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El “rey” de la seguridad, Miguel Ángel Ramírez, presidente de la U. D. Las Palmas contra las cuerdas: la petición contra su Convenio en Marsegur alcanza el objetivo de firmas (1.765), y nueva manifestación de protesta (y III)

Septiembre 29, 2017

La concentración está motivada por “la gravísima situación que sufren los vigilantes de seguridad de la empresa que trabajan en las instalaciones del Ministerio de Defensa, con bajadas de salario de alrededor del 40%, impagos repetidos y total indefensión contra este tipo de situaciones”.

miguel angel ramirez

Hace aproximadamente 10 años nacía change.org, una plataforma destinada a recoger las quejas y lamentos del creciente porcentaje de población que sufre día a día las injusticias de un mundo caótico y desordenado, y lo que es más importante, escuchar a esas personas y hacer de repetidor para que su voz llegue a todo el mundo.  Las peticiones de carácter cívico, reformista, social y en general reivindicativo que alberga en su interior para conseguir el cumplimiento de los derechos humanos han hecho a esta herramienta archiconocida allende los mares. Todo comenzó, como decíamos, en 2007 gracias a la idea de su creador, Ben Rattray, y un puñado de socios americanos. Hoy, gracias a este medio, muchas de las peticiones sociales a las que les ha dado soporte han concluido exitosamente.

Hace apenas dos meses,  esta organización albergaba una nueva demanda dirigida a la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, que titulaba: “Que el Ministerio de Defensa cancele el contrato a Marsegur”. Extraconfidencial.com, en ediciones pasadas, ya alertaba del gran problema existente con las compañías de vigilancia y seguridad low cost que son propiedad del magnate canario y presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez. Marsegur es una de estas empresas y su Convenio Colectivo ha sido declarado nulo en varias ocasiones por la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Las razones de esta negación ya fueron esgrimidas en este medio: “Marsegur no respeta ni la legitimación de la representación de los trabajadores, ni la constitución de la comisión negociadora, ni la tramitación, aplicación e interpretación de los acuerdos entre empresa y trabajadores”.

Una denuncia demoledora

Perfectamente expuesto queda en la demanda plasmada en change.org que reproducimos ad pédem litterae: “El contrato de seguridad que el Ministerio de Defensa adjudicó a la empresa Marsegur, desde su inicio ha estado en una situación complicada, en primer lugar fue impugnado, se presentaron al Ministerio las firmas de los vigilantes de seguridad que trabajan en los diferentes centros exponiendo el riesgo laboral y salarial, pero finalmente fue adjudicado. En primer lugar se realizó de una manera muy inestable, sin la entrega del material, vestuario y dotación reglamentaria, se practicó una cesión de armas, munición y armeros de una manera precipitada e inusual, aunque aparentemente legal, no obstante en dos meses dicha empresa no ha sido capaz de formalizar dicha cesión y se ha vuelto a prorrogar. En estos dos meses no sólo se ha puesto en entredicho la capacidad operativa de la empresa ya que los descubiertos en diferentes servicios son habituales, sino que supuestamente se han clausurado armeros, se han concedido licencias de armas de manera poco ortodoxa, propuestas de sanción de la Unidad De Seguridad privada de la Policía Nacional, no se han realizado en tiempo y forma los ejercicios de tiro obligatorios, todo ello en el estado de Alerta 4 en que nos encontramos, siendo un riesgo enorme y gratuito. Pero es que además no existen Planes de Riesgos Laborales, de Riesgos Específicos de Los Centros ni Órdenes de Puesto, en algunos centros no están disponibles ni los vehículos ni la formación en materia terrorista o  en nuevas tecnologías. En último lugar pero igual de grave, los salarios de los más de 500 mujeres y hombres que prestan su servicio para el Ministerio se han visto mermados en más de un 40% de un mes para otro y sus bases de cotización se han reducido en casi un 50%”.

Tras dos meses con la petición activada, se ha alcanzado ya el objetivo de superar las 1.700 firmas, alcanzando las 1.765 por lo que en la página advierten que “creemos que es el momento de llevárselas a la Sra. Ministra”.  Parece que esta no es la única acción de denuncia de la situación vivida por los trabajadores de Marsegur que se ha puesto en marcha en las últimas horas. Desde el grupo “Vigilantes de Seguridad Unidos. Honor y Dignidad” convocaron el pasado 13 de septiembre una concentración de vigilantes de seguridad en la Dirección de Acuartelamientos del Ministerio de Defensa (DIACU).

Según la convocatoria, esta concentración fue convocada a solicitud de los vigilantes de seguridad que trabajan para el Ministerio de Defensa por el sindicato Unión Independiente de Trabajadores (UIT), con la adhesión a la convocatoria de la Asociación Nacional de Vigilantes de Defensa (ANVIDEF) y el Sindicato Libre de Seguridad, Sindicato de Trabajadores de Seguridad y Servicios y Alternativa Sindical, hasta el momento.

Mañana, manifestación por la dignificación del sector

Dice la misiva que la citada concentración está motivada por “la gravísima situación que sufren los vigilantes de seguridad -casi 600 trabajadores-, de la empresa Marsegur Seguridad que trabajan en las instalaciones del Ministerio de Defensa, con bajadas de salario de alrededor del 40%, impagos repetidos y total indefensión contra este tipo de situaciones”, como bien adelantamos con anterioridad. Esta reivindicación no será la primera ni la última ya que mañana 27 de septiembre, se realizará una gran manifestación en Madrid de vigilantes de seguridad por la dignificación del sector y para pedir a los sindicatos mayoritarios la convocatoria de una huelga sectorial de seguridad privada.

Parece que las polémicas acciones que ha emprendido Miguel Ángel Ramírez desde su asiento de rey de la seguridad en las Islas Canarias podrían tener graves consecuencias en toda la península debido al efecto dominó de una mala praxis que se ha ido propagando y contaminando el buen hacer de las empresas españolas en la vigilancia, asentando firmemente el nuevo concepto de compañías low cost. Hay cosas en las que no se debe escatimar y una de ellas es la seguridad de nuestra Nación y nuestra población. Miguel Ángel Ramírez parece haber esquivado por ahora los envites de la Justicia y de la presión social, pero los ciudadanos están cogiendo fuerzas para elevar su voz más alto que nunca. ¿Será el fin de la seguridad privada de serie B? ¿Pagarán al fin los culpables por sus corruptelas? ¿Serán restituidos los derechos de los trabajadores?

Doinel Castro