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EL DESPILFARRO DE LA ADMINISTRACIÓN BARREDA (I)
Presentó unas estimaciones irreales que tuvo que rectificar a lo largo del ejercicio

El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha gastó 416 millones de euros por encima de lo presupuestado en el ejercicio 2010

Junio 18, 2012

No tuvo en cuenta gastos de personal tan comunes como sustituciones de funcionarios, otros complementos, productividad  y gratificaciones

El coste en productos farmacéuticos de la red hospitalaria se presupuestó un 11% menos que el del ejercicio anterior, cerrando con un  incremento del 56% sobre el crédito inicial

Se incrementó en 15,6 millones los gastos de atención sanitaria en centros médicos privados


Jornada dramática para la economía española. Si algunos respiraban aliviados tras la victoria de Nueva Democracia en las elecciones griegas, y por tanto, de la opción que aboga por continuar en el euro, la alegría le duró poco. En concreto, lo que tardó la bolsa de empezar con una tímida subida para darse la vuelta, a la vez que la rentabilidad del bono español a 10 años subía de forma desbocada hasta llegar al 7,3%.

¿Qué significa esto? La economía española está ahora en el centro de las turbulencias financieras, debido fundamentalmente a una pérdida de credibilidad por la situación de las entidades financieras y por las medidas de ajuste que lleven a la reducción del déficit, y buena parte de estas dudas provienen de las Comunidades Autónomas.

Las peores cuentas en Castilla-La Mancha

Hace unos días, Cristóbal Montoro presentó el estado de las cuentas de las Comunidades Autónomas en el primer trimestre, con un resultado global de equilibrio, pero comportándose de forma muy desigual. Ocho Autonomías, Andalucía, Canarias, Cantabria, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia y Navarra cerraron con superávit, Valencia lo hizo con las cuentas cuadradas, mientras que, Aragón, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, La Rioja y País Vasco lo hicieron con déficit. De todas estás, la peor de todas fue Castilla-La Mancha, que registró en el primer trimestre de 2012 un déficit del 0,59%.

Con estás perspectivas, María Dolores de Cospedal tiene un reto muy complicado, y es que el punto de partida era uno de los peores de todas las Comunidades Autónomas, un déficit del 7,3% en 2011 sobre el Producto Interior Bruto. Un año después de las elecciones autonómicas siguen apareciendo nuevos gastos y sorpresas en modo de auditorías. Una de ellas es la de una de las partidas más importantes, la de la Sanidad, que cerró el año 2010 con unas desviaciones de más de 416 millones sobre lo presupuestado.

Cuadrar los presupuestos con gastos irreales

Desde el año 2011, la sanidad manchega es gestionada por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Organismo Autónomo adscrito a la Consejería de Sanidad, con personalidad jurídica propia. En esta década, sus gastos no han hecho más que crecer especialmente la partida de personal, que supone actualmente el 45% del total de gasto.

Frente a esto, la Junta de José María Barreda planteó unos presupuestos para el 2010 que reflejaban una contención del gasto, el problema es que se hizo eliminando partidas o reflejando reducciones respecto al 2009 que eran irreales, y no en una reducción real, por lo  que al final se plasmaron en una modificación presupuestaria que supuso un 15% más de lo estimado.

Por ejemplo, en personal se gastaron 1.577 millones de euros,  337 millones o un  27% más. La razón es muy simple, por un lado se estimaron bajadas respecto al 2009 que no se cumplieron, como en las retribuciones básicas de altos cargos, que se presupuestaron un 12% por debajo del gasto resultante en el ejercicio 2009, cuando se cerró  un 7% más que los créditos iniciales. Más chocante es el gasto correspondiente a la cuota patronal a la Seguridad Social, calificado como crédito ampliable, se presupuestó  191 millones de euros, cuando el gasto en 2009 fue de 244 millones y el real  2010 fue de 251 millones. Pero lo peor, fue no incluir conceptos como sustituciones de funcionarios, otros complementos, productividad y gratificaciones. Sobre el papel, cero euros, la realidad, muchos millones.

Pero estas desviaciones no fueron exclusivas de los salarios. En gastos en bienes corrientes se incrementaron otros 29 millones, de los que 14 correspondieron a materiales y suministros, especialmente en medicamentos hospitalarios que se estimó un 11% menos cuando el coste final fue un 56% superior, pero también destinó otros 15,6 millones de más a la atención sanitaria en centros médicos privados. Y es que mientras Castilla-La Mancha estimó que sólo se destinarán 1,9 millones de euros a gastos en otros centros privados, un 91% menos, al final la desviación fue de un 957%. Errores en los presupuestos, gastos que suben y en definitiva unas cuentas que no cuadran y que suponen un problema para una región a la deriva.