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El “regalo” artístico envenenado del multimillonario polémico y ex convicto Roberto Polo al presidente Emilio García-Page: Una Colección de 7.000 obras de arte para Castilla-La Mancha

Septiembre 20, 2017
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Desde 2016, un runrún recorría el mundillo artístico-industrial español: el ciudadano norteamericano Roberto Polo, de origen cubano (La Habana, 1950) y ancestros gallegos, había decidido que su importante Colección de pintura y objetos artísticos -más de 7.000 piezas desde 1890 hasta hoy, especialmente de vanguardias centroeuropeas-, tuviera sede estable en España.

Málaga y dos capitales de Castilla-La ManchaToledo y Cuenca-, y, al parecer, otra más que no se ha revelado, eran las ciudades inicialmente escogidas por este mecenas de pasado no exento de polémica para iniciar las negociaciones. Málaga, no obstante su apuesta por el turismo cultural y museístico, se autoexcluyó en seguida, aparentemente por no disponer de espacio para albergar tan extensa Colección. Finalmente, el pasado 4 de julio, el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, y el propietario de la Colección anunciaron lo que calificaron de “bombazo” en la capital de la Comunidad Autónoma: Castilla-La Mancha era la elegida para albergar la Colección de Polo en sendos espacios museísticos de las citadas ciudades, el Palacio de Santa Fe en Toledo y el Archivo Provincial de Cuenca.

El “bombazo” era, no obstante, de alcance bastante limitado: el compromiso del multimillonario cubano se restringe de momento a depositar unas 500 piezas en ambos espacios y a mantenerlas durante un periodo de, al menos, 15 años. Sí ha hablado de la posibilidad de regalar obras más adelante, pero sin precisar cuántas y haciéndolo depender del resultado de esta primera fase. Según Polo, nunca dona al inicio: “Dono una vez que veo que el Gobierno en cuestión se preocupa de las cosas cedidas. Así ha sido en todas las donaciones que he hecho”. Y lo cierto es que ha hecho muchas: los Museos Victoria and Albert de Londres, Louvre de París, Metropolitano de Nueva York, Nelson-Atkins de Kansas City, Musées Royaux d’Art et d’Histoire de Bélgica…, tienen obras suyas ya en propiedad.

¿Quién es Roberto Polo?

Roberto Polo (La Habana, 1951), es un sujeto proteico, muy conocido en el mundo del Arte: él mismo artista fugaz, ha desempeñado una infinidad de destinos siempre en el mismo campo: historiador y teórico, coleccionista compulsivo, marchante, mecenas y, sobre todo, asesor y negociante en transacciones artísticas.

En los años 70 del pasado siglo, Polo creó el departamento de Inversiones en Arte en el Citibank (New York), el primero en su género en el dominio bancario, y en 1980 se estableció por su cuenta como consejero y asesor en inversiones en arte y en piedras preciosas. En este periodo, formó sus valiosas Colecciones de Arte y Diseño franceses de los siglos XVIII al XX, así como de piedras preciosas, colecciones calificadas como “antológicas” por los medios especializados. Accionista de la casa de subastas Sotheby’s, en 1988, la República Francesa le otorgó la medalla de Comendador de la Orden de las Artes y las Letras por sus notables contribuciones a la Cultura y al arte franceses; el Museo del Louvre le nombró Gran Mecenas y el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, patrono. Su empresa, Private Asset Management Group Inc., iba viento en popa; recibía fondos de particulares, muchos sudamericanos, que invertía en obras de arte y piedras preciosas y que luego vendía obteniendo saneadas ganancias para sus clientes y para él mismo. Pero no todo era transparente en el negocio de Polo…

De repente, los días de rosas se vinieron abajo. Casado con Rosa Suro, sobrina del ex presidente de la república Dominicana Antonio Guzmán, la pareja era admirada y frecuentaba los altos salones norteamericanos y europeos y crecía su capital y su fama: lo llamaban “The Eye”, El Ojo, por su vista para los negocios artísticos. Hasta que en 1988, dos clientes le acusaron desde México de “gestión desleal, falsedad en los documentos y destrucción de otros, abuso de confianza y estafa”, reclamándole 120 millones de dólares. La demanda se formalizó en Ginebra, sede de la empresa de Polo, y los Tribunales suizos pidieron, primero a Italia y luego a Estados Unidos, donde residía Polo y estaba naturalizado, la extradición del acusado.

De niño bonito a presidiario

De niño bonito de la alta sociedad, Polo pasó a ser vecino del condenado ex presidente de Panamá Manuel Noriega en el Metropolitan Correction Centre de Miami. Durante cinco años logró evitar, si no la cárcel, la extradición. Detenido en Italia por orden del Juez instructor suizo, consiguió refugiarse en un Hospital penitenciario durante nueve meses, aquejado de “depresión” –incluyendo un intento de suicidio mediante ingesta de blanqueador para la ropa–. Consiguió la libertad provisional hasta que se viera su causa de extradición a Suiza y, aprovechando la circunstancia, huyó a Atenas desde donde, con ayuda de la Embajada norteamericana, fue repatriado a los EE. UU.

Sus abogados habían conseguido un acuerdo para que recuperaran su dinero los millonarios denunciantes –uno, el español Pablo Aramburuzabala, de la familia propietaria de la cerveza Corona, y el otro, Emilio Martínez-Manatou, un político mexicano corrupto ligado por la prensa mexicana al narcotráfico, que había sido secretario de Sanidad y candidato a la presidencia de México–, interesados al ser turbio el origen de sus fortunas, presumiblemente exportadas ilegalmente. Pero la causa penal instruida en Suiza siguió adelante. Detenido en Miami, una inmensa campaña en favor de su no extradición (más de 100.000 firmas, con nombres sonoros del arte y del espectáculo y de ambas cámaras legislativas). No obstante, la Justicia norteamericana lo extraditó y fue encarcelado en Suiza. Dos años después, fue juzgado en Ginebra.

Mientras, Polo tuvo que vender su fabulosa Colección de cuadros y la no menos valiosa de piedras preciosas para eliminar a sus acusadores del proceso. Su esposa también rompió con él; Polo la acusa de haberse llevado “millones de dólares que no me pertenecían” y de hacer creer a los mexicanos que colaboraba con ellos contra su marido para engañar tanto a unos como al otro y desaparecer con un sustancioso botín. Eso cuenta Polo, pero nadie emprendió acciones legales contra Rosa Suro. El jurado suizo lo consideró culpable de 13 cargos de abuso de confianza en 1995 y lo condenó a cinco años de prisión, pero al haber pasado en la cárcel más de dos tercios de la pena, 44 meses en total, de acuerdo con la legislación penal suiza, el Tribunal lo puso en libertad.

El renacer de las cenizas

Pero, incansable, Polo se reinventó a sí mismo rápidamente y recuperó a aquellos clientes que creían en su inocencia y habían declarado a su favor en los Tribunales. Uno de ellos financió la apertura de su Galerie Historismus, una elitista tienda de antigüedades parisina sólo visitable mediante cita previa, en la que, por ejemplo, vendió un salón de inspiración japonesista firmado por Emile Reiber, finales del siglo XIX, por tres millones y medio de dólares… En 2010 compró en una subasta en Bélgica un lienzo del puntillista francés Henri-Edmond Cross, sin identificar, por 20.000 dólares, revendido por más de cinco millones.

Recobrada su antigua fama. Abrió en Bruselas la Galería Roberto Polo Gallery, especializada en muebles y diseños de arquitectos y diseñadores de principios del siglo XX, de Gerrit Rietveld a Jean-Michel Frank y los miembros de la Bauhaus, todo lo cual se revelaba como apuestas seguras de revalorización en los años siguientes al interés del experto Polo… El año pasado subastó en Sotheby’s cerca de 200 obras escogidas de su Colección de muebles y diseños, por las que obtuvo más de dos millones de libras esterlinas. En estos años, rehízo una abundante Colección de objetos artísticos y pintura abstracta belga y centroeuropea, al tiempo que volvía a hacer importantes donaciones a diversos Museos.

Esta nueva Colección es la que es objeto de deseo de las autoridades de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha presidida por Emiliano García Page.

Polo en España

Roberto Polo era un perfecto desconocido en España salvo para un puñado de expertos en el mundo del Arte y otro reducido de adinerados clientes de este mercado. Su recepción estuvo cuidadosamente planificada: en junio de 2016 recibió, en compañía de potentes Fundaciones empresariales, el I Premio Capital Arte al Mecenazgo Internacional, otorgado por la revista Capital Arte. A tiempo, el citado medio no pudo convocar la segunda edición porque dejó de publicarse al entrar en concurso de acreedores su empresa editora, el Grupo Gestiona, propietario además de las revistas Capital, Subastas Siglo XXI y Qué!, así como Diario Financiero y Gestiona radio. Sorprendió que tan ilustre desconocido reivindicara sus raíces gallegas, y los méritos artísticos históricos de este país, para explicar su decisión de que sus valiosas colecciones encontraran en España su sede estable.

Roberto Polo grace jones 80
Roberto Polo con Grace Jones en los años 80

Accedió a los grandes medios para contar sus planes de la mano de la crítica de Arte y Conservadora de Museos Bárbara Rose, norteamericana, y de Rafael Sierra, director de Capital Arte, ambos relacionados con asuntos turbios: la venta de obras de arte propiedad del mafioso chino Gao Ping al IVAM valenciano, el intento del hijo de Aznar de la venta del fondo Gerardo Rueda a Caja Madrid

Planes de grandeza los de Polo, que pretende ocupar espacios expositivos privilegiados de Castilla-La Mancha, como parte del Museo de Santa Cruz de Toledo, joya de la corona de los Museos de la Comunidad. Concretamente, “The Eye” ha puesto el ojo en el Convento de Santa Fe, anexo a Santa Cruz y dependiente de éste, que alberga una obra de arte tan poco conocida como esplendorosa: el Oratorio de Al-Mamun, la llamada Capilla de Belén, Palacio taifa sobre el que se levantó el Convento. Aparentemente, según sus declaraciones en prensa, no desea a cambio más que “una vivienda anexa al Museo, como cualquier conservador”, pero no son más que palabras, pues no habiéndose firmado el Convenio regulador del acuerdo, todo está aún en el aire. De momento, todo es declaración de intenciones…

Entre otros muchos extremos inciertos, el contenido de los espacios toledano y conquense. Expertos que han estudiado la lista de autores y obras de la Colección Polo creen que no llegarán a 500 las obras notables de las 7.000 que la componen. Además de las contrapartidas que se establezcan a la hora de redactar el Convenio, habrá que evaluar cuántas de esas obras maestras integran finalmente el depósito previsto. Ello determinará la importancia de la operación y el interés del esfuerzo por conseguirlas.