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El vestuario del Atlético de Madrid está convencido de ganar la Champions: “Esta vez sí”

Mayo 17, 2016
entreno atletico

Los futbolistas del Atlético de Madrid asistieron con cierta indiferencia al desenlace de la Liga. Se la llevó el Barça, la perdió el Madrid. No importó en demasía. Aunque se pueda pensar lo contrario, su supuesta animadversión a su vecino irrumpió en esta ocasión. Y es que desde que cayera en Levante, la obsesión de los hombres del Cholo Simeone ha sido la de vencer en la final del día 28 en Milán en San Siro (o en el Guiseppe Meazza, según le pregunten a un interista o un rossonero). Si entre media había que jugar contra el Celta, se le ganaba y punto.

El último choque de la competición liguera no dejó lugar a dudas. Jugaron casi todos los fijos, con un inconmensurable Fernando Torres a la cabeza. Y volvió Tiago para poner la guinda a una temporada que será de matrícula si se levanta la orejona. Hubiera sido plausible que esta vez el mantra tantas veces repetido por Simeone –“partido a partido”- quedase relegado a un segundo plano. Pero en la guerra no hay concesiones.

Motivos para el creer

El vestuario del Atlético está impregnado de optimismo (que no euforia). La sensación imperante entre los jugadores es que, si estuvieron a segundos de ganar la final de 2014 con unas circunstancias mucho peores, esta vez la victoria está asegurada.

A los del Cholo, como a Sabina, les sobran los motivos. El primero y con más peso es el tiempo que van a tener este año para preparar el partido. Aunque no lo crean, la lógica decepción tras la derrota en el Ciutat de Valencia no duró demasiado. La consigna fue clara desde el momento en el que todos se encontraron en el vestuario: “Ahora a por la Champions”. La diferencia en este aspecto con lo acaecido en 2014 es notable. Hace dos años el Atlético llegó a Lisboa tan sólo unos días después del agónico empate del Camp Nou que desembocó en un histórico título de Liga. Por lo tanto, el desgaste físico fue doble: por un lado el del partido y por otro el de la celebración. Hay quien asegura que los festejos deberían haberse retrasado una semana pero una Liga no se consigue todos los días y menos en nuestro país. El caso es que la escuadra rojiblanca llegó al derbi continental con pocos días de descanso, sin Arda Turan y con Diego Costa tan tocado que tuvo que ser sustituido al poco de comenzar el partido. Ahora la cosa pinta de otra manera: 20 días de preparación con un sparring de nivel (el Celta) y toda la plantilla disponible para Simeone.

Confianza ciega en Simeone

Por otro lado, la confianza en Diego Pablo Simeone sigue siendo ciega, más aún cuando se trata de un solo partido con tanto tiempo de preparación. El técnico argentino ha demostrado en las eliminatorias ante Barcelona y Bayern que sabe leer los choques aislados a la perfección. En la final de Lisboa quizás no estuvo demasiado afortunado en algunas decisiones (sacar a Costa de titular o no sustituir a Juanfran), pero, al igual que el equipo colchonero, el entrenador también ha evolucionado y seguro que ha tomado buena nota de sus errores del pasado.

Parece un milagro, pero el Atlético ha llegado a la recta final de la enfermería vacía. Desde el mes de septiembre, el Cholo no disponía de todos sus efectivos. Es verdad que ha habido lesiones importantes, pero para el choque más trascendental de la historia del conjunto rojiblanco, Simeone podrá jugar todas sus cartas. Incluso la de Tiago, que se unió a la nómina de gestas colchoneras regresando al césped antes del final de curso. El portugués, no obstante, tiene difícil participar en el partido de Milán, al menos desde el inicio. Augusto Fernández está ofreciendo un grandísimo nivel y podría ocupar ese puesto, aunque con el venerado entrenador colchonero nunca se sabe, máxime cuando se trata de un futbolista tan relevante en su esquema como siempre ha sido el luso.

Por último, algunos de los futbolistas más importantes del conjunto rojiblanco llegan prácticamente en su mejor momento. El caso más evidente es el de un renacido Fernando Torres, que espera tener asegurada su continuidad en el Atlético antes de la final. Otros jugadores como Griezmann, Oblak o Godín han mantenido un rendimiento sobresaliente durante toda la campaña y no se espera que bajen el pistón el próximo 28 de mayo. Son todos ellos motivos para creer. “Esta vez sí”, se dicen unos a otros.