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En el Gran Premio de Mónaco nadie acabó como esperaba, con victoria para Hamilton, éxito para Alonso y decepción para Sainz

Mayo 31, 2016
monaco

El Gran Premio de Mónaco es capaz de aburrir como ver crecer una estalagmita o de hacer levantarse de sus asientos a los espectadores, y este fin de semana ha sido una de esas poco frecuentes segundas ocasiones. Una carrera que se preveía sosa y aburrida tras arrancar de manera neutralizada tras el Safety Car durante ocho giros por la intensa lluvia y agua en pista, arrojó con posterioridad una de esas carreras que hacen afición, más que por el buen hacer de los pilotos, por la cantidad de incidentes protagonizados por participantes, mecánicos, estrategas, la meteorología o el propio devenir de la prueba.

La pista mojada al principio obligó a realizar las primeras vueltas con neumáticos de lluvia extrema, para pasar a un baile de estrategias y usar otros compuestos por parte de toda la procesión de monoplazas. A partir de ahí comenzó realmente la carrera, y se dispararon los incidentes. Los dos Renault quedaron fuera de combate en dos acciones separadas, los dos Sauber se estrellaron entre sí, Daniil Kyvat quedó por el camino con problemas en su volante y chocar con el Renault de Magnussen, Nico Rosberg —líder de la tabla— se quejó de la temperatura de sus frenos, perdió ritmo y tuvo que dejar paso a su compañero Lewis Hamilton, o Kimi Raikkonen y Max Verstappen que estamparon sus bólidos contra las protecciones, tres veces durante todo el fin de semana, el holandés.

De nada sirvieron las mejoras previas de Red Bull

Más agrio fue lo ocurrido a dos ‘hombres de azul’. Daniel Ricciardo consiguió una muy trabajada pole position el sábado, mostrando unas dotes excelentes al volante y las contundentes mejoras en su RB12. De nada le sirvió salir primero si en su segunda parada los mecánicos de su escudería no le tenían preparadas sus ruedas. Cuando las sacaron del box y se las pusieron ya era demasiado tarde y en su maniobra de incorporación a la prueba vio, impotente, como Lewis Hamilton le robaba la cartera en la misma curva de Santa Devota. El australiano elevó su ritmo para acosar al británico pero de manera infructuosa. El vigente Campeón se llevó el triunfo, cuadragesimocuarto de su carrera, y primero desde el GP de Austin el año pasado; algo que le viene de perlas, recupera el segundo puesto en la clasificación de pilotos y recorta puntos a su compañero Nico Rosberg con el que mantiene una actitud distante a pesar de haber sido enormes amigos desde niños. Hay mucha tensión dentro del equipo Mercedes a pesar de que Rosberg no pierde el liderato.

Uno muy perjudicado por el error en la estrategia y paradas fue Carlos Sainz. El madrileño se dolía, sin cargar contra su equipo, de su infortunio no en vano partía justo por delante del mexicano Checo Pérez, que acabó en el pódium. De no haber fallado en sus paradas, es muy posible que hubiera acabado mejor que el muy meritorio sexto puesto que logró en la tanda clasificatoria y sin embargo tuvo que conformarse con los cuatro puntos de la octava plaza. Una rueda encasquillada en uno de sus pitstops fue la principal causa de este descalabro.

La suerte de Fernando Alonso

Mejor le fue a otro hombre de corazón blanco: Fernando Alonso. Si la noche anterior se reunió con Sainz para ver la final de la Champions League y celebrar el éxito del equipo merengue, bien podrían celebrar de paso el quinto puesto logrado por el bicampeón, que aprovechó con maestría su experiencia en el principado y supo mantenerse en pista a pesar de la debilidad de su mecánica. Con varios coches que le precedían una vez retirados, el de Oviedo acabó en esa quinta plaza pero a un minuto del pelotón de cabeza. Si su tiempo final es acorde con las prestaciones de su McLaren-Honda MP4/31, su quinto puesto es producto de salir noveno, aguantar los embates de Nico Rosberg, al que ha mantenido a raya durante más de cuarenta vueltas, y un buen hacer al volante. En otras condiciones y sin abandonos delante de él su posición final hubiera sido menos favorecedora que esta, la mejor desde el Gran Premio de Hungría de 2015.

Muy meritorio el tercer puesto de Checo Pérez, el hombre que está proporcionando todas las alegrías a su equipo, Force India con este su primer cajón del año. El azteca salía séptimo y acabó acompañando en el pódium a Hamilton y Ricciardo en una carrera limpia e inteligente acompañada de una estrategia acertadísima.

Próxima cita: 10 al 12 de junio en Canadá, para la siguiente semana correr por las calles de Baku, en Azerbayán.

José M. Zapico

@virutasf1