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El ex testigo protegido de Interior, ingresado muy grave en un Hospital (IV)

En el XX Aniversario de la Operación Nécora, Ricardo Portabales continúa contando sus confidencias

Junio 15, 2010

Detalla pormenorizadamente la Operación Montevideo, en la que supuestamente participaron ex altos cargos de la Policía

Según su testimonio, desde la cúpula de Interior se planteó el asesinato de presuntos etarras en la capital de Uruguay


Esta redacción ha recibido un nuevo relato del ex testigo protegido del ministerio del Interior, Ricardo Portabales Rodríguez –que se encuentra hospitalizado con una dolencia muy grave-, y que reproducimos por si interés. Eso sí, retiramos los nombres y apellidos tanto de los altos cargos presuntamente implicados, así como otros datos que podrían afectar a su intimidad, y dada la gravedad de los hechos que se les imputan.

“…En el mes de octubre de 1989, e! entonces Jefe de …., el Comisario… llegó a ordenar que se llevara a cabo un trabajo extraordinario de eliminación de ciertas personas relacionadas con los comandos terroristas de ETA, que en ese memento residían o ocultaban en Montevideo (Uruguay ), lugar donde más tarde se llegó a probar que dichas persona relacionadas con el terrorismo en España, tenían una importante colonia de etarras y en la actualidad están casi disueltos por la colaboración reciente entre el Gobierno de Uruguay y España.

Dicho trabajo fue llevado a cabo por el entonces Inspector, …., y otros tres hombres de confianza del mencionado Comisario. Esto sucede en noviembre de 1989. X , en aquel entonces destinado como Jefe de…Pero en su anterior puesto de trabajo, como hombre de confianza del Comisario, se consideraba como un gran experto en pinchazos telefónicos, los realizaba para su entonces Jefe y éste se fortalecía cada vez mas.

Operación fracasada

Mientras mantuvo el espionaje, X espío a casi todos los partidos políticos, así como a personalidades de la Justicia, banqueros e industriales, los cuales podían ser coaccionados de alguna forma o manera para sus intereses. Pero el Comisario X tenía una debilidad: le interesaban los líderes con cierto poder económico y con grandes amistades en las altas esferas. Para él era difícil dejar marchar a su hombre de confianza. Su traslado no era porque la administración de destinos no se lo diese, si no que era el Comisario quien lo tenía parado a través de sus amistades en el ministerio y la Dirección General… pero le prometió que si realizaba ese trabajo en Uruguay, él personalmente haría todo lo posible para que su destino a esa Embajada estuviese tan pronto terminase el trabajo en el país hispanoamericano. X era muy importante para el Comisario X, era el verdadero fontanero de los pinchazos telefónicos y el hombre de confianza que no quería perder.

Según su esposa, después de la Operación Montevideo, X volvió completamente transformado de aquel viaje o operativo encubierto, no oficial ni lícito, en todo caso un delito de homicidio premeditado por varios personajes pertenecientes a las Fuerzas de Seguridad del Estado.

El grupo de hombres que lleva a cabo la Operación Montevideo, se equivocaron totalmente de personas al eliminar, matando a balazos, a dos uruguayo, a una mujer y a un hombre. La mujer se llamaba de nombre Pilar y a un hombre que en ese momento se encontraba en la casa de esta. Después del operativo y asesinato que habían preparado con apuros, se deshicieron de los cuerpos enterrándolos en una fosa en la que previamente, habían llenado con cal viva para dificultar su identificación, en el caso que fueran descubiertos los cuerpos”.

Ricardo Portabales Rodríguez, ex arrepentido del ministerio del Interior y otros