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Las relaciones entre los familiares de la tonadillera se resquebrajan irremediablemente

El todos contra todos de la família de Rocío Jurado

Mayo 29, 2008

En los últimos tiempos las relaciones entre los integrantes del clan Jurado son más que tensas. Mientras José Ortega Cano anda molesto con Rocío Carrasco, Rosa Benito y Conchi Ortega Cano continúan a la gresca.

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A punto de cumplirse el segundo aniversario del fallecimiento de la tonadillera Rocío Jurado, su familia se desintegra por momentos. Con su adiós definitivo se marchó la unidad. Se esfumó el amor. Se marchitó el querer. Son muchos los que aseguran que la tensión es más que evidente entre varios de los miembros del clan Jurado. Uno de los más enfadados es José Ortega Cano, quizás por los supuestos desplantes de una Rocío Carrasco centrada en su vida, su novio y sus pequeños.
 
Enfrentamientos a granel
 
Al matador le repatea que, siendo Rocío la única hija biológica de la tonadillera, no acuda a los actos que se celebran en su honor. Ortega cree que no le da la importancia que se merece y que el trato que dispensa a los organizadores de los eventos no es el más correcto o, al menos, el que merecen. Me cuentan que su cara era un poema la mañana en la que se festejó el “Día Internacional de Rocío Jurado” cuando Rociíto decidió no comparecer. Él estaba convencido de que, en el último momento, daría su brazo a torcer y acompañaría a los fervientes seguidores de su madre en tan emotiva jornada. Sueños rotos que le devolvieron a una estrepitosa realidad. No sólo él anda a la gresca con Rocíito, pues la relación de complicidad que compartía con su tía Gloria Mohedano empieza a sesgarse irreparablemente. Dicen que los problemas pueden deberse a la repartición de una herencia que lleva camino de convertirse en un culebrón de sobremesa. Señalan con el dedo acusador a una Rocío Carrasco sorprendentemente hermética, que sigue sin entender la largonería mediática de la mujercísima de su tío Amador. Además, la Benito sigue en el ojo del huracán pues todavía colea el encendido enfrentamiento que terminó por enemistarla con la simpática Conchi Ortega Cano. Cuentan que la lenguaraz contertuliana pone pies en polvorosa cada vez que la peluquera intenta buscar respuesta a unos supuestos comentarios que le hirieron en lo más profundo de su corazón.
 
Por Saúl Ortiz