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LA CARA OCULTA DE LA OPV (I)
Solo por la colocación de las acciones se embolsarán 62,5 millones de euros

El último regalo de ZP a los bancos: 110 millones de euros por colocar las acciones de Loterías

Septiembre 27, 2011

El entorno hostil actual para las operaciones de bolsa obligará a que las acciones sean colocadas con un descuento de alrededor del 10%

Además de los bancos se han firmado contratos millonarios con Rothschild asesor fiscal de la operación, PWC asesor estratégico, y Clifford Chance y el despacho Uría Menéndez asesores legales


Este lunes José Luis Rodríguez Zapatero oficializó con la disolución de las Cortes el final de la segunda legislatura y de su etapa en el poder. El Presidente del Gobierno se comprometió a seguir trabajando hasta el 20 de noviembre para realizar medidas que afronten la crisis, aunque desde hace ya semanas sea Alfredo Pérez Rubalcaba el que lleve las riendas. Un Rubalcaba que continúa con su mismo discurso como el del pasado domingo 25 de septiembre en la localidad madrileña de Alcorcón donde siguió empeñado en que “paguen los que tienen más patrimonio, los que pueden hacer un esfuerzo, que paguen los bancos a los que estamos ayudando ahora”, ya que según Rubalcaba los bancos “saldrán de la crisis y, cuando tengan beneficios, es muy sensato, lo están haciendo otros países, que los ciudadanos reciban parte de esos beneficios”.

Lo que no habla Rubalcaba es de los grandes beneficios que la Banca recibirá por obra y gracia de la Oferta Pública de Venta de Loterías y Apuestas del Estado, miles de millones de Patrimonio de todos los españoles que se repartirán entre inversores particulares e institucionales para rebajar nuestra Deuda Pública anteriormente abultada por acciones tan disparatadas como el “Plan E”, pero que a cambio se dejarán muchos millones en el camino, principalmente entre los bancos que participan en la salida a bolsa y muchos más que no percibirá el Estado por el futuro reparto de dividendos.

Una OPV en rebajas, menos en comisiones

Así a falta de que presumiblemente el 29 de septiembre la CNMV apruebe el folleto, se calcula que se ingresará una cantidad entre 6.000 y 6.500 millones de euros, siempre que la compañía sea valorada entorno a los 21.000 millones, una cifra en todo caso muy lejos de los 7.000 millones que se especulaban que se ingresaría. De esta parte un 40% lo comprarían los gestores de fondos de inversión y un 60% particulares. De hecho sólo hay que pasar por cualquier oficina bancaria para ver ya folletos y publicidad, un bocado muy suculento para las entidades.

Y es que en plena crisis de la banca de inversión, en los “front” de las grandes entidades financieras, que facturan menos que hace diez años, esta operación les va a salvar buena parte de sus cuentas y de las retribuciones variables de los altos ejecutivos, esos mismos que demoniza Rubalcaba.

La comisión de colocación será la más alta de todas las que se paguen, aunque se ha lanzado el “globo sonda” de que será muy inferior del 1,4% que se suele cobrar por una OPV debido al “prestigio” de la empresa y facilidad de venta. No obstante no estará muy por debajo del 1%, alrededor del 0,95% por lo que el importe a repartir entre BBVA, Credit Suisse, Goldman Sachs, JP Morgan, Santander, UBS, Citi, Deutsche Bank y Morgan Stanley estará alrededor de los 62,5 millones de euros.

Pero no es ni mucho menos la única comisión, por aseguramiento, que se coloque todas las acciones en el mercado se cobrará un 0,235%, otros 15,3 millones. Una cantidad nada desdeñable para una joya como es Loterías y Apuestas del Estado.

Y por último, el lavado de cara que supone que se coloque las acciones más a minoristas que institucionales tiene un precio, y no hablamos de los 14 millones de euros que se ha pagado a Shackleton por la campaña incluida la web “labolsadesuenos.es” , sí, con n, por imperativo de Internet, sino de una comisión suplementaría para poder conseguir que los pocos ahorradores confíen en Loterías, y es que sacar un euro para la Primitiva o la Quiniela es sencillo, pero miles de euros en acciones son muy lejanos. Así ese esfuerzo suplementario que sufriremos si vamos a las sucursales costará otros 32 millones de euros.

En total 110 millones de euros, que no es el único coste financiero. Antes de la OPV, Rothschild fue nombrado asesor fiscal de la operación, la empresa de consultoría y auditoría PricewaterhouseCoopers  fue nombrada asesor estratégico, y Clifford Chance y el despacho Uría Menéndez los asesores legales de esta privatización parcial.

Pese a los intentos reiterados de contrastar la información con Loterías y Apuestas del Estado el resultado ha sido infructuoso. La directora de comunicación Cruz Ferrero no quiso hacer ninguna apreciación a esta información.

Venden “el sueño de todos” pero el beneficio es para unos pocos.