Menú Portada
Forma parte del proyecto Green eMotion

Endesa da una segunda vida a las baterías de los coches eléctricos

Febrero 16, 2015

El proyecto puesto en marcha por la compañía tiene como objetivo alargar la vida útil de las baterías que ya no se pueden seguir usando en un vehículo, pero que pueden ser utilizadas para almacenamiento energético en los puntos de recarga.

pq_929_green_emotion.jpg

Endesa, en el marco del proyecto europeo Green eMotion, ha puesto en marcha el primer punto de recarga que lleva incorporado una batería procedente de un vehículo eléctrico, un novedoso uso que será clave en el futuro del desarrollo de la movilidad eléctrica. En 2020 se espera que haya decenas de miles de baterías disponibles para una segunda vida útil.

El objetivo es que las baterías, una vez agotada su función en un vehículo eléctrico, puedan seguir siendo utilizadas con usos menos intensivos antes de ser recicladas, como, por ejemplo, el almacenamiento energético.

La batería que ha utilizado Endesa procede de un vehículo eléctrico Renault y se ha instalado en un punto de recarga rápida de Endesa, de 50 kW de potencia, que permite cargar el 80% de la batería del vehículo en 15 minutos. El punto está situado en las proximidades de la Empresa de Transporte de Málaga, una de las dos ciudades españolas demostrativas de Green eMotion, un proyecto que Endesa coordina en nuestro país.

Papel del Ayuntamiento de Málaga

El Ayuntamiento de Málaga, socio del proyecto y promotor de la movilidad eléctrica como elemento clave en el desarrollo de ciudades inteligentes, ha participado en la construcción del punto de recarga y quiere usarlo como campo de pruebas para autobuses eléctricos. En concreto, cargará el autobús que cubrirá la  línea 16 de la ciudad de Málaga. Este vehículo será también el que se utilizará en el proyecto Victoria, una iniciativa de Endesa para desarrollar el primer carril de carga eléctrica por inducción dinámica de España. Esta tecnología permite que el vehículo eléctrico vaya recargando su batería en movimiento y sin necesidad de cables.

El proyecto de Green eMotion tiene ventajas para los distintos actores implicados: para el cliente final doméstico, el propietario de un vehículo eléctrico, supone una reducción del coste total de la batería dado que el valor residual minorará los costes de reciclaje; y para los operadores de infraestructura de recarga, formará parte de la cartera de soluciones de puntos de recarga que se pueda ofrecer a los clientes, con un menor coste.

Un ejemplo podría ser el gestor de un parking. Por un lado, compraría el o los puntos de recarga con mejor precio y, al tener almacenamiento incorporado en los puntos de recarga, podría reducir los costes de operación del parking. Podría conseguirlo, por ejemplo, reduciendo la potencia contratada al reducir los picos de consumo; almacenando la energía en horas valle y descargándola en horas punta; facilitando la integración de energías renovables; o aumentando la capacidad de uso de la instalación, entre otras cosas.

Green eMotion

Green eMotion nació en 2011 con un presupuesto de 42 millones de euros, una duración de 4 años y 42 socios europeos con el objetivo principal de establecer las bases para desarrollar la movilidad eléctrica a partir de la experiencia en una serie de proyectos demostrativos distribuidos por Europa. De esta forma, se pretende crear un marco único que facilite la implantación masiva del vehículo eléctrico, a partir de unos estándares europeos, y la demostración de las tecnologías relacionadas, tanto en el sector del transporte, como en el de energía o el de comunicaciones.

Los socios de la iniciativa Green eMotion son empresas energéticas como Enel y Endesa, además de Danish Energy Association, EDF, ESB, Eurelectric, Iberdrola, RWE y PPC; las compañías industriales Alstom, , Bosch, IBM, SAP, DLR y Siemens; los fabricantes de automóviles BMW, Daimler, -, Nissan y Renault; los ayuntamientos de Barcelona, Bornholm, Copenhague, Cork, Dublín, Málaga, Malmö y Roma; las universidades e instituciones de investigación Cartif, Cidaut, DTU, ECN, ERSE, Imperial, IREC, TCD y Tecnalia, y los centros tecnológicos DTI, fka y TÜV Nord.

Para Enel y Endesa, el impulso de la movilidad eléctrica es una pieza clave de su estrategia de futuro y una apuesta además del desarrollo sostenible de su negocio.