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Con Pilar del Castillo al frente del ministerio de Educación

En 2003, las Universidades públicas aumentaron un 25% los gastos de personal mientras se reducía el número de alumnos un 3%

Marzo 2, 2008

“Es un hecho que no parece estar en consonancia con las tendencias negativas que marcan los datos académicos analizados”        
 
“A partir de 2001 se experimentan diferencias significativas entre el crecimiento de los efectivos totales y la evolución del conjunto de los datos académicos”


Partido Socialista Obrero Español y Partido Popular no se ponen de acuerdo en una cuestión de Estado como es la Educación. Se ha convertido, como no podía ser menos, en contienda electoral. La LOGSE, Educación para la Ciudadanía… El pasado mes de enero el Tribunal de Cuentas emitía un Informe de Fiscalización de las Universidades Públicas del año 2003. Demoledor. En total, 47 Universidades Públicas fiscalizadas. Primera conclusión, siempre según el mencionado organismo: “La evolución de los alumnos matriculados entre los cursos 2002 y 2004 supone una tasa anual de reducción del 3 por ciento”.
Un dato que pasaría desapercibido sino fuera porque, en el mismo periodo de tiempo, los gastos de personal aumentaron en un 25 por ciento. En el Informe se asegura que “los gastos de personal suponen más de la mitad de los presupuestos y más del 76 por ciento de sus operaciones corrientes”. Algo no cuadra, no sólo para el Tribunal de Cuentas, sino para distintos expertos consultados por éste periódico. “Dichos gastos se distribuyen entre varios capítulos presupuestarios… en función del presupuesto de cada universidad y del modelo elegido para la gestión de la actividad investigadora. Este hecho, además de no favorecer la trasparencia informativa en las fases de elaboración, ejecución y liquidación del presupuesto ni su posterior control, desnaturaliza la liquidación presupuestaria del estado de gastos, sin que existan fundamentos objetivos que lo justifiquen”.

Semillero de favores pagados

Todo apunta a que las Universidades públicas se han convertido en un semillero de pago de favores vía contratación de puestos de trabajo. Nos limitamos a reproducir textualmente lo que sentencia el Tribunal de Cuentas en el apartado referido a Personal: “Los distintos factores analizados en relación con la gestión de los recursos humanos ponen de manifiesto la existencia de discrepancias relevantes entre ellos, sobre todo a partir del ejercicio 2001, año en el que se experimentan diferencias significativas entre el crecimiento de los efectivos totales y la evolución del conjunto de los datos académicos”.
Resultado: al finalizar el ejercicio de 2003, se encontraban en una situación en la que “teniendo en cuenta el aumento de sus efectivos y el de sus correspondientes retribuciones, sus gastos de personal han tenido un incremento absoluto cercano al 25 por ciento, hecho que no parece estar en consonancia con las tendencias negativas que marcan los datos académicos analizados”.
El mencionado Informe no tiene desperdicio. Tan sólo un avance de cara a la información que mañana les ofreceremos. El Tribunal de Cuentas recomienda la “implantación de una contabilidad analítica con criterios comunes en la distintas Universidades y, especialmente, el establecimiento de criterios para la imputación de los costes de docencia y los de investigación”. Más claro el agua.