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Por el requerimiento de una indemnización de 90 millones por la pérdida de la titularidad de la Ciudad del Fútbol

En el Ayuntamiento de Las Rozas están indignados con Villar, pero guardan silencio

Diciembre 19, 2007

En el Ayuntamiento de Las Rozas guardan silencio. Debe ser el silencio administrativo que le llaman. Pero ya les aseguro que al alcalde Bonifacio de Santiago (PP) le ha sentado a cuerno quemado el escrito de la Federación Española de Fútbol (RFEF) solicitando una indemnización por la pérdida de la titularidad de la Ciudad del Fútbol. La pregunta es si se trata realmente de una reclamación o simplemente de una cobertura para lo que se le avecina al presidente Villar.

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Hemos tratado de hablar con el alcalde, pero nos remiten al responsable de la concejalía de Deportes, Antonio Garde. Tampoco con el señor Garde ha habido suerte. Debe ser que en el Ayuntamiento de Las Rozas el tema está demasiado caliente y prefieren guardar silencio. O sencillamente es una patraña orquestada para dar cobertura legal a la RFEF, a la que desde el CSD se le pueden exigir responsabilidades por el uso de un dinero público en unas obras que al final no son de propiedad federativa.
Como ya saben por extraconfidencial.com, la RFEF ha solicitado que el Ayuntamiento le indemnice con 90 millones de euros por la sentencia que revierte la titularidad, no sólo de los terrenos sino también de las construcciones, de la Ciudad del Fútbol al Ayuntamiento roceño. Si en equipo gubernamental no hay comentarios, apenas un todo está correcto, en la oposición que fue la parte demandante había enfado porque la RFEF reclame 90 millones por algo valorado en 30 millones. Evidentemente los políticos del PSOES no dan valor a las obras, que sí que las tienen. Puede que no hasta esos 90 millones, pero si por bastante más que el precio del suelo.
Lo que tampoco acaban de entender en el grupo socialista es la negativa del Ayuntamiento a inscribir la sentencia del Tribunal Superior en el registro, como exige la jueza en su última sentencia, y han optado por pedir a ese mismo tribunal que les faculte para inscribirla. Ese simple hecho será el desencadenante de todo los demás. Por ejemplo, que la RFEF tenga que buscar nuevos avales para los créditos que hasta ahora están sustentados con la Ciudad del Fútbol.
Y ahí es donde las cosas no cuadran del todo. Porque si el alcalde no inscribe la sentencia en el Registro de la Propiedad, cuando tiene un mandato judicial, no se entiende que la Federación pida la indemnización. La respuesta no puede ser otra que Angel María Villar quiere cubrirse la espaldas y aparecer como víctima en el caso, ya que de lo contrario podrían recaer sobre su cabeza responsabilidades de mal uso del dinero de las subvenciones y ello podría conllevar… la inhabilitación y no poder acudir a las elecciones federativas.
Por eso primero presentaron un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid para revertir la sentencia, que lo ha desestimado, y ahora han tirado por la vía administrativa, paso previo a lo que será un nuevo juicio si no se allana el Ayuntamiento y se produce un acuerdo indemnizatorio.

Las elecciones, en el fondo del tema

Y es que en el fondo de todo esto están las elecciones a presidente de la RFEF, como decimos. En estos momentos las espadas están en alto y no se puede asegurar qué candidato partirá con ventaja cuando se dé el pistoletazo. Y ante esa duda, lo mejor es atarlo todo vaya a ser que toque desalojar. Cuentas al día, personal bien colocadito –que cueste indemnizar-, contratos de larga duración con proveedores…
Porque como ya les hemos contado en alguna ocasión, la cosa se va a decidir en una horquilla de 15 votos. Villar cree tener asegurados 41 votos de las territoriales, mientras que Mateo Alemany considera suyos 40 votos de las federaciones. Están en el aire los cinco de Extremadura y los cuatro de Murcia.
El equipo de Alemany dice contar con los de los entrenadores (13) y los del fútbol sala (16). Angel Villar tiene asegurados los 13 de los árbitros y los 17 de los jugadores profesionales. La cosa seguiría en el aire, 71-69 a favor del equipo ‘local’. Pero ojito que igual algún futbolista cambia de bando descontento con una Federación que adeuda al sindicato seis millones de euros. Lo mismo puede pasar con algún árbitro de los no profesionales, y tampoco está tan claro que el fútbol sala vote en consenso a Alemany.
Si damos los nueve votos que suman Extremadura y Murcia a Villar, llegamos a un 80-69 para Villar. Y ahí nos plantamos ante la liga de Fútbol Profesional, que como hace cuatro años volverá a decidir.
Hay que preguntarse qué ha variado desde las elecciones entre Angel Villar (98) y Gerardo González (78) a las del próximo año dentro de la LFP. Esencialmente dos cosas: ni el Real Madrid está ahora en contra de Villar, ni el Barcelona a su favor. Y a partir de ahí, Villar necesita el apoyo de 10 clubes profesionales de los 30 que tendrán voto. Osasuna, Athletic, Real Sociedad e Eibar le apoyarán, si tienen voto. El Real Madrid sería el quinto.
En estos momentos a nadie les salen las cuentas. Toca reflexionar y ver quién ofrece más. Pero por si las moscas, en la Ciudad del Fútbol lo quieren dejar todo atado y bien atado.