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La mujer española aprueba con creces su papel en la vida poítica en comparación con los países europeos

En plena crisis, el Ministerio de Bibiana Aido sigue concediendo subvenciones a asociaciones de mujeres

Marzo 8, 2009

En cuanto a derechos laborales, las españolas siguen discriminadas en comparación con Occidente en puestos y remuneración


Ayer domingo se celebró en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, también en España. Actos en todas las capitales y exaltación del papel en la sociedad española. Como dijo alguien en una emisora de radio, el día más importante para las mujeres será precisamente cuando desaparezca esta celebración porque significará que ya no existe discriminación. En ningún ámbito.
Estudios, encuestas, análisis de situaciones… casi de todo hemos podido leer y escuchar estos días sobre la situación de la mujer trabajadora en España. Afortunadamente la situación es cambiante, aunque no escapan aquellas otras en las que se hace una utilización de la condición nada acorde con el espíritu de las normas.
El Ministerio de Igualdad que dirige Bibiana Aido se ha convertido en un organismo de ayudas para asociaciones relacionadas con la causa de la mujer en todo el mundo, como lo refleja el BOE del pasado 11 de febrero, en el que se conceden ayudas a 15 asociaciones y fundaciones por un importe de 1.400.000 euros. En plena crisis, lo que confirma la política del Gobierno de ZP de no aparcar las ayudas sociales, aunque no se sepa muy bien de dónde saldrá la financiación.
Así, en este acuerdo de la ministra Bibiana –por cierto, que ya tuvo sus problemas con la justicia en 2006 cuando era delegada provincial de Cultura en Cádiz por una presunta prevaricación omisiva al permitir obras en unos monumentos históricos-, las ayudas se conceden a entidades como la Asociación para la cooperación con el Sur (ACSUR), la Asociación Entrepueblos, a la Comisión para la investigación de los malos tratos a la mujeres, a la Fundación Mujeres o a la Federación de Mujeres Rurales (FERMUR), hasta contabilizar las quince referidas.

Las mujeres españolas en el mundo

Se puede afirmar que las mujeres españoles son unas privilegiadas comparadas con las nativas de otros países. España es el país de Europa con más mujeres en los parlamentos y gobiernos regionales y el segundo con mayor representación femenina en su Ejecutivo central, según un informe del Consejo de Europa sobre la participación de las mujeres y los hombres en los órganos públicos de toma decisión.
El informe, elaborado por la División de Igualdad de Género de la Dirección General de Derechos Humanos y Asuntos Legales del Consejo de Europa –formado por 47 Estados europeos- muestra cuántos países cumplen la recomendación de incluir a al menos 40% de mujeres en los parlamentos y gobiernos y cuál es el reparto en los altos tribunales y en los servicios diplomáticos. España se sitúa entre los diez primeros puestos en las estadísticas referidas a gobiernos y parlamentos, y llega a ocupar el primer lugar en dos de ellas, pero en la representación en los altos tribunales y en los servicios diplomáticos España no sale tan bien parada en el informe.
Otra cosa es en el ámbito laboral, donde las mujeres españolas se sitúan al doble de distancia del empleo de los hombres que la media europea -un 27,2% frente a un 15,6% – y sufren una de las diferencias de empleo más altas de todos los países de la UE, según un informe de UGT difundido con motivo del Día de la Mujer Trabajadora.
La media europea de empleo femenino se sitúa en la actualidad en un 55,1%, aproximándose al objetivo intermedio del 57 por ciento para 2005 (establecido en la cumbre europea de Estocolmo, en 2001). España se encuentra entre los países más alejados de lograr este objetivo, con una tasa de empleo del 47% de empleo de mujeres, sólo Polonia, Italia y Malta presentan tasas inferiores a la española. Además, España es el país con mayores diferencias entre el paro femenino (15,3%) y masculino (8%) de toda la Unión, siendo la única nación donde el paro de mujeres duplica al de hombres.
El estudio concluye que se necesita hacer un mayor esfuerzo en España que en el resto de la UE para reducir la tasa de paro femenina. Las medidas que se adopten han de tener una perspectiva global, que aborde de modo conjunto todos los obstáculos que impiden el acceso laboral a las mujeres. La política, de momento, es conceder ayudas económicas.