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LA BODA POLÍTICA DEL AÑO (I)
La otra gran fiesta de Ignacio Sanchez Galán en su finca de Salamanca

El presidente de Iberdrola logra reunir a izquierda, derecha y centro en la boda de su hija Inmaculada

Julio 29, 2010

A la misma acudió, en representación de Moncloa, el secretario general de presidencia, Bernardino León

Se da la circunstancia que, el asesor más próximo a Jose Luis Rodriguez Zapatero, tiene a su mujer trabajando en Iberdrola

Regina Reyes Gallur figura actualmente como vicesecretaria no consejera de Iberdrola renovables y es letrada asesora del Consejo de Administración

José Bono y Ana Rodríguez Mosquera acudieron en su último acto oficial como matrimonio


No hay nada que se le escape a Ignacio Sánchez Galán, conocido como el nuevo Mario Conde de España, el de los mejores tiempos se entiende. Hoy lo tiene todo controlado. No se le escapa nada, ni tan siquiera la prensa adversa a la que calla a precio millonario. Y también goza de los apoyos empresariales y políticos imprescindibles, a los cuales trabaja y complace muy bien, como se pudo comprobar el pasado sábado 10 de julio de 2010 cuandodemostró su gran poder de captación con motivo de la boda de su hija. Primero, durante la celebración eclesial en la catedral de Ciudad Rodrigo y, luego, en el ágape ofrecido en su extensa finca que posee a unos 17 kilómetros del pueblo salmantino, zona de donde es natural. Allí celebró la unión de su hija Inmaculada Sánchez con David Mesonero, que horas antes había sido casados en loor de multitudes por el Obispo de Ciudad Rodrigo, Atilano Rodríguez.

Nadie falló. Allí estuvieron el secretario general de Presidencia y mano derecha del presidente Rodríguez Zapatero, Bernardino León Gross (Málaga, 1964), cuya mujer Regina Reyes Gallur trabaja para Ignacio Sánchez Galán. Precisamente la esposa de León, que estudio Derecho en la Universidad de Málaga y fue en su día una especie de asistente personal de Sonsoles Espinosa, trabaja a día de hoy como vicesecretaria no consejera de Iberdrola Renovables. Es la letrada asesora del consejo de administración de esta filial del emporio Galán.

El último acto oficial del matrimonio Bono

También acudió a la cita el presidente del Congreso, José Bono, que asistió en su último acto oficial junto a su todavía mujer Ana Rodríguez. Dicen fuentes de todo crédito que ese día Ana salió “tan hasta las narices de todo lo que escuchó y vio” que eso fue la gota que rebosó el vaso de su paciencia y que pidió a su ya ex marido que anunciara de una vez públicamente su separación matrimonial. Un hecho que era ya constatado desde que el año 2005 ambos comenzaran con un doble juego moral, del que nunca la opinión pública se enteró.

Junto al socialista Bono, también estaban importantes líderes del PSOE, como el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. Tampoco faltaron líderes carismáticos del PP, como el presidente de la comunidad valenciana, Francisco Camps; o el ex ministro del Interior del gobierno Aznar, Ángel Acebes. Quien tampoco podía faltar a la cita fue el controvertido presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán; o el presidente político de Bancaja, José Luis Olivas; además de otras múltiples personalidades del mundo económico y político de escala regional.

Una boda como la de cualquier español

Este periódico se puso en contacto con Iberdrola para contrastar la información que hoy le ofrecemos. Un portavoz oficial se limito a explicar que “este un tema privado, intimo y personal del señor Sanchez Galán. Celebro la boda de su hija en su propiedad. Efectivamente, entre los 350 invitados –como en la boda de cualquier español-, había personalidades de distinta ideología política. Pero nada especial”.

El presidente de Iberdrola, gracias a su poder de convocatoria, como en su día lo logró el ex banquero Mario Conde, consiguió que se dieran cita en su finca la flor y nata del mundo empresarial, aunque no apareció su gran enemigo público, Florentino Pérez, presidente de ACS y del Real Madrid, como tampoco sus amigos los ministros socialistas Carmen Chacón y Miguel Sebastián, quienes justificaron su ausencia por problemas de última hora en Moncloa; o cargos populares como Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre o Alberto Ruiz-Gallardón, también muy ligados a él. Hoy no hay nada que se mueva sin el beneplácito de Galán. Es el nuevo poder en España. Es el nuevo Mario Conde de los buenos tiempos, aquel que era investido Doctor Honoris Causa antes de ingresar en la cárcel y disponía a su antojo de un poder “real”. 

Este es el primer capítulo de la que puede ser la boda política del año. La segunda parte, cuando reaparezcamos en septiembre con anécdotas inéditas del enlace. Ya saben, como en cualquier boda: corrillos, comentarios, conversaciones cómplices…