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El reemplazo se produjo tan sólo dos días antes de la inauguración oficial

Esperanza Aguirre cambió el nombre del Hospital de Valdemoro tras conocer la separación de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar

Diciembre 26, 2007

Al margen del rótulo, hubo que encargar distinto material –sábanas, mantas-, que incluyeran la nueva denominación “Hospital Infanta Elena”
 
Fuentes allegadas a la presidenta madrileña aseguran que “ha sido otro guiño a la Casa Real tras el affaire con Jiménez Losantos”


Parece que la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, tiene un sexto sentido para sacar provecho de cualquier acontecimiento en clave electoral. Ya no se trata de ganar votos, sino voluntades y apoyos indirectos, en esta ocasión para su partido de cara a los comicios electorales. El pasado día 24 de noviembre Su Alteza Real la Infanta Doña Elena, acompañada por presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y por el consejero de Sanidad, Juan José Güemes, inauguraban el Hospital Infanta Elena en el municipio madrileño de Valdemoro. Se trata del primer Hospital que se pone en marcha de los ocho construidos la pasada Legislatura. Este centro hospitalario, que no figuraba inicialmente en el programa electoral, atenderá a más de 100.000 habitantes, y será capaz de resolver la mayor parte de las necesidades habituales de la atención especializada. El nuevo centro prestará atención a los ciudadanos que residen en su área de influencia: Valdemoro, Ciempozuelos, San Martín de la Vega y Titulcia.

Y van dos

Es el segundo centro hospitalario con el mismo nombre (el otro se encuentra radicado en Huelva). Todo estaba preparado para un nuevo acto de precampaña electoral. Pero surgió la noticia de la separación de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar anticipaba por María Teresa Campos en su programa de Punto Radio. La presidenta autonómica madrileña “mataba” dos pájaros de un solo tiró. Por un lado, evitaba dar nombre a un Hospital que parecía circunscribía la atención médica a Valdemoro y, por otro lado, le ofrecía a la Infanta una satisfacción personal y el apoyo popular de los ciudadanos ante tan mal trago personal.
Pero toda decisión política tiene un precio. Y, como hemos informado en otras ocasiones, a la presidenta Aguirre no le duelen prendas a la hora de tirar de presupuestos con tal de satisfacer sus ansias políticas. La decisión del cambio de nombre del Hospital sorprendió a los responsables. Hubo que encargar, con máxima urgencia, el nuevo rótulo de “Hospital Infanta Elena” y, al mismo tiempo, encargar distinto material –como sábanas y mantas-, que llevarán el mismo emblema. El precio de tan magnánima decisión se desconoce por el momento.

Limar asperezas con la Casa Real

Pero no hay problema ya que la puesta en marcha de este Hospital se realizará por fases. En una primera fase funcionarán las consultas externas de cardiología, medicina interna, neurología, oftalmología y pediatría. Asimismo, estarán disponibles para los pacientes los servicios centrales de radiodiagnóstico, extracciones, farmacia y urgencias intra hospitalarias. Las últimas dependencias del hospital que se pondrán en marcha serán las urgencias médicas, el paritorio, neonatología y diálisis.

El centro, ubicado en una zona en expansión de fácil acceso para la mayoría de población a la que dará cobertura, tiene una superficie total construida de 45.000 metros cuadrados con áreas de hospitalización, urgencias, asistencia ambulatoria, servicios diagnósticos, logística y servicios generales. El centro dispone inicialmente de un total de 6 quirófanos, 2 salas de parto y recuperación, 35 puestos de urgencias entre “boxes” y puestos de atención y observación; 38 consultas externas, 42 gabinetes de exploraciones, 10 salas de radiología y hasta 28 puestos de diálisis.
Fuentes allegadas a la presidenta madrileña aseguran que “ha sido otro guiño a la Casa Real tras el affaire con Jiménez Losantos”. Sin duda Esperanza Aguirre quiere limar asperezas con Su Majestad el Rey, cueste lo que cueste.