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El terrorismo marca la agenda del fútbol

Noviembre 18, 2015

El empeño es que no te cambien la vida, que no hagan tu agenda, la realidad es que lo hacen, que hay demasiadas muestras ya de que el día a día está condicionado por los terroristas y que son capaces de parar partidos de fútbol. El 11-S cambió la seguridad mundial, los vuelos, quitarte los zapatos, los cinturones cuando pasas los arcos de seguridad, no llevar tu frasco de colonia,… Apetece decir que pase lo que pase ganamos, pero la realidad es que perdemos las vidas que son más importantes que el fútbol

hannover

No se jugó el Bélgica-España. La policía belga no tenía el control de la situación y prefirió prevenir. El testimonio de uno de los detenidos en Bélgica, relacionado con los atentados, situaba al octavo terrorista en las proximidades del Rey Balduino. Mentira o verdad, el descontrol del asesino provocó la suspensión. No hubo sensación de inseguridad, según trasladaron los internacionales españoles, pero esa es la clave, pensar que estas seguro y de repente ser golpeado.

Una amenaza nada exagerada

La amenaza, visto lo que supimos después no era exagerada, porque horas más tardes se suspendió en Hannover el Alemania-Holanda por indicios claros de posibilidad de atentado. Los jugadores alemanes durmieron la noche del viernes al sábado en los vestuarios del Stade de France, seguramente con la sensación de indefensión que provoca el desconocimiento de lo que está pasando. Joachim Low, el seleccionador alemán, era partidario de que no se jugara contra Holanda, pero el ministerio del interior de su país quiso demostrar que el terrorismo no te marca la agenda. Lo hizo porque no siempre el fútbol gana.

Francia no tenía el ánimo para jugar en Inglaterra, pero los británicos quisieron jugar. Los ingleses no pararon su fútbol ni siquiera durante la II Guerra Mundial, no permitieron que nadie les marcara la agenda. La imagen y el sonido de Wembley en los minutos previos al partido son una victoria moral. La Marsellesa sonó con acento inglés, un sonido inolvidable que refuerza las ideas de los que estamos a este lado del mundo, pero la derrota la sufrimos el viernes, perdimos lo más valioso que tenemos, la vida, la de más de un centenar de personas.

José Luis Corrochano