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Según consta en un informe elaborado por el perito judicial designado por la Agencia Tributaria a petición de la jueza Gemma Gallego

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, dejó de ingresar en Hacienda 100 millones de euros (16.000 millones de pesetas)

Marzo 4, 2008

Su socio y amigo, Antonio Mata, también evadió impuestos fiscales por importe de 8 millones de euros


La magistrada del Juzgado número 35 de Madrid, Gema Gallego, instruye el caso Aerolíneas Argentinas. Por fin, tras varios años de espera, ha recibido el Informe Pericial de los peritos de la Agencia Tributaria sobre la venta de Aerolíneas Argentinas al grupo Marsans, propiedad de los empresarios Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, y de su socio, Gonzalo Pascual. Fue la filial de Marsans, Air Comet, quien se hizo con Aerolíneas Argentinas (ARSA), entonces propiedad del Estado español a través de la SEPI. El informe fue solicitado por el Juzgado 35 de Madrid, donde los dos empresarios están imputados por fraude fiscal, desvío de fondos públicos y falsedad documental.
En el año 2002, la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), entonces regida por Ignacio Ruiz Jarabo, y bajo el Gobierno de José María Aznar, posee la compañía aérea de bandera argentina. La sociedad no es rentable y la SEPI le regala ARSA a Marsans y, además, le dona 758 millones de dólares para reflotarla. Casi 300 de esos millones estaban destinados a pagar a los deudores, cancelar pasivos y poner el balance a cero. Sin embargo, Díaz Ferrán y Pascual, con su socio de Romana Playa, Antonio Mata, pagan a algunos acreedores y a otros no, subrogándose parte de las deudas.
Auténtica ingeniera financiera. Pero el Informe Pericial, firmado por Carlos Navas Díaz, es demoledor. Nunca es tarde si la dicha es buena. “En las fechas fehacientes de los contratos de cesión de los créditos, Air Comet dispuso de unos fondos entregados a título gratuito por la SEPI que simultáneamente empleó en la adquisición de otros elementos de activo, en este caso unos derechos de cobro, que no quedaron reflejados en su contabilidad, puesto que la cuenta que pudiera referirse a ellos es una simple anotación formal que nada tiene que ver con la naturaleza patrimonial de las operaciones”, reza el Informe.
Se acusa a Air Comet de haber solicitado la devolución de 20.000 euros con cargo al impuesto de sociedades de 2002, cuando lo cierto es que debían haber pagado al fisco 99.049.520 euros, más otros 7,5 millones de Romana Playa. Total: cerca de 108 millones de euros defraudados.
El letrado de la acusación, Rafael Caro, ha solicitado medidas cautelares, entre las que se cuentan el embargo de las acciones de Aerolíneas, o de los créditos que Air Comet (Marsans) tuviera contra esas acciones. “A día de hoy me sorprende la actitud de la Fiscalía Anticorrupción y de la Abogacía del Estado que representa a la Agencia Tributaria en este procedimiento porque, a día de hoy, y después de tres años de instrucción, parece que poco les preocupa la causa, o mejor dicho, no les interesa a pesar del resultado de las pruebas practicadas”.