Menú Portada
Mientras se pone en marcha la Estrategia para la Internacionalización de las Universidades Españolas 2015-2020

España arrancó el curso con 80 universidades y un campus por tan sólo cada 197.287 habitantes

Diciembre 16, 2014

La distribución es muy desigual por Comunidades Autónomas: Baleares tiene tan sólo un centro para sus 1,10 millones de habitantes mientras que Asturias posee 7 para una población similar
Del total de 236 sedes universitarias, Cataluña acapara 48, seguida de Madrid con 39 y Andalucía con 35
Unos 30.000 alumnos de enseñanzas superiores, un 3% del total de matriculados, son expulsados al año por su bajo rendimiento


España arrancó un nuevo curso universitario que debería de servir de transición para un próximo quinquenio lleno de cambios en el que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de José Ignacio Wert ultima la Estrategia de Internacionalización de las Universidades Españolas para los años 2015-2020.

Antes de ello, este año será el turno para varias novedades. Una de las más importantes es la implantación voluntaria de los grados de 3 años seguido por el aumento de la tasa de reposición del profesorado de un 10% a un 50%. El primer punto ya se ha encontrado con la oposición de buena parte de los rectores que defienden el sistema actual de grados de 4 años. Frente a esta postura, el Ministerio defiende que esta reforma pretende mejorar la integración en el sistema universitario europeo y la movilidad porque, entre otras razones, en casi toda Europa se apuesta por un modelo de 3 años de grado y 2 de máster. Otra medida polémica es la “desfuncionarización” de los profesores que conlleva que la experiencia profesional sume méritos para ser profesor cuando el aspirante “no alcance el nivel mínimo exigible” en investigación y docencia. Con todo ello se intenta mejorar la enseñanza superior española que cada vez se aleja más de los estándares europeos.

Más universidades en un sistema ya saturado

El tiempo dirá si estas medidas mejoran la calidad del sistema universitario. Lo que si llama la atención es una tercera propuesta: facilitar la implantación nuevas universidades. En concreto, centros privados más específicos que evitarían que surgieran entidades con ofertas idénticas al resto. En el anterior decreto, de 1991, se exigía que cada universidad cubriera las distintas ramas del conocimiento y esto conllevo especialmente duplicar enseñanzas en detrimento de crear centros en áreas científicas muy concretas. 

Por todo ello, esta  nueva norma beneficiaría sobre todo a las instituciones educativas de carácter privado que como pueden ver en el cuadro adjunto alcanzan los 32 centros (12 en 1997), sin que por ello se sobredimensione un sistema ya saturado de por sí. 

 
En España existen actualmente 236 campus universitarios distribuidos en 80 universidades. La extensión en algunas regiones es enorme; por ejemplo, Cataluña tiene 12 universidades (7 públicas y 5 privadas) con 48 campus, en Madrid se sitúan 15 universidades (6 públicas y 9 privadas) con 39 campus pero quizá el caso más paradigmático es el de Andalucía: tiene 11 universidades, donde la práctica totalidad es pública (10 de ellos con un total de 33 sedes distribuidas por toda la región).

Muchos alumnos y fracaso universitario

El resultado como pueden comprobar en la segunda tabla adjunta es una de las tasas más bajas de ciudadanos por universidad de nuestro entorno, con un campus por cada 197.287 habitantes. La distribución es muy desigual. Por ejemplo, en Islas Baleares tan sólo haexiste un único centro para sus 1,10 millones de habitantes, mientras que en Asturias, con una población muy similar (1,06 millones), hay siete sedes lo que lleva a que tenga una de las tasas más bajas de España.

 

Uno de los resultados de esta dimensión exagerada es la “expulsión” de miles de alumnos cada año por su bajo rendimiento. Cada universidad fija de forma autónoma unos límites que afectan especialmente a los titulados de los primeros cursos de la titulación con el fin que el estudiante no se eternice en una carrera mal elegida. Del millón de matriculados en los centros universitarios públicos se está expulsando cada año unos 30.000 alumnos de grado, el 3% del total. Otro dato que pone de manifiesto la necesidad de trabajar por enseñanza de calidad y con un perfil más práctico antes de continuar ampliando el número de universidades.