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¿Es buena idea pedir un préstamo si no llega a fin de mes?

Enero 21, 2016

Cuadrar las cuentas familiares no es sencillo. Son muchos los que no tienen dinero de reserva para cualquier imprevisto o incluso para cubrir los gastos más básicos. Ante esta coyuntura se pueden ver tentados a pedir un préstamo para cuadrar sus cuentas pero en ocasiones esa solución provisional puede convertirse en un problema

prestamo

Las cuentas no salen, no se cubren los gastos más básicos, ¿Qué se puede se puede hacer? Pedir un préstamo personal puede parecer una solución pero supone devolver esta cantidad con sus intereses agravando el problema mes tras mes. Por ello, antes, se debe analizar sus beneficios y riesgos. Y es que antes de pedir un préstamo hay que reconsiderar todos los gastos, plantear todo recorte necesario, y ver el resto de las opciones. Aunque optemos por el préstamo, cualquier disminución del gasto ayudará a asumir futuros costes.

Si finalmente elige la opción de solicitar financiación, en primer lugar hay que hacer números, buscar el préstamo personal más rentable. Los créditos al consumo han rebajado sus tipos de interés a lo largo de todo el 2015 y aumentado su concesión, pero con matices. Las mejores ofertas añaden condiciones de ingresos o vinculación con otros productos (domiciliación de nómina, contratación de otros productos) que lleva a que no sean accesibles para todos. Por todo ello, hay que ajustar la oferta a la menor cantidad posible. Busca un préstamo para solventar un problema puntual de liquidez; otros fines lo único que conseguirá es que agrave la situación con un nuevo gasto.

Qué tenemos que tener en cuenta

Las dos variables más importantes de un préstamo son el precio y el plazo. Ambas determinarán el coste total de la operación y la carga financiera que soportará su bolsillo. El precio viene determinado por la TAE, variable que engloba tanto el interés de la operación como todas las comisiones y otros gastos obligados para su concesión (como puede ser gastos de notaría o fedatario público). En los préstamos personales suele ser muy común las comisiones de apertura y también las de estudio y la imputación de ambas eleva el coste de la operación, teniendo en cuenta que se cobran al principio restando de la cantidad que nos va a prestar el Banco.

El plazo es el segundo factor determinante. A más plazo las cuotas son inferiores pero el coste total de la operación se dispara. Por ello es importante elegir aquel periodo que les permita pagar la máxima cuota. Para disminuir la misma es también importante que las comisiones de amortización, tanto la total como la parcial, sean lo más bajas posible o mejor aún que no existan. Amortizar un préstamo en la medida que pueda les ayudará a conseguir un ahorro global.

Sólo para problemas coyunturales

Lo más importante es no perder la perspectiva y no engañarse a si mismo. Debe huir del denominado “efecto pelota”, es decir, pedir un préstamo para cubrir otras deudas, ya que puede entrar una escalada que se puede romper drásticamente cuando se corte la concesión y se encuentre con una deuda inasumible. Lo mismo ocurre con las Tarjetas de Crédito, que actualmente tienen la misma consideración de crédito al consumo pero en este caso, “pre concedido”.

Por el contrario, si tiene un horizonte de ingresos en el futuro y el problema es coyuntural, no es mala idea, pero en este caso a la hora de negociar el préstamo considere aspectos importantes como la comisión de cancelación total o parcial. Si consigue el equilibrio en el futuro de sus cuentas, utilizar dinero que les sobre para disminuir la deuda será un alivio para su bolsillo. Por tanto, las claves son: nunca pedir un préstamo que no pueda pagar y huir siempre de cubrir deudas con otras deudas ya que el efecto final puede ser catastrófico para sus finanzas personales y, si lo hace, amortizarlo en el menor tiempo posible.