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El hermano de la reina doña Sofía ha percibido 9,8 millones de libras esterlinas

El rey Constantino de Grecia vende definitivamente su casa de Londres

Noviembre 17, 2013

La princesa Theodora, que intenta abrirse paso con escaso éxito en el glamoroso mundo del cine de Hollywood, ha podido reencontrarse en estos días con su primo hermano el príncipe de Asturias en Beverly Hills

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En estos días se celebra el 150 aniversario de la dinastía que desde 1863 reina en esa vieja monarquía que es la danesa: la casa de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg. Esa misma dinastía que ese mismo año también comenzó a reinar en Grecia, pues no olvidemos que la reina doña Sofía fue, hasta su matrimonio en 1962, princesa no sólo de Grecia sino también de Dinamarca con eventuales derechos de sucesión a esa corona.

Las celebraciones ya han comenzado en Copenhague, donde el pintor Thomas Kluge ha realizado un interesante e inquietante retrato de la familia real (muy criticado en numerosos foros), presidido por la imagen del pequeño príncipe Christian, nieto de la reina Margarita II y futuro príncipe heredero. Un retrato que pretende rememorar a aquel otro de Tuxen que más de cien años atrás pretendió retratar a todos los descendientes de aquel rey Christian IX, el primero de esta dinastía, que fue popularmente conocido como “el abuelo de Europa”.

De Londres a su Grecia natal

Sincrónicamente, ese descendiente de aquel rey, que es el actual ex rey Constantino II de Grecia (no le gusta que le apelliden “Glücksburg”, sino “Grecia”), acaba de vender finalmente su mansión londinense en una transacción cerrada el pasado 15 de agosto por la cual ha percibido la suma de 9.800.000 de libras esterlinas. Una decisión que ratifica la voluntad del hermano de doña Sofía de querer establecerse de forma definitiva en su Grecia natal, donde parece que ya posee casa propia en la lujosa localidad turística de Porto Helli.

Atrás quedan sus casi 40 años de residencia en Inglaterra bajo las generosas y protectoras alas de sus primos y grandes amigos los Windsor, tras su afincamiento en Gran Bretaña en 1974 cuando siete años después del golpe de los coroneles la monarquía quedó finalmente abolida en Grecia y se decidió a adquirir esta bella mansión situada en el 4 de Linnell Drive, en el elegante barrio londinense de Hampstead. Constantino II continúa, sin embargo, manteniendo su despacho oficial en Grosvenor Square, a muy escasa distancia de la Embajada griega en Londres, del que se ocupa su primogénito el príncipe Pablo pues su segundo hijo, Nicolás, acaba de establecerse definitivamente en Atenas.

Encuentro en Beverly Hills entre el príncipe Felipe y su prima la `princesa Theodora

Y ya es historia también aquellos años de continuada presencia de la familia real griega en España, a donde ya solamente viaja en solitario la reina Ana María que con frecuencia pasa temporadas en Lanzarote para acompañar allí a su hija la princesa Alexia a cuyas hijas acude a recoger a su colegio de Puerto del Carmen como otra abuela cualquiera. Mientras su hija menor, la princesa Theodora, que intenta abrirse paso con escaso éxito en el glamoroso mundo del cine de Hollywood, ha podido reencontrarse en estos días con su primo hermano el príncipe de Asturias pues fue una de las invitadas de la cena de gala que el embajador de los Estados Unidos en España ofreció el jueves pasado en su mansión de Beverly Hills. Una cena a la que también acudió Alexandra Miller, divorciada del príncipe Alexander de Fürstenberg y cuñada del príncipe Pablo de Grecia.

Allí brillaron don Felipe y doña Letizia, cuyo viaje por tierras norteamericanas parece estar generando los buenos frutos que de él se esperaba, pues como nos declaraba desde Monterrey un miembro del gabinete de prensa del palacio de la Zarzuela destacado allí horas antes de la llegada de los príncipes a aquellos parajes: “Aquí el interés que se percibe es enorme. Todo es muy bonito, muy interesante, y ellos lo hacen siempre muy bien”.

Herederos de viaje por el mundo

Pero los príncipes de Asturias no son los únicos que comienzan a prodigarse en viajes por distintos lugares del mundo. Los herederos de Dinamarca, Federico y Mary, acaban de regresar de un exitoso viaje a Méjico; la princesa heredera Victoria de Suecia y su esposo han pasado unos días de visita en Inglaterra; los príncipes Félix y Claire de Luxemburgo están de viaje por el Japón; la princesa Marie de Dinamarca se ha desplazado a París para un acto de la UNESCO; el príncipe Harry de Gran Bretaña se prepara para salir en una expedición al Polo Sur en una misión caritativa, y su padre el príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles continúan con su largo viaje por la India y Sri Lanka asistiendo a todo tipo de ceremonias, muchas de ellas de enorme interés para Charles cuyo interés por las religiones del mundo (que comparte con la reina doña Sofía y con su hermana la princesa Irene), es notable y que ha podido encontrarse con personalidades como el gurú Swami Chitananda con quien compartió un multitudinario ceremonial religioso en el Ashram Parmarth Niketan a orillas del Ganges en la ciudad santa de Rishikesh.

Entre tanto son muchos los príncipes católicos (entre ellos algunos primos de don Juan Carlos), que se preparan para asistir en enero en Roma a la próxima beatificación de la “Regina Santa”, la reina María Cristina de las Dos Sicilias, que ya fue declarada “venerable” a fines del siglo XIX.

Ricardo Mateos