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El protocolo anticontaminación de Manuela Carmena de nuevo en entredicho: París limita el tránsito de vehículos por lo que contaminan y no aleatoriamente según la matrícula sea par o impar

Enero 26, 2017
carmena-sabanes

Hace menos de un año, el Boletín Oficial del Estado publicaba la resolución de la Dirección General de Tráfico (DGT), en la que se recogía la clasificación del Parque de Vehículos correspondiente al 50% más limpio (unos 16 millones de coches).                                                 Esta categorización tiene como origen el Plan nacional de calidad del aire y protección de la atmósfera 2013-2016 en el que se afirma que tanto las partículas como el dióxido de nitrógeno tienen en el tráfico rodado la principal fuente de emisión en las grandes ciudades y propone la clasificación de los vehículos en función de los niveles de contaminación que emiten.

La clasificación del Parque tiene como objetivo discriminar positivamente a los automóviles más respetuosos con el medio ambiente y ser un instrumento eficaz en políticas municipales, tanto restrictivas de tráfico en episodios de alta contaminación, como de promoción de nuevas tecnologías a través de beneficios fiscales o relativos a la movilidad y el medio ambiente. La clasificación de los vehículos está consignada en el Registro Nacional de Vehículos de la DGT y a la misma podrán acceder en tiempo real los organismos con competencia en materia de Movilidad, Seguridad Vial, Tributaria y en Medio Ambiente. Este es el caso del Ayuntamiento de Madrid de Manuela Carmena, que, como organismo encargado de la Movilidad dentro de las calles de la capital de España, puede restringir el tráfico de acuerdo a su protocolo anticontaminación que, tal y como informó Extraconfidencial.com, está diseñado para penalizar el tráfico rodado de la capital y, como la realidad ha demostrado, poco para solucionar este grave problema.

Un protocolo que no reduce la contaminación

La prueba la tenemos en el 29 de diciembre del año pasado, cuando por primera vez, el consistorio madrileño decidió restringir el tráfico a la mitad de los vehículos, en concreto a todos aquellos con matrícula par. El resultado, más allá de las multas que impusieron tanto la Policía Municipal como los Agentes de Movilidad, no pudo dejar más claro la ineficacia del Plan Anticontaminación de Manuela Carmena: se desplazó la contaminación a la periferia de la ciudad de Madrid que de forma global cerró el día con un 1,8% más de polución y agentes nocivos.

Pero si la realidad ha dejado en evidencia la panificación anticontaminación de Madrid, ahora lo acaba de hacer Anne Hidalgo, alcaldesa de París y “amiga” de Manuela Carmena. El nuevo Protocolo Anticontaminación de la capital de Francia, donde también, a diferencia de Madrid, el transporte público es gratuito si hay restricciones de tráfico, no deja al azar que coches pueden o no pasar al centro de la ciudad, sino simplemente castiga a los más contaminantes de forma progresiva.

De primeras, no pueden acceder a la almendra central parisina ningún coche gasolina o diésel matriculado antes del 31 de diciembre de 1996. Si la situación empeora empieza a limitar más vehículos. Primero, a los diésel matriculados entre 1997 y el año 2000, luego los diésel entre 2001 y 2005, posteriormente a los de  gasolina de entre 1997 y 2005 y los de gasoil entre 2006 y 2010, y así restringe de forma progresiva hasta llegar a un hipotético caso extremo en el que sólo podrían circular los vehículos eléctricos tal y como pueden ver en la siguiente infografía:

_Contaminacion

Manuela Carmena lo tiene fácil para aplicar un sistema similar. La DGT suministra las pegatinas a los conductores, para ser correctamente identificados, y el acceso a la base de datos al consistorio en la que vienen censados todos los vehículos. El Ayuntamiento de Madrid tiene con ello todas las herramientas para tener un verdadero Plan Anticontaminación más eficiente, si quiere. Pero Manuela Carmena “is different”.