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El que canta el mal estampa

Septiembre 26, 2013

Sé que están mojando a estas horas mis galletas chiquitín en la leche mientras desayunan y leen esta crónica. ¡Traguen! y canten conmigo ese clásico de Manolo y Ramón:”¡el final del verano llegó y tu partirás…!”. ¡Bravo!, lo han hecho muy bien, pero paren, que ya va a llover bastante durante el fin de semana. El primero de un otoño que se va a comportar como tal. Se acabaron los más de 30 grados a orillas del Cantábrico, donde las temperaturas vuelven a su ser y bajan hasta 10 grados de golpe, en San Sebastián, donde han disfrutado de una semana de cine, también en el tiempo.

Pero la principal novedad va a estar en la llegada de la anunciada borrasca, que nos va a atravesar de lleno y va a obligar a sacar el paraguas en toda España. Aunque bien es cierto, que en el mediterráneo y sobre todo en Baleares, se mojarán menos. Se activan los avisos amarillos por fuertes lluvias en el oeste de la península. Lloverá con especial intensidad en tres focos, sur de Galicia e interior de Asturias, aderezada por fuertes vientos que vienen de Portugal. Sur de Salamanca, Ávila y norte de Cáceres Y caerá con ganas en el suroeste, Andalucía occidental, costas de Huelva y Cádiz, también en Sevilla.

El sábado 28 de septiembre, será el día de mayores precipitaciones, que se extenderán por el tercio norte hacia el alto Ebro, y por el sur arrecia el agua en la serranía de Ronda, Málaga, chubasco muy intensos en el estrecho. Las precipitaciones irán perdiendo fuelle el domingo y se irán desplazando hacia el levante. Y con el ¡BORRASCÓN! siempre viene asociada un descalabro de las temperaturas. Por el norte en Asturias, pasan de los 15 grados por los pelos.  Madrid, se despide de los 30 grados para llegar con dificultad a los 20 de máxima, en el Guadalquivir, no lo notarán tanto, pero se dejan entre 6 y 8 grados menos, con este “brusco” pero esperado cambio de tiempo. Si me piden un consejo Murcia y Valencia, serán los destinos mejor parados, y los que más se acercan a la treintena. Y no olviden nunca.

Siempre valdrá la pena cantar y bailar para espantar las penas.