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El sufrimiento de McLaren en los circuitos ha dinamitado una estructura industrial y financiera que era sólida como una roca

Julio 4, 2017
ron dennis mclaren

Los padecimientos de la escudería McLaren en los circuitos, con los peores resultados de su historia, han desencadenado una crisis interna gigantesca. El desbarajuste es de tal calibre que hasta su creador y uno de los principales accionistas, Ron Dennis, ha salido por la puerta de atrás con más pena que gloria. El considerado por muchos mejor director de equipos de Fórmula 1 de todos los tiempos, el más longevo de todos en su cargo, y el hombre que ha sido uno de los mayores referentes en su tarea durante casi cuatro décadas ha tenido que abandonar el despacho que hizo construir a su imagen y semejanza por el arquitecto Sir Norman Foster. Ron Dennis se hizo “popular” en España tras fichar a Fernando Alonso en 2007 y condenarle, según muchos observadores, a no ganar el título de aquel año. Diversos analistas culpan al británico de haber dinamitado su temporada y la del propio equipo aquella temporada de infausto recuerdo en la que tras acumular el mayor número de victorias, perdieron ambos títulos enmarañados con graves acusaciones de espionaje contra Ferrari. Ahora, tras unos años de zozobra deportiva, con Dennis alejado del epicentro deportivo, y tras haber puesto en marcha una de las marcas de superdeportivos más exitosas de todos los tiempos, ha decidido vender su paquete accionarial, valorado en unos 300 millones de euros al resto de accionistas. Estos son su ex socio y amigo durante años, Mansour Ojjeh, que posee el 25% de las acciones y el fondo soberano del reino de Bahrein, el Mumtalakat Group, dirigido por Hamad bin Isa Al Khalifa que ostenta un 50% restante.

Las diferencias entre las partes especialmente entre Dennis y Ojjeh comenzaron cuando la Fórmula 1 se puso en el disparadero público ante apoyar o no la presencia de la categoría en el reino de Bahrein. Hace unos años la F1 acudió, dentro de su calendario programado, al emirato en mitad de fuertes disensiones internas y el descontento popular. Manifestaciones mal controladas por el gobierno local, incluso usando armas de fuego contra la población para controlar las algaradas recibieron una fuerte respuesta por parte de las autoridades y el público británico, que exigió a compañías como Vodafone, principal patrocinador de la escudería por aquel entonces, que se abstuviera de acudir a la cita. Acudieron, al igual del resto de equipos, pero se comenzó a rumiar un estado de animadversión entre los que habían sido los socios más perdurables y mejor avenidos del deporte durante décadas.

El proyecto poco maduro de Honda

Ron Dennis, en un estratégico cambio de rumbo de su equipo, decidió abandonar a su motorista Mercedes en 2014 para unir fuerzas a Honda, fabricante japonés junto al que dominó a placer a finales de los 80 y principios de los 90. Los japoneses llegaron con un proyecto muy poco maduro y un sorprendente desconocimiento de cómo funciona por dentro la Fórmula 1. Como resultado tienen que a mediados de su tercera temporada apenas acaban carreras con motores frágiles, poco potentes y aunque ambas partes lo niegan, más que rumor es alud de noticias de una más que posible separación.

La cabeza de Ron Dennis ha rodado, no ya como presidente del grupo industrial formado por el equipo de carreras, su marca de coches de calle y la filial tecnológica, sino ya incluso como accionista. Repescado en lo profesional por el ministerio de defensa británico como impulsor de nuevas tecnologías y desarrollos de futuro, Dennis no caerá en la indigencia precisamente. Según la revista Forbes su fortuna personal roza los mil millones de euros y de su salida de la empresa que creó con un puñado de mecánicos sacará una tajada de cerca de trescientos.

Iniciativa de los propios socios de McLaren

Han sido los propios socios lo que se han querido quedar con su 25% y para ello han contactado con la banca norteamericana de inversiones JP Morgan para lanzar una emisión de bonos por valor de 500 millones de dólares con idea de liquidar su parte a Dennis y poder relanzar la compañía que ahora se refunde en una sola a pesar de tener las citadas tres secciones. Existe la posibilidad de que al menos una parte de la propiedad salga a bolsa como ya hicieron en su momento Williams o Ferrari.

El equipo McLaren es la segunda formación más antigua a de la Fórmula 1, la segunda en número de títulos acumulados (17 entre los de pilotos y constructores) y a pesar de sus desdichas en los circuitos, su negocio de coches de calle es tremendamente exitoso. Fabrican deportivos desde hace siete años y llevan unas ventas acumuladas que rodean las 10.000 unidades desde que sacaron el MP4/12C, su primer modelo, curiosamente diseñado por el malagueño Frank “Curro” Stephenson. En 2016 disfrutaron de un enorme crecimiento y duplicaron sus ventas, con respecto al año anterior alcanzando las 3.286 unidades vendidas. En su plan de negocio está en llegar a 2020 con unas ventas globales de 4.500 vehículos, de los que se espera que al menos la mitad estén equipados con una planta motriz híbrida. El McLaren Group da trabajo de forma directa a 3.500 empleados y es uno de los grandes referentes tecnológicos en el Reino Unido. Obviamente en sus planes está alcanzar a los mismos que en los circuitos: Ferrari. Del acierto de sus nuevos gestores depende que lo consigan o que acaben de una forma tan desastrosa como en las carreras de las últimas temporadas. Lo que si se sabe es que sin Ron Dennis, esto será distinto.

José M. Zapico

@VirutasF1