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El fabricante japonés puede haberse gastado 600 millones de euros en su nuevo ingenio, 200 millones más que lo invertido por Mercedes

El trayecto de Alonso y McLaren-Honda para consumar su matrimonio

Diciembre 14, 2014

Ambas partes saben que son sus mejores opciones mutuas, así que en este matrimonio de conveniencia, sólo cabe esperar los frutos que se les ha negado por separado


El matrimonio imposible ha ocurrido. Fernando Alonso y McLaren vuelven a unir sus destinos tras aquella agria temporada de 2007 repleta de sinsabores. La foto del piloto abrazado a Ron Dennis, el que fuera responsable del equipo, aquel año y con el que mantuvo un pulso hasta el final ha shockeado a seguidores y periodistas que jurábamos que jamás ocurriría. En el trio Alonso-McLaren-Honda cada uno tenía una necesidad y los astros parecen haberse confabulado en el teórico beneficio de todos.

Una de las claves de que esto haya ocurrido hay que buscarlas precisamente en aquel tormentoso año. Alonso tenía contrato por dos temporadas más y las dos partes tarifaron con una condición escrita en negrita: el silencio absoluto sobre las interioridades de aquella guerra civil, y de hecho ninguno ha vuelto a hablar del tema. En un pacto entre caballeros corredor y escudería siguieron haciendo vida normal sin echar la mirada atrás, sin reproches, sin rencores de manera visible. Si alguno de los dos hubiera soltado detalles, con toda seguridad escabrosos, las ampollas levantadas y el ruido mediático hubiera perjudicado, y muy probablemente impedido la jugada actual.

Harto de perder

Lo peor de aquellas circunstancias de cara a la galería no fue ya el haber perdido los dos títulos con los mejores pilotos, el mejor coche, y un equipo que funcionó como un reloj suizo. Lo más delicado fue el turbio asunto del espionaje a Ferrari por el que McLaren perdió todos sus puntos en la tabla de constructores y tuvo que abonar una multa de setenta y dos millones de euros. El cruce de emails entre piloto y equipo, los interrogatorios de la FIA, la marcha de Dennis al año siguiente, su divorcio… No fue un año fácil para nadie.

El piloto asturiano llega a McLaren porque estaba harto de perder, de llegar a carreras hasta el quinto puesto sin posibilidades de ir a más, y en el horizonte de Ferrari nada más que hay correcciones de trayectoria, volantazos y una reestructuración intensa desde los cimientos. El de Oviedo sale de un equipo descompuesto y poco eficiente a sabiendas de que los resultados van a tardar en llegar, y le pasa el balón a Sebastian Vettel, que ya sabe que tardará en ver color a su rojo monoplaza.

Esperando el salto cualitativo de los motores Honda

McLaren, por su parte, acaba de terminar un año de transición, donde los resultados ya se esperaban malos. Nuevo director, un piloto novato, último año como clientes de Mercedes, la llegada de Honda… demasiados cambios que asumir, y algunos temporales. El ganador, Mercedes, vendía sus motores a este equipo y sin embargo han acabado quintos, con la cuarta parte de puntos. Esto y que su monoplaza ha sido el primero en pasar las pruebas de choque de la FIA hacen pensar sólo una cosa: están muy concentrados en 2015 desde hace mucho y este año lo han pasado poco menos que vegetando, y viendo caer las hojas del calendario con más miras al futuro que al día a día a la espera de que la llegada de Honda les haga dar el salto cualitativo que necesitan.

McLaren ha sido destinataria toda esta temporada del mejor motor V6 del mercado, el de Mercedes, y los germanos se han asegurado de que nadie con los ojos rasgados se haya acercado a menos de 500 metros de uno de sus propulsores con la idea de echarles ni siquiera un vistazo por fuera. Otra cosa es que los orientales hayan recibido todos y cada uno de los datos que el mecanismo arroja; datos referentes a su régimen de giro, curvas de potencia, rendimiento, consumo, etc y que si están en poder de los técnicos británicos. De Honda se espera mucho porque desde el primer día llevan diciendo que están de vuelta sólo para ganar, y si se calcula que Mercedes ha gastado casi el doble que Renault y Ferrari en crear su ingenio —400 millones de euros— se habla que la factura de Honda puede superar ampliamente los 600, lo que refleja su ambición y calibre de su proyecto. El propio Alonso ha visitado las instalaciones de la marca en Japón y según él, lo visto, fue una de las razones que le empujaron a tomar la decisión de cambiar de colores.

Fernando Alonso como única opción de Honda

Honda pidió dos pilotos de campanillas, no un rookie, y un Jenson Button que siendo un gran profesional, no es ‘un grande’. Lewis Hamilton, Sebastian Vettel y Fernando Alonso eran los que entraban en esta quiniela, y si el primero seguirá con Mercedes, y el segundo ha sido llevado de la mano por Bernie Ecclestone a la Scuderia para un cambio de ciclo, la opción única era convencer al asturiano como fuera. Hay un detalle que no debería escapar al ojo entrenado: Jenson Button, que será el compañero del ovetense, firmó la noche antes del anuncio y se sabe que en verano fue advertido de que se buscase equipo —incluso su fisioterapeuta estuvo buscando trabajo— Esto arroja la pista de que muy probablemente hasta el día antes estuvieran en conversaciones con un tercero, aunque Dennis lo justifica con la posible presencia de un tercer coche en parrilla, algo que si fuese a ocurrir, se sabría hace mucho tiempo.

Las conversaciones con Alonso comenzaron en verano de 2013, y fueron seguidas de más conversaciones, cenas en discretos lugares, habitaciones de hoteles, y siempre a espaldas de mirones. Ambas partes saben que son sus mejores opciones mutuas, así que en este matrimonio de conveniencia, sólo cabe esperar los frutos que se les ha negado por separado. Si segundas partes nunca fueron buenas, esta tiene otros mimbres, otros actores asociados, y muchas lecciones aprendidas. El guión está en blanco.

José M. Zapico
@VirutasF1