótanos del Museo de la Ciudad ¿Algún día se verá mi colección en el museo? Material hay suficiente además del que se podría aportar porque sigo acompañada por ellos y recibiéndolos.

He sido feliz en mis cuarenta y tres años de trabajo entre libros, viajando todo lo que he podido y ahora recogiendo lo sembrado, recordando y manteniendo mi alimento preferido: la lectura. Al final, y de verdad, siento el calor y cariño de todos rodeándome.

Asunción Fernández del Amo
Abril 2013