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El triplete internacional de Zidane: épica, resultadismo y buen juego sólo a ratos

Diciembre 19, 2016

El técnico francés ya ha ganado en el banquillo del Real Madrid Champions, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes

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En cualquier partido del Real Madrid siempre hay dos cosas claras: que es un equipo ganable y que al final -sea como sea- se llevará la victoria. El blanco es el equipo vencible que siempre vence. Y lo hace a intervalos explosivos, ratitos eléctricos que remontan partidos en cinco minutos. Todo ello trufado con graves errores defensivos que ponen la pimienta a cada choque. La escuadra de Zidane no convence en el terreno de juego, convence por sus resultados. Y al final, no se engañen, eso es lo que buscan todos los entrenadores del mundo. Hasta Guardiola realiza esta reflexión desde Inglaterra: “No estoy en el Manchester City para hacer un fútbol fantástico, sino para ganar partidos y que los aficionados estén contentos”. Sin resultados no hay nada.

Y precisamente son los resultados los que han convertido a Zidane en una de las figuras más respetadas del momento en el planeta fútbol. A pesar de su fama de técnico inexperto y sin conocimientos, a pesar de ser considerado en un principio como un parche de emergencia, a pesar de que en las ruedas de prensa rara vez analiza en profundidad cuestiones futbolísticas, a pesar de los pesares, sus resultados admiten poco debate: tres títulos internacionales (Champions, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes), firme liderato en Liga y 37 encuentros consecutivos sin perder.

Nunca vence con holgura

Este Real Madrid, en los partidos definitorios por los títulos, casi nunca vence con claridad. El guion establecido suele ser el siguiente: el conjunto blanco se adelanta en el marcador, después se deja remontar -como para darle un poco de emoción al asunto- y finalmente lleva el partido hasta el límite (penaltis ante el Atlético en Champions, prórroga en la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes) para llevarse la victoria de manera agónica. Como ocurre con las Ligas, los títulos logrados de esta manera parecen tener más valor que los que se consiguen con autoridad. Injusto pero real.

Aunque Zidane ha intentado mejorar al equipo de manera táctica (aunque no lo reconozca abiertamente ha probado varios sistemas), el Real Madrid sigue sin tener un patrón de estilo excesivamente claro. En su libreto únicamente aparece una palabra, en letras grandes: GANAR. Y eso es lo que hace. La manera, si el resultado es el adecuado, importa más bien poco. Normalmente el equipo adolece de falta de equilibrio y termina muy partido en dos. Defensivamente hay lagunas impropias de un campeón de todo (por el momento) y ofensivamente en demasiadas ocasiones se aferra a lo individual y no a lo colectivo. En definitiva, siempre se le puede ganar y nunca se le gana.

Algo así le ocurrió en Japón, donde no brilló ni ante el América en la semifinal ni ante el Kashima en la final. De hecho, el equipo japonés trató -en momentos- mejor al balón que el propio Real Madrid. Pero aun así Zidane volvió a ganar y convirtió un torneo devaluado y -a priori- de poco interés, en un espectáculo emocionante.

Sea como fuere, también es cierto que Zidane ha conseguido sostener al equipo cuando las bajas han sido (lo siguen siendo) considerables (Modric, Kroos, Casemiro, Bale, Morata). El grupo está en general cohesionado y, lo más importante, confía ciegamente en él. Ese es el mayor valor del entrenador de una entidad como el Real Madrid. Además, jugadores importantes que pasaron por rachas negativas (Cristiano es el mayor ejemplo) se han vuelto a reencontrar con su mejor nivel.

La Liga: el gran objetivo

Después de haber triunfado en el plano internacional, la afición blanca ansía la consecución de la Liga. El último triunfo del Real Madrid en la competición doméstica data de la época de José Mourinho (2012). Siendo el merengue un equipo de intervalos en su juego en los últimos años, conseguir el título de la regularidad sería realmente valorado por el entorno madridista. De momento, está en el camino adecuado. Pero ahora es momento de celebrar el primer triplete de Zinedine Zidane.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99