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El Foro de Álvarez-Cascos se ha quejado en repetidas ocasiones de la situación actual

El PSOE de Ribera de Arriba destina 50.000 euros para la interpretación de un hórreo, en plena crisis demográfica y rural

Abril 21, 2014
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El Ayuntamiento asturiano de Ribera de Arriba atraviesa una situación de hostilidad entre sus grupos políticos. El PSOE, en el que la ciudad depositó su confianza para gobernar la ciudad desde 1987 con José Ramón García Saiz, ha encontrado en la oposición a la más férrea de sus némesis. El motivo de la discordia ha sido una revista editada por la alcaldía en la que se enumeran las actuaciones llevadas por los socialistas en el concejo asturiano. El primero en echar leña al fuego ha sido el portavoz de la junta promotora de Foro de Ribera, Borja Fernández, quien ha acusado al PSOE de “dar rienda suelta a la imaginación y dibujar un municipio irreal”.

El Foro –“un movimiento de ciudadanos libres y consiguientemente críticos, que se rebela contra la condición de súbditos en la que han estabulado a los asturianos los omnipotentes aparatos de los partidos” como ellos mismos se definen-, está presidido por el ex ministro y ex vicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez-Cascos. Desde su junta de Ribera ha asegurado que “el municipio está abocado a una situación de colapso social y económica”.

Un procedimiento negociado sin publicidad

De hecho en lugar de apuntar hacia los campos más necesitados, que son muchos de los que reclama Foro, el consistorio de Ribera de Arriba destina grandes aportes económicos a cometidos cuestionables y de dudosa priorización. El pasado 4 de abril del presente curso, la Administración Local de la alcaldía de Ribera adjudicaba el contrato que regirá el “servicio de gestión del Centro de Interpretación del hórreo de Bueño“ por un total cercano a los 50.000 euros (48.180 euros).  Una cantidad que va destinada a explicar las diferentes tipologías de una construcción destinada a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y no a otros gastos que si parecen más importantes.

El beneficiario es el particular Roberto Álvarez Espinedo, por ser la oferta “más ventajosa económicamente”, a pesar de que el proceso de licitación se haya hecho por detrás de la mesa de contratación con un procedimiento negociado sin publicidad.

Está claro que la rehabilitación de los bienes patrimoniales es fundamental para el progreso de la sociedad y el cuidado de la memoria histórica, pero cuando la situación requiere de “actuaciones urgentes” en campos como la demografía, el desarrollo rural o la vivienda, esta línea de actuación puede ser malinterpretada.