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Nadal ficha por el Sabadell y el Banco Santander "pasa" de su contrato en vigor con la selección española de fútbol

Emilio Botín se juega todas las opciones de patrocinio a la única carta de Ferrari y Fernando Alonso

Marzo 9, 2014
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El 11 de julio de 2010 será siempre un día que muchos españoles recordarán. La victoria de la selección española de fútbol en la final del Mundial de Sudáfrica cerró decenas de fracasos en todas las ediciones anteriores, un día de alegría y triunfo que sobrepasó lo deportivo y llegó incluso a lo empresarial. Esa noche de domingo ganó también el marketing y especialmente Banesto, los españoles pudieron ver como la que era en ese momento su presidenta, Ana Patricia Botín acudía al palco junto con Rafa Nadal, ambos con una bufanda de la selección patrocinada por la entidad bancaria. Es más, Banesto apostó fuertemente por la selección con líneas de productos específicos, incluso con depósitos vinculados a la victoria de España (pagaban un “premio” en interés si España ganaba el mundial) que aunque les costó unos cuantos millones de euros para sus clientes no tuvo comparación con el enorme éxito en publicidad que generó.

Casi cuatro años más tarde el panorama ha cambiado radicalmente. Ana Patricia Botín ya no está en Banesto sino presidiendo la filial del Banco Santander en el Reino Unido y Banesto ya no existe, cerrada su fusión en mayo de 2013 todas sus antiguas oficinas son ahora del Banco Santander. Con todo ello Emilio Botín “heredó” unas excelentes opciones de patrocinio pero ha decidido apostarlo todo al rojo, pero no el de la selección, sólo el de Ferrari.
 
Adiós a Nadal
 
Rafael Nadal ha sido una de las opciones más rentables de patrocinio. El importe que pagaba Banesto no era importante si lo comparamos con otros contratos similares, 2 millones de euros, es más muy por debajo de lo que facturaba globalmente con todos sus  patrocinadores como Kia, Mapfre o Nike entre otros que se estima que sumaban 11 millones de euros al año. Teniendo en cuenta que el contrato con Banesto se firmó hace bastantes años (lo cerró Alfredo Sáenz , antiguo Consejero Delegado del Grupo Santander, en el año 2007) su importe económico y todos los éxitos del tenista de Manacor en estos años el acuerdo fue más que positivo. Aún así, la presencia del tenista desde que se cerró el acuerdo de fusión de Banesto ha sido mínima, a pesar de que su contrato finalizaba en este año.
A lo largo del 2013 se rumoreó la no continuación del mismo y está se ha confirmado esta semana en la que se ha anunciado que Rafa Nadal será el embajador de la marca Banco Sabadell, con un acuerdo de larga duración que será formalizado el próximo día 2 de abril en Madrid. Este acuerdo se asemeja al que tenía Nadal con Banesto en cuanto se convertirá en el distintivo de Banco Sabadell en sus actividades comerciales y corporativas de mayor relieve.
 
Según Josep Oliu, presidente de Banco Sabadel con este patrocinio buscan incrementar “notoriedad en toda España y potenciarán, sin duda, nuestra imagen internacional, especialmente en los Estados Unidos e Hispanoamérica, donde también es un ídolo”.
 
Pasando de la selección
 
Pero más sangrante es lo que está ocurriendo con la selección española ya que el contrato firmado en el año 2009 si está en vigor (termina cuando finalice el mundial de Brasil). Con todo ello, el Banco Santander no está realizando ninguna opción de patrocinio esgrimiendo el argumento de que puede ser contraproducente para sus intereses al enfrentar a “Brasil”, anfitrión y uno de los países favoritos para hacerse con el título, donde obtiene el Banco Santander la mayor parte de sus beneficios.
 
Pero este argumento es más que endeble e incoherente con las decisiones del propio Banco. Ya que si exceptuamos el acuerdo para patrocinar la Copa Libertadores en Sudamérica (llamada Copa Santander Libertadores) lo realizado con el otro acuerdo en vigor, el del patrocinio de la escudería Ferrari de Fórmula 1, también choca con los intereses que tiene el Banco en otros países como el Reino Unido y también Brasil.
 
Todo por Alonso
 
La pasada temporada Emilio Botín realizó una maniobra arriesgada apostando por continuar con el patrocinio de Ferrari al prolongar  su contrato hasta el 2017, todo ello a pesar de los fracasos deportivos que suma año tras año. Es más, aunque el banco se apresuró en asegurar en el primer año del acuerdo su rentabilidad, muchos expertos dudan de la misma así como de la fórmula empleada. Pagar 40 millones de euros fijos con independencia de los éxitos de la escudería italiana y por tanto del valor que la marca de coches puede generar al banco es económicamente poco rentable. El primer año puede que se vendieran muchas tarjetas de crédito Ferrari, pero seguro que también han caído de forma importante en los años siguientes.
En este contexto la decisión, comercialmente hablando, de renunciar a un piloto brasileño (mercado tan importante para el Banco) y cambiarlo por un finlandés, donde no hay ningún interés puede ser más que contraproducente. Si no se consigue ningún éxito Sólo el tiempo dirá si renunciar a un valor seguro como Rafa Nadal y a la selección de moda del deporte más seguido del mundo para sólo apostar por un proyecto con serias dudas, otro año más, será un éxito o un fracaso.