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"Amo ese país y no se olviden de que tengo una bisabuela de Transilvania y por tanto tengo buenas razones para estar aquí", declaró Carlos de Inglaterra haciendo referencia a la reina Mary de Inglaterra

El príncipe de Gales se enamora de Rumania y viaja solo, sin su esposa Camilla, mientras se disparan los rumores sobre una crisis matrimonial

Junio 23, 2015

Hace ya 7 años que Charles se decidió a adquirir una propiedad abierta a huéspedes de pago y a amigos situada en la pequeña y remota aldea de Zalanpatak (de 120 habitantes), a los pies de los Cárpatos y a cuatro horas de Bucarest donde cuenta con la presencia, la amistad y el apoyo de la familia real rumana tan cercana a él por parentesco

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Amante de la naturaleza, experto en agricultura biodinámica, y profundamente espiritual en su visión de lo natural y en sus fuertes críticas a cuestiones como la ecología, la salvación de la tierra y de los espacios naturales, o la falta de armonía en la arquitectura moderna, el príncipe de Gales ha quedado atrapado por el encanto de los espacios naturales en Rumania país que ha vuelto a visitar y en el que acaba de crear la Fundación Rumania del Príncipe de Gales. La primera Fundación que lleva su nombre fuera de Gran Bretaña y de la Commonwealth, cuya finalidad es contribuir a proteger la herencia rural rumana. Hace ya 7 años que Charles se decidió a adquirir una propiedad abierta a huéspedes de pago y a amigos situada en la pequeña y remota aldea de Zalanpatak (de 120 habitantes), a los pies de los Cárpatos y a cuatro horas de Bucarest donde cuenta con la presencia, la amistad y el apoyo de la familia real rumana tan cercana a él por parentesco.

Así, hace tan solo unos días, viajó de nuevo allí en compañía del príncipe Radu y de su esposa, la princesa Margarita de Rumania, primogénita y heredera del anciano rey Miguel, a quien conoce de toda la vida y con quien algunos quisieron vincularle emocionalmente en su juventud. En esa ocasión quiso visitar los campos llenos de flores en primavera, en un entorno de caminos de barro alejado de los pesticidas y fertilizantes artificiales de los que abomina, en los que se ubica su propiedad rústica un grupo de viejos establos-, que cuenta con siete habitaciones dobles con baño que se ofrecen en alquiler y que se encuentran distribuidas en un conjunto de edificios separados. Así mismo cuenta con tu propio lugar de habitación compuesto de dormitorio con un sencillo escritorio, baño, y salón comedor con área para lectura con vistas al valle, todo ello desprovisto de televisión, radio, señales de teléfono móvil o wifi. Los planos de la renovación de los viejos edificios fueron encargados a la arquitecta rumana Silvia Demeter-Lowe y la renovación de los interiores a artesanos locales. Un lugar para entregarse a su gusto por la escritura y por la práctica de la acuarela, en un hombre que en varias ocasiones ha marchado a Grecia para realizar retiros espirituales en el místico Monte Athos.

4.500 euros semanales de alquiler

Él mismo dirige la propiedad con ayuda de su amigo el conde Tibor Kálnoky, un sofisticado ornitólogo vegetariano miembro de una aristocrática familia transilvana que padeció el exilio a manos de los nazis y de los dictadores comunistas locales, que tiene su propia gran Finca en Miclosoara y que es buen amigo de los hijos del príncipe, pues en abril de 2012 ofició de anfitrión del príncipe Harry que por entonces declaró descender de “Vlad el Empalador”. En esta ocasión ha sido Carlos de Inglaterra quien ha declarado: “Amo Rumania y no se olviden de que tengo una bisabuela de Transilvania y por tanto tengo buenas razones para estar aquí”, haciendo referencia a la reina Mary de Inglaterra cuya abuela era la condesa Claudine Rhédey originaria de aquellas tierras.

Desde su primer viaje en 1997 Charles quedó fascinado por aquellos parajes adquiriendo en 2006 una primera propiedad en la localidad de Viscri, cerca de Brasov, seguida de esta otra de Zalanpatak (de 12 hectáreas), en 2008 en las que ha puesto en marcha numerosos proyectos de desarrollo rural. Cuando se encuentra ausente, ambas Fincas, regidas por los principios más respetuosos con el medio ambiente en un entorno de osos negros y linces, y decoradas con sobrio refinamiento, muebles restaurados y maderas locales, se alquilan para uso turístico cada una de ellas por una cantidad cercana a los 4.500 euros semanales que vienen a sumarse a las enormes rentas que el príncipe percibe ya por la administración del inmenso ducado de Cornualles que pertenece a la corona y que históricamente usufructúan los príncipes de Gales.

Alejamiento interno entre los príncipes de Gales

Entre tanto la muy británica duquesa de Cornualles permanecía en Inglaterra asistiendo a garden parties y a la cena de la Royal Academy of Arts, y últimamente mantiene una apretada agenda en solitario, pues hace tan solo unos días acudía sola al palacio de Blenheim, residencia de los duques de Marlborough, para participar allí en la celebración del 50 aniversario del fallecimiento de Sir Winston Churchill, figura importantísima en la historia de Gran Bretaña, y en fechas más recientes inauguraba la granja pedagógica “Oasis”.

La vacación del príncipe de Gales sin su esposa ya ha levantado numerosas voces que sostienen que existe un alejamiento interno entre la pareja, del mismo modo que también han llamado mucho la atención las fotografías tomadas de Charles en tierras rumanas en la animada compañía de su prima la princesa Margarita de Rumania en quien muchos habrían visto una gran futura reina de Inglaterra. Acaban de cumplirse los 10 años del polémico matrimonio entre Charles y Camilla, pero los rumores de crisis en la pareja datan ya de 2010 y se incrementaron el año pasado cuando se habló incluso de una cierta pugna entre Camilla y Kate Middleton ante la posibilidad de que la anciana reina Isabel pudiese considerar pasar por encima del príncipe de Gales en la sucesión a la corona prefiriendo a su nieto, el  altamente popular duque de Cambridge. Por el momento la duquesa de Cornualles mantiene el alto grado de aceptación popular que ha sabido ganarse en estos diez años, pero algunas fuentes británicas insisten en que la pareja comienza a dar signos de fatiga y hasta afirman que la reina Isabel califica a Camilla de “desgracia”.

Ricardo Mateos