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La reforma impositiva propuesta por Manuel Lagares agravaría esta situación

Entre los años 2008 y 2011, el IRPF recaudó 1.787 millones de euros más entre la clase media, mientras que los que más ganan pagaron 3.982 millones menos

Marzo 23, 2014

En plena caída del poder adquisitivo de las clases más bajas, los que ganan menos de 12.000 euros al año han aportado al fisco 107 millones más
Mientras que la OCDE denuncia que aumentan las desigualdades en España y que el 10% de los más ricos apenas perdieron un 1% de su riqueza, los que ingresan más de 600.000 euros han pagado 637 millones menos por el IRPF

La bajada en el Impuesto sobre la Renta que promueve el comité de expertos y que se compensaría elevando el IVA beneficiaría a las grandes fortunas y haría más complicada la subsistencia de los que ganan menos


El mes de abril que comenzaremos en pocos días se antoja como clave para el Gobierno de Mariano Rajoy. Con unas Elecciones al Parlamento Europeo en puertas, los datos de desempleo y de crecimiento económico del primer trimestre de 2014 serán fundamentales para reforzar o no la tesis del Ejecutivo de que estamos ya en un periodo de recuperación. Hasta que esto se produzca, o no, los datos siguen siendo más que desalentadores, como lo demuestra el último mazazo dado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Según este organismo internacional, España es -con bastante diferencia-, el país de la OCDE donde más han aumentado las desigualdades económicas entre ricos y pobres con la crisis. Entre 2007 y 2010 los ingresos del 10% de la población española más pobre cayeron de media anual un 14%, mientras que en ninguno de los otros Estados miembros bajaron más del 10% y sólo cayeron más del 5% en México, Grecia, Irlanda, Estonia e Italia. En esos tres años en que los más pobres perdieron prácticamente un tercio de sus ingresos, las ganancias del 10% más rico bajaron en España un 1%. También en ese periodo, el porcentaje de variación del coeficiente de Gini -que mide la desigualdad económica, se incrementó en casi un 3%, cuando en ningún otro país de la Organización lo hizo en más del 1,5%. Sobre la base de ese parámetro, España era el octavo país con mayor desigualdad de los 34 miembros, por detrás de Chile, México, Turquía, Estados Unidos, Israel, Portugal y Reino Unido.
 

Una reforma impositiva que choca con la realidad

 
En este contexto la propuesta reforma fiscal coordinada por Manuel Lagares ha saltado como una bomba, con numerosas críticas hasta del Gobierno, el mismo que se la encargó. Esta propuesta ha sido tildada por muchos como la reforma más regresiva de la democracia ya que bajaría los impuestos al 1% de la población más rica y lo subiría al resto, especialmente a los más pobres, gracias a la elevación del IVA en productos básicos como los alimentos del 10% al 21%.

A esto se une la propia evolución del Impuesto Sobre la Renta que, como pueden observar en el cuadro adjunto, ha estado marcada en los últimos años por la caída general en la recaudación: 2.194 millones entre los años 2008 y 2011. El descenso general ha sido desigual ya que, mientras que los que ganan más de 60.000 euros anuales han aportado 3.982 millones menos, los que perciben remuneraciones y ganancias por debajo de esta cifra han pagado 1.787 millones, siendo especialmente mayor entre las rentas medias.

 

Hacienda ha recaudado a los que ganan menos de 12.000 euros 107 millones más, siendo especialmente significativo lo ocurrido con los que ganan menos de 6.000 euros que -con ingresos que apenas permiten la subsistencia-, han pagado 2.945 millones. En el lado contrario los que han ganado más de 600.000 euros. Han pagado 637 millones de euros menos, algo que contrasta con los datos de la OCDE de disminución mínima de la riqueza. Esta cifra muestra, entre otras cosas, como diferentes mecanismos fiscales, trasladan sus ganancias a empresas de su titularidad -principalmente las SICAVS-, que continúan tributando al 1% en el Impuesto de Sociedades les permite pagar menos ganando lo mismo.

La desigualdad de los impuestos indirectos

La propuesta de la Comisión Lagares parte del principio de neutralidad fiscal. Pero, a diferencia de lo habitual en países desarrollados, no hace una estimación en euros de su coste con lo que actúa como si se tratara de un dogma de fe en la que debemos creer que llevará al crecimiento pero no sabemos ni cuánto ni cómo. Lo que si hay es antecedentes. Rajoy, Montoro y Lagares ya estaban en la reforma de 1997 en los que la situación económica de crecimiento económico, déficit público, y creación de empleo era completamente distinta a la actual.  Aún así, el resultado fue más que cuestionable: hubo crecimiento económico pero ayudó a crear la burbuja inmobiliaria cuyo estallido ha dejado a nuestra economía KO.
Con la actual propuesta se busca bajar el IRPF, beneficiando más a los que más tienen, y compensándolo con una subida del IVA que considera como “impuesto neutral“. “Para este bloque reclamamos algo de examen de conciencia a la sociedad“, ha señalado el presidente de la Comisión de Expertos Lagares, tras explicar que con este cambio la Comisión pretende la devaluación fiscal que todos los organismos internacionales han recomendado a España “persistentemente“. La cuestión es que contra este argumento los hay muy distintos: el IVA se implanta en todos los bienes, en los que por supuesto se encuentran los de primera necesidad, como ropa y alimentación. Debiéndose cubrir esta necesidad desde el más rico al más pobre, está más que claro como los impuestos indirectos cuesta más proporcionalmente al que menos gana con respecto al que más tiene.