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Lord Ashcroft dispuesto a aportar 5 millones de libras esterlinas para la adquisición de un nuevo yate para la reina de Inglaterra

El silencio real de Pilar Eyre tras su veto en Tele5 por su libro “La soledad de la reina”

Enero 29, 2012
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Hace tan solo unos días la periodista Pilar Eyre aclaraba sin ambages que el veto de Tele5 a su persona a causa de la publicación de su nuevo libro, “La soledad de la reina”, no viene de arriba, es decir, que no obedece a instrucciones de la casa real. A algunos no nos cabía duda de ello y eso, afortunadamente, no hace sino recalcar la pulcra actitud de respeto de la libertad de expresión por parte del palacio de la Zarzuela, como ya viene haciéndose patente en relación con todo cuanto se publica diariamente en relación con el caso Urdangarín.
 
Pues, a pesar de lo que algunos preferirían pensar, quizá estamos asistiendo a un buen ejemplo de libertad y de respeto de la autonomía de periodistas y escritores cuando, en estos mismos días, el gobierno de la muy civilizada Holanda ha dado definitivo carpetazo a la reapertura, que el líder del partido D66 y un grupo de historiadores solicitaban, de una nueva investigación sobre el escándalo que allá por los años 70 salpicó fuertemente a la familia real holandesa por el cobro, por parte del príncipe consorte, Bernardo de Lippe-Biesterfeld, esposo de la reina Juliana, de gruesas comisiones de la poderosa compañía norteamericana de manufactura de aviones Lockheed. Ante dichas peticiones el primer ministro holandés, Mark Rutte, ha dejado claro que el gobierno da por buenas las investigaciones que dieron el caso por cerrado en 1976.
 
¿Un nuevo yate para Isabel de Inglaterra?
 
No podemos, por tanto, más que felicitarnos por esta sabia actitud de Zarzuela, que va acompañada de una política de sobriedad cuando, también en estos días, la posible compra de un nuevo yate para la reina Isabel de Inglaterra también ha levantado cierta polvareda en el Reino Unido, pues, según algunos, el proyecto cuenta con un gran apoyo popular, mientras que otros hablan de manipulación informativa para servir a ciertos intereses que desean que el nuevo barco, que la reina aceptaría con gusto, sea finalmente adquirido.
 
Tanto ha sido así que en los últimos días el riquísimo Lord Ashcroft, de 65 años, ha manifestado su deseo de contribuir con cinco millones de libras esterlinas en la adquisición de esta nueva embarcación, que sería entregada a la reina Isabel con ocasión de su jubileo de diamante que se celebrará con todo esplendor dentro de tan solo unos meses. Parece ser que Lord Ashcroft pretende que este gesto sea el primero de la puesta en práctica de su particular plan de deshacerse de su importante fortuna antes de morir.
 
Entre tanto el gobierno de la República Portuguesa, en la persona de su presidente Anibal Cavaco Silva, ha decidido condecorar con la Orden del Mérito a la anciana infanta doña María Adelaida de Braganza, con ocasión de su centenario que se cumple en estos días, por su larga labor a favor de la defensa de las libertades y de los desfavorecidos en Portugal. El mundo de la realeza parece moverse por su necesidad de adaptarse para perpetuarse, y acaso por eso el príncipe Jean de Orleáns, duque de Vendôme y heredero de la casa real de Francia, que el pasado sábado fue padre de la princesa Antoinette, acaba de publicar una obra de carácter político titulada “PME, revitalizar Francia”, en la que presenta once proposiciones para el mantenimiento y la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas en su país.
 
El príncipe Stephan de Alemania prefiere la ira
En contraposición peor le va al príncipe Stephan de Lippe, hijo del príncipe Armin y heredero de esa casa principesca alemana, que se encuentra envuelto en una fuerte batalla legal para evitar que a su familia le sea expropiado el bosque de Teutoburg, cercano al castillo de Falkenburg y propiedad de su familia desde hace 900 años, que ahora el gobierno del estado de Westfalia pretende convertir en parque natural. La familia principesca de Lippe, muy cercanamente emparentada con la casa real holandesa, viene explotando la madera de los bosques de haya de Teutoburg y teme ahora, según afirma el propio príncipe Stephan, que su conversión en parque natural acabe con el equilibrio sostenido del lugar que su familia ha conseguido mantener hasta ahora, termine con siglos de tradición, y dañe fuertemente las finanzas familiares.
 
La batalla está servida con cientos de manifestantes a las puertas de la propiedad, pero Stephan, que años atrás contrajo un matrimonio en toda ortodoxia dinástica con la condesa María de Solms-Laubach, no piensa rendirse pues, como él mismo ha afirmado: “Me están diciendo que tengo dos opciones. Recibir una fuerte suma de dinero o sentir una fuerte ira. Yo elijo la ira”.
 
Ricardo Mateos