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El supuesto delito fiscal de los Borbón-Dos Sicilias podría no ser tal: la regularización de los 4 millones de euros proceden de la herencia de la princesa María Cristina de Borbón-Parma, hermana de la anciana infanta Alicia, y su origen es Austria y la propia Suiza

Junio 8, 2016
dos sicilias

El encausamiento por parte del Juez Eloy Velasco, de la princesa Inés de Borbón-Dos Sicilias, hermana del difunto infante don Carlos y prima hermana del rey don Juan Carlos, con el cargo de haber colaborado con los principales cabecillas de la Trama Púnica por considerar que ayudó a David Marjaliza y a Francisco Granados a blanquear un total de 37.000 euros a través de una cuenta bancaria que posee en Suiza desde hace más de diez años, ha colocado a los Borbón-Dos Sicilias en el punto de mira de la atención mediática. Así, en días pasados, la plataforma “Los papeles de la Castellana” -conformada por eldiario.es, La Marea y Diagonal-, sacaba a la luz unas informaciones de Hacienda filtradas a través del buzón seguro filtrala.org, que informan de que la infanta doña Alicia, madre de la princesa Inés, su hijo el ahora desaparecido infante don Carlos, y dos de sus nietos, el actual duque de Calabria y su hermana la princesa Cristina, se acogieron a la amnistía fiscal aprobada en 2012 por el gobierno de Mariano Rajoy.

Expedientes de naturaleza económica originados en varios despachos de asesoría tributaria ubicados en el madrileño paseo de La Castellana, que informan de una regularización para repatriar unos fondos de 4.000.816 euros que los cuatro miembros de la familia tenían depositados en la Banca suiza Lombard Odier de Ginebra. Una transacción ante la Hacienda española por la que se habría pagado la pequeña suma de 73.437 euros, que supone el 1,84% del total de la cual, 2.363.946 euros corresponderían a doña Alicia, 1.281.400 a su hijo, y 177.735 a cada uno de sus dos nietos, y que se argumentó como rentas positivas no declaradas en el periodo 2008-2010. El mismo procedimiento utilizado por la encausada princesa Inés, que ha declarado que aquellos hechos que se le imputan se realizaron sin su consentimiento y a través de un gestor financiero amigo de la familia, añadiendo que los fondos de esa cuenta fueron declarados ante la Hacienda española en 2012

Fondos procedentes de la herencia de la princesa María Cristina de Borbón

Una noticia fácilmente interpretable y, por tanto, utilizable para dañar directamente a la corona a través de estos primos tan cercanos a la familia real que, sin embargo, y contrariamente a lo que se informa, no forman parte en absoluto del orden sucesorio a la Corona que según la Constitución de 1978 concluye en los descendientes de don Juan Carlos. Por otra parte, cabe contextualizar bien estas informaciones, teniendo en cuenta que esos fondos probablemente nunca salieron de España puesto que, en todos los casos, proceden de la herencia de la princesa María Cristina de Borbón-Parma, hermana de la anciana infanta Alicia, y su origen es Austria o la propia Suiza, pues la propias informaciones indican que los cinco hijos del infante don Carlos crearon en 2009 una cuenta conjunta en Suiza para recibir en ella la parte que les correspondía de los bienes legados por esta tía abuela.

La princesa María Cristina falleció en Viena en septiembre de ese año de 2009, dejando tras de sí una considerable herencia conformada por su gran apartamento de la Metternichgasse de Viena, importantes objetos de gran valor histórico y monetario como cuadros, muebles, ornamentos de plata, o el magnífico manto de la duquesa de Berry confeccionado para la coronación fallida de Enrique V de Francia, a los que se sumaban cuentas bancarias, valiosísimas joyas familiares depositadas en un banco de Viena, y parte o la totalidad de la finca denominada Glashütte ubicada en la localidad austriaca de Mönichkirchen. Sus herederos directos fueron su hermana doña Alicia y la familia de ésta y, aunque los particulares del reparto de tan sustanciosos bienes no son conocidos, sí sabemos que en fechas posteriores los Borbón-Dos Sicilias procedieron a una gran venta de parte de dichos objetos y cuadros que tuvo lugar en Londres a través de una importante casa de subastas internacional, cuyos dividendos fueron con toda probabilidad depositados en Suiza hasta su posterior regularización en España con ocasión de la citada amnistía fiscal. Además, todo apunta a que Pedro de Borbón-Dos Sicilias podría ser el actual detentador de la titularidad de la Finca Glashütte, los fondos de cuya explotación podrían también conformar parte del monto de bienes regularizados en 2012.

Las cuentas de Panamá, cuestión aparte

No habría por tanto delito, puesto que todo se habría realizado siguiendo los cauces legales, aunque, ciertamente, aprovechando las facilidades fiscales extraordinarias que se pusieron en vigor en ese año de 2012. Por otra parte, no sorprende que los Borbón-Dos Sicilias deseasen llevar a cabo una regularización de esos fondos en España, habida cuenta de lo sensibles que siempre han sido a los dictados y las indicaciones llegados desde el palacio de la Zarzuela, que en los últimos años no hace concesiones en relación con asuntos de esta naturaleza

Cuestión aparte son las cuentas, de las que también informa la misma plataforma, una de ellas creada por la propia doña Alicia en 1995 a nombre de la Fundación Toledana y la sociedad Toledana Equities radicadas en Panamá, que toman su nombre de la Finca familiar “La Toledana” ubicada en la provincia de Ciudad real, que actualmente explota don Pedro de Borbón-Dos Sicilias con fines agropecuarios y cinegéticos. Las otras dos cuentas, abiertas en 1980, habrían estado gestionadas por el difunto infante don Carlos, apareciendo en una de ellas él mismo como beneficiario y en la otra como persona autorizada a partir de 1996. Cuentas que, del mismo modo, también podrían haber procedido de fondos de otras dos importantes herencias percibidas por doña Alicia y por su hijo, y procedentes de la fortuna de su hermano el duque Roberto II de Parma, fallecido en 1974, y de su hermana la princesa Elisabetta de Borbón-Parma fallecida en 1983. A su 98 años por cumplir, la infanta doña Alicia, actualmente gran decana de la realeza europea, ha terminado siendo con el paso de los años la heredera total de la en otro tiempo importante fortuna familiar de su rama de los Borbones de Parma.

Ricardo Mateos