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El presidente catalán Carles Puigdemont otorga 2,6 millones de euros a una empresa londinense para una Campaña de publicidad turística de una Cataluña que ya adeuda 72.283 millones de euros

Mayo 16, 2016
Carles-Puigdemont

El independentismo catalán está en crisis. Tras tocar sus mayores cotas de popularidad en los absurdos ensayos del 9 de noviembre de 2014 -día de la consulta popular no refrendada sobre el futuro político de Cataluña-, y del 27 de septiembre de 2015 (a las que concurrió aquel sucedáneo de grupo secesionista de Juntspel Sí), el colectivo ciudadano -incluso el que en un primer momento parecía más proclive a la cuestión nacionalista-, ha decidido tirar la toalla y orientar su radar informativo hacia noticias de mayor enjundia. Pero quien sin lugar a dudas parece haber cerrado definitivamente la puerta de la realidad a las utopías catalanas es Europa, lo que alerta una vez más de las dificultades que tendría Cataluña de convertirse en un estado independiente y soberano enmarcado en el viejo continente. Recientemente, en su primer viaje al extranjero, el presidente pactado de la Generalitat, Carles Puigdemont, pidió reunirse con cinco de los peces gordos de la Unión Europea. Sin embargo, ni el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ni el presidente del Europarlamento, Martin Schulz, ni los vicepresidentes JyrkiKatainen y ValdisDombrovskis y ni tan siquiera el comisario de Migración, Asuntos Internos y Ciudadanía, DimitrisAvramopoulos, quiso recibirle.

Esta semana visitó Londres y volvió a ser un fracaso, ninguna reunión oficial. Ningún miembro de la administración de Cameron ni integrante alguno de la oposición laborista lo ha recibido. El primer día conversó con el ex primer ministro escocés, Alex Salmond, quien dimitió tras perder por diez puntos su referéndum separatista. En la segunda jornada, ofreció una conferencia en un foro de pensamiento de Picadilly, con algunas sillas vacías en la sala y el jueves cerró la gira en unas oficinas del Banco Sabadell.

El independentismo catalán pierde fuelle. Las historias tan repetidas hasta la saciedad sobre la necesidad de reconocer a Cataluña como nación ya ni tienen sentido en boca de sus adalides. El debate sobre la singularidad catalana se ha reducido a un posible modelo de España diferente al actual, pero ya nadie se cree el cuento del ogro español avasallando y sometiendo durante tantos años al oprimido pueblo catalán.

Puigdemont y los británicos

Sin embargo, los motivadores de la secesión no cesan en su empeño. La Campaña de publicidad de Cataluña, su identidad, la lucha por distinguirse como nación y el supuesto expolio al que le somete España, continúa. Y lo hace a través de un buen arsenal de dinero público que destina a divulgar su singularidad histórica en todos y cuantos medios de comunicación sea posible, en este caso, desde el Turismo. Todo ello se engloba en el contrato que regirá los servicios de gestión e inserción de publicidad institucional enlas actuaciones de comunicación que se difundan en todos o en alguno de los medios decomunicación: televisión, prensa, internet, revistas, radio, exterior, nuevas tecnologías ynuevos dispositivos digitales y/o interactivos  de una campaña de publicidad turística de Cataluña, a todo el territorio estatal e internacional durante el 2016”.

En total, la Agencia Catalana de Turismo, dependiente de la Generalitat, ha dispuesto un total de más de 2,6 millones de euros (2.630.994,41 euros), que irán a parar a la empresa Carat, una multinacional asentada en Londres y con sede en España. La empresa se define como la agencia global líder del mercado en digital y en soluciones de medios diversificados y en su página web saca a relucir títulos de peso como el oro a la mejor agencia de medios 2012, otorgado por Premios Eficacia. Una empresa cuya matriz tributa fuera de España. Curioso es que las demás empresas que fueron rechazadas en el proceso de licitación sí mantienen su vínculo comercial con España: Media PlanningGroup (fundada en España en 1978), Focus Media (Agencia de Medios creada en 2001 en Barcelona), y Arena Media (filial de Havas, la misma matriz que engloba a MPG).

Según datos oficiales del Banco de España que datan de marzo del presente curso, Cataluña adeuda ya 72.283 millones. Concretamente, se ha disparado su deuda con las Farmacias catalanas. Una situación nada favorable a un gasto de 2,6 millones en publicidad. El Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ya ha urgido el pago a la Comunidad catalana, advirtiendo que mientras se piensa si hacer o no una auditoría de la deuda, lo que tiene que hacer es pagarla ya que no caben impagos ni aplazamientos.

Doinel Castro