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BIOGRAFÍA INÉDITA DE ENCARNA SÁNCHEZ (VIII)
"Sábado día 3 de julio...visita a Sor Angela de la Cruz" (anotación en su agenda: salir a primera hora a Sevilla)

¡¡El robo de los 43 millones fue una mentira de Encarna!!

Junio 4, 2008

Siguiendo con el adelanto de lo que será el libro inédito sobre la biografía de la periodista Encarna Sánchez, extraconfidencial.com les ofrece un nuevo capítulo del mismo. Lo que les vamos a contar va a aclarar de una vez para siempre la verdad de una historia que jamás debió ocurrir. Nos referimos naturalmente al robo de los 43 millones de las antiguas pesetas.

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3 de julio de 1993.- Desaparecen 43 millones de la casa de Encarna Sánchez. La locutora denunció el robo de esa cantidad que según ella guardaba en su casa, no en el interior de cualquiera de las tres cajas fuertes, sino en uno de sus armarios y sin cerrar con llave.
¿Cómo es posible que nadie, ni policías, ni la juez del Juzgado nº 5 de Alcobendas, ni los periodistas que cubrieron la noticia, se percataran de que el día 3 de julio, sábado, como todos los veranos, los bancos están cerrados. ¿Cómo pudo Encarna Sánchez sacar el dinero del Banco?
El día 3 de julio de 1993, , chófer de la locutora, la recogió a primera hora de la mañana en su domicilio. A las 8:30 horas llegaron a la estación de Atocha para coger el tren que la llevaría a Sevilla, dónde visitaría a la Hermandad de Sor Angela de la Cruz, de la que era benefactora. ¿Llevaba Encarna como hacía siempre en su enorme bolso un valioso regalo para las hermanas?
En un principio, Encarna Sánchez sospechaba que el autor del robo podía ser alguna de las tres personas que tenía empleadas en el servicio doméstico. La locutora compareció dos veces en el Juzgado para declarar en relación al robo. En un primer lugar acusó a su chófer Carlos Rodríguez de ser el autor material del robo, por lo que fue detenido por la Policía.

Las mentiras de Encarna Sánchez

A Encarna Sánchez, no le importaba que fuera a la cárcel una persona inocente, pero tampoco parecía importarles al resto del servicio que sabía con exactitud lo ocurrido la mañana del Sábado 3 de julio de 1993 (salida de la locutora para Sevilla a las 8 horas, destino a Atocha). Era tanto el miedo que se le tenía a Encarna que ninguno se atrevió a desmentir las acusaciones que sobre el chófer se vertieron.
En la lujosa casa de Encarna Sánchez existían tres cajas fuertes dos en el piso superior en dos de las habitaciones, y otra que era una habitación entera brindada en el garaje ¿Por qué guardar tres bolsas en un armario con las puertas abiertas conteniendo una 33 millones que aseguraba haber sacado ese día del banco, 7 millones que guardaba a una amiga, y 3 millones para gastos cotidianos de la casa?
Lo triste de esta historia es que pasados tantos años, la verdad de los hechos lo sabían todos. Además de la propia Encarna, Pilar Gómez DomingoLa tita”, e Inmaculada Liriano. Estas lo confesaron en las entrevistas que mantuve con ellas:”Carlos ése día no llegó a entrar en la casa”.

La verdad de los sucedido el de julio de 1993

Carlos Rodríguez, el chófer, le acompañó al banco a retirar los supuestos 33 millones de pesetas el día 1 de julio, jueves. Para Carlos ése día se produjo algo que jamás antes había sucedido. Siempre que acudía al banco era él quién cogía las bolsas, pero aquella mañana Encarna decidió hacer las cosas de otro modo. No le dejó ni tan siquiera acercarse a la bolsa. “Quédate quieto, ya las pondrá él”, refiriéndose al empleado del banco. Después, una vez en el coche, depositó la bolsa en el asiento trasero, cuando siempre que las recogía el chófer la bolsa iba con él en el asiento delantero. Carlos ni llegó a tocar la bolsa, por lo que le fue imposible saber por su peso lo que contenía -quizás era esa la intención de la locutora-. Fue muy sospechosa la actuación de Encarna ése día, jamás había actuado así.
Más tarde llegaron a la casa. La locutora cogió la bolsa, entró en la casa y dejó en ella el dinero. Inmediatamente salió, se subió al coche y Carlos la llevó a la COPE. Encarna le dejó encargado, como hacía siempre, las tareas que debía realizar aquella jornada: limpiar, ayudar a los jardineros y dar brillo a los coches. Empleado para todo.
El sábado día 3 de julio, una vez llevada a la locutora a la estación de Atocha, 8:30 horas, se dirigió de nuevo a la casa dónde cogió el coche utilitario y acompañó a Inmaculada Liriano, sirvienta de la casa, a la compra. De regreso a la casa Carlos se marchó a la suya, según Inmaculada.
Ese mismo día tuvo que ir a buscar a Encarna de nuevo a la estación de Atocha, porque regresaba de Sevilla. “La Señora llegó a La Moraleja sobre las 22 horas y Carlos ni tan siquiera entró más allá del jardín. Dejó las llaves a través de la ventana de la cocina y se marchó de nuevo a su domicilio”, declaró Inmaculada Liriano.

Un cabeza de turco

No se puede comprender cómo el instructor de la denuncia en la Comisaría de Alcobendas, el Comisario Jefe de la misma – amigo de la locutora- que tuvo que abandonar un día de sus vacaciones no se diera cuenta de que el sábado 3 de julio los bancos estaban cerrados. Y ese día a las 8:30 horas Encarna cogió el tren en Atocha. El 1 de Julio fue la fecha en que Encarna sacó el dinero. ¿Se tomó declaración al director de la entidad? ¿Por qué no se tomaron declaraciones al servicio de la casa?
¿Por qué no se comprobaron las declaraciones de Carlos y la visita de Encarna a Sevilla? Si se lee la denuncia de Encarna, ella declaró que sobre las 10 de la mañana dejó tres bolsas en el armario de la casa. ¿Era una bolsa, eran las 8:30 horas?
Son interminables los errores voluntarios y admisibles que se cometieron en esa investigación. Y aún es más, lo más grave fueron las actuaciones del Juzgado número cinco de Alcobendas, que tampoco se percibió de las declaraciones de Encarna en las que declaró que fueron 43 millones los que ella retiró del Banco. Peor chapuza imposible. Quienes debieron ser detenidos en esta operación fueron la propia Encarna, el director de la entidad bancaria y todo el servicio de la locutora. Unos por mentirosos, otros por cobardes, y el director del Banco de Comercio de la calle Padre Damián, por falsificación de un reintegro que jamás se produjo.

La mujer de Carlos suplicó hablar con Encarna

Mientras todo eso ocurría, la esposa de Carlos, Yolanda, intentó ponerse en contacto con Encarna , pero la locutora no quiso. Al mismo tiempo, Carlos intentó que sus compañeros dijeran la verdad a la Policía, pero todo fue inútil. La respuesta fue que “la señora nos tiene prohibido hablar con vosotros”, incluso Yolanda fue a ver a Encarna a la COPE. María Navarro le dijo que Encarna no quería hablar con ella.
Carlos Vila fue el abogado que se hizo cargo de la defensa del chófer de Encarna. En un principio se negó a ello al saber que estaba de por medio la popular locutora, pero al final se hizo cargo de la defensa. Carlos Villa llegó a confesarle en una ocasión que Encarna Sánchez le dijo que “todo tiene un precio” ¿Qué quiso insinuar Encarna con esa frase? Más tarde, el abogado confesó a Carlos que la intención fue sobornarle para que no se hiciera cargo de la defensa.
Los teléfonos de la casa de Carlos Rodríguez estuvieron pinchados una temporada. El estuvo presentándose los días 15 y 30 de cada mes durante tres años en el Juzgado, hasta que se le eximió de esa obligación, porque la demandante había fallecido.
Pilar Gómez DomingoLa Tita”, después de más de 10 años, fue localizada en Barcelona, donde declaró de forma minuciosa los hechos que realmente ocurrieron en la casa de Encarna Sánchez, el día del robo y quienes fueron sus autores.

Julio Fernandez